‘Svekólnik’: cómo hacer una versión sencilla de la sopa ‘borsch’ en tu dacha

Legion Media
Puedes hacer ‘svekólnik’ con o sin carne, es igual de delicioso de cualquier manera. ¡No olvides añadir remolacha y kéfir!

Una de las sopas más populares en la cocina eslava es la borsch. Es de color burdeos, hecha de remolacha y se sirve mejor en casa con pampushkas (pequeños panecillos redondos sin relleno) o pan Borodinski y salo. Este plato es realmente rico y sabroso, perfecto para esos días de verano en los que se busca algo ligero y refrescante.

La svekólnik es el tipo de sopa más simple y agradable. Al igual que la borsch, está hecha de remolacha, lo que da a la sopa un color frambuesa muy original. A menudo se le llama sopa de verano porque sus ingredientes principales se cultivan en el jardín durante el estío (remolacha, pepino y verduras). Una vez que hayas agregado kéfir, huevos y salchichas, la sopa está lista. A menudo se sirve fría, algo ideal para un caluroso día de verano. Esto explica por qué se la llama “Jolódnik” (viene de la palabra “jólod”, que significa frío). Se pueden encontrar tipos similares de sopa en otros países de Europa del Este, especialmente en la cocina polaca y lituana. 

La presencia de remolachas en Rusia data del siglo X, pero sólo se popularizaron en la cocina rusa en el siglo XIV. Los cocineros aprendieron a utilizar las raíces y las hojas de esta verdura en ciertos platos, por ejemplo, en la sopa botvinia. La remolacha suele ser un ingrediente clave en ensaladas y sopas como la svekólnik.

En los libros de cocina rusos, la svekólnik se presentaba inicialmente como una sopa simple pero saludable hecha con remolacha ykvas, y era comida para los siervos.

Más tarde se añadieron pepinos, huevos y carne a la receta. A algunos cocineros les gusta añadir rábano o jugo de limón. Abajo encontrarás una receta rápida y fácil de la sopa svekólnik para que te salga igual que si la hubieses hecho en una dacha rusa.

Ingredientes:

  • 3 remolachas medianas
  • 1,5 litros de kéfir
  • 2 pepinos
  • 3 huevos duros
  • 250g de salchicha
  • eneldo, cebolletas y perejil
  • sal al gusto
  • 1 cucharada de crema agria

Modo de preparación:

1. Lava las remolachas y déjalas hervir durante una hora y media hasta que estén blandas. Si preparas las remolachas la noche anterior, se cocinarán más rápido. Hierve los huevos.

2. Mientras el resto de los ingredientes hierven a fuego lento, corta los pepinos y las salchichas en pequeños dados. Puedes usar jamón o filetes de pollo en lugar de salchichas.

3. Limpia, pela y ralla las remolachas.

4. Pela y corta en cubos pequeños dos huevos. El tercer huevo se utilizará para adornar el plato.

5. Saltea las remolachas, los pepinos, las salchichas y los huevos en una sartén.

6. Añade kéfir, que agriará la sopa. Si la consistencia es demasiado espesa o no se cubren todos los ingredientes, se puede añadir agua hervida. Mezclar todos los ingredientes y añadir sal.

7. Deja enfriar la sopa en la nevera durante 30 minutos. Una vez que la sopa esté lista, viértela en tazones y agrega las verduras finamente picadas (eneldo, cebolletas y perejil). Antes de servir, añade medio huevo hervido o una cucharada de crema agria.

8. Si deseas hacer la sopa aun más sabrosa, sírvela con puré de papas o papas al horno. ¡Priyátnogo appetita!

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