5 datos poco conocidos sobre las “Siete Hermanas” de Stalin, los rascacielos de Moscú

Cultura
NIKOLÁI SHEVCHENKO
¿Qué secretos esconden estos edificios de la época estalinista?

1. Búnkers bajo las “Siete Hermanas”, en caso de que estalle una guerra

Con la Segunda Guerra Mundial todavía muy reciente y en plena Guerra Fría, los rascacielos estalinistas se construyeron con ciertas precauciones en mente. Cada edificio tenía su propio búnker subterráneo que en caso de ataque sorpresa serviría como refugio para todos los residentes. Corren rumores que afirman que hay un búnker de mando completamente equipado en el único edificio de los siete que es administrativo, el Ministerio de Asuntos Exteriores. El refugio en el edificio residencial situado en la plaza Kúdrinskaia es todavía acceso libre para aquellos que buscan aventuras bajo tierra.

2. Uno de los rascacielos se construyó inclinado... a propósito

El rascacielos en la estación de metro Krásnie Vorota fue quizá el mayor reto para los ingenieros que construyeron las “Siete Hermanas”. La estación de metro se construyó simultáneamente con el edificio, lo que dejó aguas movedizas. Para poder continuar con las obras los ingenieros tuvieron que congelar el agua, lo que provocó una subida inmediata del suelo, ya que la masa helada expandió el volumen. Entonces tuvieron que calcular los grados de inclinación artificial que eran necesarios para neutralizar una inclinación que iba a tener lugar de manera inevitable, cuando el agua se derritiese y el edificio se estabilizase. Cuando finalmente se terminó la construcción el edificio “cayó” en la posición adecuada. Fue una solución tan arriesgada como extraordinaria.

3. Las “Siete Hermanas” tienen familiares en otras capitales europeas

Como gesto de buena voluntad Stalin aprobó la construcción de rascacielos similares en las capitales de algunos países socialistas. Se pueden encontrar clones de las “Siete Hermanas” en Varsovia (Palacio de Ciencia y Cultura), en Praga (Hotel International), en Bucarest (Casa de la Prensa Libre) y en Kiev (Hotel Ucrania).

4. Tras la muerte de Stalin las autoridades suprimieron el estilo arquitectónico que llevaba su nombre

Los siete rascacielos dieron inicio a un estilo arquitectónico único conocido como gótico estalinista o clasicismo socialista, inspirado en los rascacielos estadounidenses pero con rasgos propios. Todos los edificios cuentan con el mismo lujo, esplendor y grandeza. Tras la muerte de Stalin el gobierno aprobó un decreto en el que condenaba los excesos arquitectónicos y se puso fin a este estilo único.

5. Stalin pidió que colocaran la aguja a uno de los edificios porque le resultaba demasiado estadounidense

Hace varias semanas se colocó en el Ministerio de Asuntos Exteriores una nueva aguja y se abrió el debate acerca de su origen. Resultó que no estaba planeada originalmente sino que se colocó tras un enfado de Stalin, al que le parecía que el edificio parecía demasiado estadounidense. Lo más curioso es que esta aguja, que no tiene muy buena prensa, no se quitó tras la muerte de Stalin. Al contrario, Nikita Jrushchov protestó contra que la eliminaran.