El artista que se clavó el escroto en la Plaza Roja huye de Rusia

Piotr Pavlenski.

Piotr Pavlenski.

Reuters
El artista de performance Piotr Pavlenski ha abandonado el país y pretende solicitar asilo político en Francia. ¿Por qué ha sucedido esto y qué parte de la versión de un encargo de los servicios secretos no encaja?

El artista ruso Piotr Pavlenski ha huido a Francia junto con su familia, acusando al gobierno de persecución política. Él y su pareja y compañera, la artista Oksana Shalyguina, son sospechosos de un intento de agresión y tratan de solicitar asilo político en Francia, junto con sus dos hijas.

“La puerta ardiente de la Lubianka sienta como un guante a la amenaza terrorista. El Servicio Federal de Seguridad (FSB) supone una amenaza para 146 millones de personas… Y tenemos que luchar contra eso”, declaraba en noviembre de 2015 tras quemar la puerta del edificio del cuartel general del FSB en la plaza Lubiánskaya.

Ni los procesamientos penales por desorden y vandalismo (su performance “Fijación”, en la que clavó su escroto a un adoquín en la Plaza Roja y que simbolizaba su descontento contra el fatalismo y la apatía de la sociedad rusa; también quemó barricadas de llantas de automóvil en señal de apoyo al Maidán ucraniano), ni la multa de medio millón de rublos [8.388 dólares] por los daños en la puerta del FSB aplacaron el deseo de Pavlenski de luchar mediante su “arte político”.

&ldquo;Fijaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;Pavlenski clav&oacute; su escroto en un adoqu&iacute;n de la Plaza Roja. Esta acci&oacute;n era una &ldquo;met&aacute;fora de la apat&iacute;a, de la indiferencia pol&iacute;tica y de la fatalidad de la sociedad rusa contempor&aacute;nea&rdquo;.\nReuters<p>&ldquo;Fijaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;Pavlenski clav&oacute; su escroto en un adoqu&iacute;n de la Plaza Roja. Esta acci&oacute;n era una &ldquo;met&aacute;fora de la apat&iacute;a, de la indiferencia pol&iacute;tica y de la fatalidad de la sociedad rusa contempor&aacute;nea&rdquo;.</p>\n
&ldquo;Libertad&rdquo;.&nbsp;Pavlenski construy&oacute; unas barricadas improvisadas con llantas de autom&oacute;viles y les prendi&oacute; fuego.&nbsp;La performance recordaba a los acontecimientos en el Maid&aacute;n y a los enfrentamientos callejeros en Kiev.&nbsp;San Petersburgo.\nReuters<p>&ldquo;Libertad&rdquo;.&nbsp;Pavlenski construy&oacute; unas barricadas improvisadas con llantas de autom&oacute;viles y les prendi&oacute; fuego.&nbsp;La performance recordaba a los acontecimientos en el Maid&aacute;n y a los enfrentamientos callejeros en Kiev.&nbsp;San Petersburgo.</p>\n
&ldquo;Separaci&oacute;n&rdquo;. Piotr Pavlenski se cort&oacute; un l&oacute;bulo de la oreja sentado desnudo sobre el tejado de un psiqui&aacute;trico.&ldquo;Recuperando el uso de la psiquiatr&iacute;a con fines pol&iacute;ticos, el aparato policial recupera el poder para determinar la frontera entre la cordura y la demencia&rdquo;, reza el manifiesto.\nReuters<p>&ldquo;Separaci&oacute;n&rdquo;. Piotr Pavlenski se cort&oacute; un l&oacute;bulo de la oreja sentado desnudo sobre el tejado de un psiqui&aacute;trico.&ldquo;Recuperando el uso de la psiquiatr&iacute;a con fines pol&iacute;ticos, el aparato policial recupera el poder para determinar la frontera entre la cordura y la demencia&rdquo;, reza el manifiesto.</p>\n
 
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Pero ahora ha salido del país, según se supo el 16 de enero, y cada vez se van conociendo más detalles de los motivos de su emigración El último acto de Pavlenski no tiene nada que ver ni con la política ni con el arte, ni con el teatro, “nada de eso”, se comenta en la comunidad cultural.

No reconocemos el matrimonio y ellos nos han atacado por ese lado

Los hechos tuvieron lugar el 14 de diciembre. Al aterrizar en Moscú procedente de Varsovia, a él y a su esposa les esperaban en el aeropuerto unos agentes del Comité de Investigación. Según Pavlenski, después de siete horas de interrogatorio lo pusieron en libertad diciéndole: “todavía tenemos que reunir todas las pruebas, por eso hoy puede irse, pero en cuanto le llamemos tendrá que presentarse aquí”.

Ese día, el activista abandonó el país con su familia hacia Bielorrusia, de allí pasaron a Ucrania y después volaron a Francia. El delito del que se les acusa prevé hasta diez años de condena y, de entrar en la cárcel, sus dos hijas serían enviadas a un orfanato.

La actriz Anastasia Slonina, del teatro Teatr.doc de Moscú, denunció a la pareja. “Pavlenski y Shalyguina la llamaron y la invitaron a su casa. Ella acudió y sufrió un intento de agresión sexual que le provocó varias heridas de arma blanca no mortales. Salió de la casa casi desnuda con los dedos llenos de cortes. Esto sucedió en diciembre”, comenta a Nóvaya Gazeta el productor de Teatr.doc, Vsévolod Lisovski. Slonina no ha hecho ningún comentario al respecto.

Pavlenski confirma que Slonina estuvo en su casa, pero asegura que solo estuvieron hablando, que “hubo un pequeño lío infantil y eso fue todo”. Se despidieron amistosamente.

“Todos saben que Oksana y yo tenemos una relación libre, que no reconocemos la institución el matrimonio, y decidieron atacar por este lado. No sé cuánto tiempo lleva Slonina colaborando con la policía ni el beneficio que habrá obtenido de ello”, concluye el activista.

“Se han pasado de la raya”

“Después de pillarse los dedos con el caso de Pussy Riot, en el que el gobierno las convirtió literalmente en heroínas condenándolas por una acción de protesta. En el caso de Piotr es muy probable que hayan decidido utilizar los servicios especiales para socavar su reputación”, declara a RBTH Marat Guelman, coleccionista ruso emigrado a Montenegro.

Piotr Pavlenski y Oksana Shalyguina, el 4 de enero de 2017. Fuente: ReutersPiotr Pavlenski y Oksana Shalyguina, el 4 de enero de 2017. Fuente: Reuters

Sin embargo, pocas horas después de que se hiciera pública la huida del activista, otros empleados de Teatr.doc declararon contra Pavlenski. Según ellos, el artista, su pareja, su pareja y un grupo de compañeros propinaron una paliza al exnovio de Slonina. Como prueba de ello publicaron un video desde la cámara de vigilancia [de baja calidad en el que no se ven las caras]. Pavlenski ha declarado que la pelea tuvo lugar, pero que no existe un proceso penal abierto por ello.

Según algunos conocidos de Pavlenski, el artista no habría abandonado el país si la amenaza de diez años de cárcel no fuera real, y añaden que, a partir de los comentarios de Teatr.doc es difícil pensar en una persecución política.

“Estas personas han huido porque les acusan de agresión sexual. La única pregunta es: “¿por qué los soltaron?”, declara a RBTH Antón Litvin, artista de performance y propietario de la galería Ru.Litvin-. En mi opinión, en este caso no hay ninguna persecución política. ¿Por qué? Él trabaja en solitario y solo para él. No une a la gente, sino que la separa”.

Según Litvin, las performances de Pavlenski favorecen al régimen, ya que las noticias sobre sus acciones dividen a la parte progresista de la sociedad. “[Pavlenski y Shalyguina] se han pasado de la raya. Lo que ellos llaman relación libre resultó ser una agresión sexual para esa actriz”, añade.

Anteriormente, las actuaciones de Pavlenski se encuentran entre las más polémicas del arte contemporáneo en Rusia.