Receta de tarta que parece sacada de un cuento de hadas socialista

Vasilisa Malinka
‘Skazka’ es un dulce símbolo de la prosperidad y surgió cuando millones de personas estaban construyendo la sociedad soviética.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los pasteles no se concebían como un postre en la Unión Soviética. En los primeros libros de cocina sólo se encontraban recetas de pasteles hechas con galletas o con requesón. La palabra “postre” significaba sobre todo jaleas, frutas horneadas o crepes. Todo cambió en la década de 1950, cuando creció la industria de la bollería, que empezó a producir todo tipo de tartas: bizcochos, tortas de hojaldre y tartas de oblea. Estos pasteles se convirtieron rápidamente en algo indispensable de la hora del té. Uno de los pasteles más populares de este período se llama Skazka (Cuento de hadas).

El nombre proviene del elaborado diseño del pastel, que recuerda a un cuento de hadas. A lo largo de los años esta especie de rollo decorado con crema se ha decorado con diversas formas: rosas, hongos, pétalos o flores. La decoración del pastel se supone que representa una pradera de colores, como si se tratara de un cuento de hadas.

Además del aspecto, a todo el mundo le encanta este pastel por su delicada textura, su sabor y su  ligera y delicada crema de mantequilla. Lo mejor es que solo se tarda hora y media en hacerla. 

Ingredientes:

  • 120 g de harina
  • 120 g de azúcar
  • 4 huevos
  • sal
  • vainilla

Ingredientes para el sirope:

  • 100 g de azúcar
  • 115 g de agua
  • una cucharada de coñac

Ingredientes para la crema de mantequilla:

  • 200 g de mantequilla blanda
  • 150 g de azúcar
  • 125 g de leche
  • 2 yemas de huevo
  • una cucharada de coñac
  • vainilla
  • una cucharada de cacao en polvo
  • una cucharadita de jugo de espinacas (o una gota de colorante verde)
  • una cucharadita de mermelada de frambuesa (o una gota de colorante rojo)

Elaboración:

1. Calentar el horno a 180°C y preparar el molde rociándolo con aceite.

2. Separar las claras y las yemas de los huevos. En un bol con yemas de huevo, agregar aproximadamente 2/3 de su azúcar (80 g) y una gota de extracto de vainilla. Batir la mezcla hasta que esté espesa y de color claro.

3. En un recipiente, batir las claras de huevo con el resto del azúcar (40 g) hasta que la mezcla esté esponjosa y bastante dura.

4. Incorporar con cuidado la mezcla de la yema en las claras hasta que quede homogénea. Tamizar la harina con sal. Pasar la masa preparada a un molde engrasado y colocar en el horno.

5. Hornear durante 40 minutos o hasta que un palillo salga limpio. Dejar que se enfríe completamente antes de sacarlo del molde.

6. Preparar el sirope. Echar el agua y el azúcar en una olla pequeña. Llevar el líquido a ebullición y quitarlo del fuego.

7. Dejar enfriar a temperatura ambiente y asegurarse de que todo el azúcar está disuelto antes de añadir el coñac.

8. Preparar la crema de mantequilla. Echar la mantequilla en un recipiente y batir hasta que se aclare. En un recipiente separado, mezclar la leche, dos yemas y azúcar. Cuela la mezcla en una olla. Poner la olla a fuego medio y llevarla a ebullición, batiendo constantemente. Cocinar a fuego lento durante dos minutos y luego quitar del fuego. Dejar que se enfríe a temperatura ambiente.

9. Añadir lentamente la mezcla cocida a la mantequilla mientras la bate. Esta crema de mantequilla debe ser ligera.

10. Separar la crema de mantequilla en dos partes iguales y mezclar una parte con el cacao en polvo hasta que esté suave.

11. Tomar la masa y cortar los lados crujientes que tienen un color más oscuro. Mezclar las sobras en un procesador de alimentos hasta que queden muy pequeñas.

12. Cortar la masa en tres capas horizontales. La parte superior se convertirá en la parte inferior, porque es la más grande.

13. Momento de empezar a armar la tarta. Tomar la capa inferior y empaparla en el sirope.

14. Untar encima con un poco de crema de mantequilla (no la de chocolate).

15. Repetir el paso con otra capa y luego colocar la 3ª y última capa encima y volver a empaparla en el sirope.

16. Usar la crema de chocolate para cubrir el exterior. Cubrir los lados con las migas trituradas.

17. Usar el resto de la crema de mantequilla: separar en dos partes y mezclar una parte con mermelada de frambuesa y la otra con el jugo de espinacas. Mezclar bien hasta que la crema de mantequilla tenga un color homogéneo.

18. Usar los restos de crema de mantequilla para cortar las hojas, flores y hacer otras formas en la parte superior del tronco.

19. Dejar reposar en la nevera durante al menos 30 minutos.

Este es el recuerdo más dulce de la URSS

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