Menú para la Revolución Rusa: ¿Que comían los bolcheviques, Lenin o Nicolás II?

¿No es interesante ver qué come la persona que está a tu lado? Más te interesará entonces conocer los hábitos alimenticios del último zar, o el líder de la revolución proletaria. Russia Beyond descubre lo que Lenin y sus partidarios comían hace 100 años, o lo que Nicolás II y su familia comieron en el exilio, justo antes de su ejecución

Restaurante Dominó.

La Revolución de 1917 eliminó no solo las diferencias entre ricos y pobres, sino también gran parte de las tradiciones culinarias. Los platos que antes se preparaban en los hogares de los aristócratas y los comerciantes ricos se simplificaron significativamente. La devastación en todo el país significó que la gente rica ya no pudo mantener su estilo de vida lujoso, e incluso los líderes revolucionarios victoriosos no pudieron darse el lujo de mimarse con exquisiteces. Por ejemplo, los miembros del comité revolucionario a menudo comían en la cantina del edificio del antiguo Instituto Smolni de Nobles Doncellas. Pero el menú allí (como en todas partes) era muy modesto, y contenía principalmente platos con lentejas y mijo. La situación era tan lamentable que la gente iba a los restaurantes llevando encima su propio pan.

El menú para una cena bolchevique consistía en papas y un escalope con mostaza que contenía 136 gramos de ternera. Hoy, este plato es ofrecido por Máxim Sírnikov, chef e historiador culinario ruso, en el restaurante Dominó, situado en la residencia Pirogovo, donde puedes probar un menú de 1917.

Cotleta (escalope ruso) de papas.

"En general, los bolcheviques no eran melindrosos. Muchos provenían de las clases más bajas y todo el tiempo que pasaban haciendo labores revolucionarias, así como el exilio y la cárcel, no les dio la oportunidad de convertirse en gourmets. Pero una parte de sus líderes provenían de las clases privilegiadas, como Gueorgui Chicherin (diplomático y comisario de asuntos exteriores de la RSFSR y la URSS) y Alexandra Kolontái (embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de la URSS). Sabían lo que era la buena comida", explicó Vladímir Rudakov, editor en jefe de la revista, Istórik.

Receta de cotleta 'convicta' de Maxim Sírnikov

Ingredientes para un cotleta (escalope ruso):

  • carne de vaca - 136 g
  • pan blanco - una rebanada
  • crema - 50 g
  • media cebolla pequeña
  • sal, pimienta negra, harina para empanar, mantequilla concentrada para freír

Preparación:

Remoja el pan en la crema, mézlcalo con la carne y la cebolla en una picadora de carne; agrega sal y pimienta. Forma el escalope, pónlo en la harina y fríe en una sartén por ambos lados. Hornea en el horno hasta que esté listo.

¿Qué comía Lenin?

En su infancia, Vladímir Uliánov (el verdadero apellido de Lenin) comió mayormente platos ruso-alemanes. Su madre nació en una comunidad protestante alemana del Volga. Ella elaboraba "sopas de lácteos, vegetales y cereales, pero raramente la shchi agria rusa, que consideraba 'pesada'", escribió el historiador culinario William Pojliobkin en su libro Qué comía Lenin.

También sabemos que su familia raramente preparaba carne; a lo sumo, carne hervida. Por lo general, comían huevos. "Huevos duros era el plato habitual para el desayuno y la cena de los domingos". Más tarde, la dieta de Lenin rara vez fue abundante y regular.

Sopa de lentejas.

"Durante la edad adulta, Lenin tuvo una dieta muy mediocre", cuenta Vladímir Rudakov. "A menudo comía sin beber nada, razón por la cual, cuando tenía ya unos 27 o 28 años, tuvo problemas con el estómago. El único momento en que Ilich se atiborró fue paradójicamente durante su exilio en la aldea de Shúshenskoie, donde comía alimentos saludables de la granja, iba a cazar y a pescar. ‘¡Guau, realmente has engordado!’, exclamó su suegra, la madre de Nadiezhda Krúpskaia, cuando vino a visitarlos. Luego, cuando era un emigrante y cuando llegó al poder, Lenin a menudo recordaría ese período. Incluso cuando era el jefe del Gobierno soviético, no comía muy bien: trabajaba todo el tiempo, ingiriendo bocadillos en lugar de comidas completas".

Rudakov también señala que la esposa de Lenin, Nadiezhda Krúpskaia, "cocinaba mal, aprendió a hacer blinis mucho más allá de la edad de 40 años y gracias a un libro de cocina. Por eso, como emigrantes, comían en cafeterías relativamente baratas, y cuando estaban en el Kremlin, en los comedores del Consejo de Comisarios del Pueblo".

La cena de la familia imperial

Nicolás II con su familia.

En 1917, los deliciosos banquetes de la familia del zar llegaron a su fin. En Ekaterimburgo, en la Casa Ipátiev donde la familia Romanov pasó sus últimos 78 días de vida, tenían un cocinero llamado Iván Jaritónov. A la familia se le dio poca carne, razón por la cual, en lugar de los habituales pelmeni y albóndigas, su chef preparaba ensalada de remolacha; compota en lugar de la gelatina  de mandarina; y en lugar de tartas, pastel de macarrones.

Para el restaurante Domino, Máxim Sírnikov recreó los platos que formaban parte del menú imperial en el exilio. La cena zarista de Sírnikov incluye puré-sopa de pepino fresco, ensalada de remolacha, pastel de macarrones y escalopes de arroz. Aquí hay algunas recetas.

Puré-sopa de pepino

Ingredientes:

  • 500 g de pepinos frescos
  • un vaso de agua mineral
  • ajo
  • sal
  • pimienta negra
  • eneldo
  • cebolleta

Preparación:

Pasa los pepinos y el ajo con un rallador pequeño, diluye la masa resultante con agua mineral, agrega cebolla finamente picada, eneldo, sal y pimienta.

Pastel de macarrones

Ingredientes:

  • 100 g de macarrones
  • 1 huevo
  • un vaso de crema
  • cebolla
  • mantequilla concentrada
  • sal y pimienta

Preparación:

Hierve los macarrones en agua con sal. Extiéndelos en una sartén y vierte la mezcla de crema de huevo sobre ellos. Coloca la cebolla frita (cortada en anillos) sobre la mezcla de crema de huevo y espolvorea un poco de pimienta negra. Mete en el horno hasta que el líquido esté completamente espesado.

Cotleta de arroz

Ingredientes:

  • 1 vaso de arroz
  • 2 vasos de agua
  • 2 cucharadas de mantequilla concentrada
  • 1 huevo
  • sal
  • 2 cucharadas de galletas de trigo finamente trituradas

Preparación:

Hierve el arroz en dos vasos de agua. Dejalo a enfiar. Agrega el huevo, la sal, una cucharada de mantequilla concentrada y mezcla bien. Forma los escalopes y pónlos en las galletas. Frie ambos lados en la mantequilla restante.

Si te pareció interesantes este texto, pero quieres un buen postre final, no te pierdas Dulces rusos que recuerdan la Revolución de 1917.

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