Quedan atrás los días en los que se los precios eran en dólares

Cada vez más rusos prefieren limitarse al uso de rublos.

Cada vez más rusos prefieren limitarse al uso de rublos.

Alexey Kudenko/RIA Novosti
Después de pánico inicial, cada vez más rusos se acostumbran a la nueva cotización del rublo frente al dólar. Vuelve la confianza del consumidor y se recuperan poco a poco los hábitos de gasto.

“Ganamos nuestro salario en rublos y lo gastamos en rublos, así que no entiendo por qué debería importarme el cambio de dólares o euros”, me dijo recientemente una mujer que ponía su piso de Moscú en alquiler. Se trata de una profesora de música jubilada que no se aprovecha de la situación.

Al igual que esta mujer, cada vez es más habitual para la gente corriente dejar de hablar de los precios en moneda extranjera. Esto tiene que ver con el grado de confianza general en el país y en la moneda nacional.

Hace dos años, cuando se celebraron las Olimpiadas de invierno en Sochi el dólar cotizaba a 32 rublos. Ahora está alrededor de los 67 y esta año ha llegado hasta los 85.

Muchos de mis amigos me confesaron el pánico que tuvieron cuando el dólar llegó a los 85 rublos pero entonces decidieron mantener sus ahorros en dólares. Una de las razones principales para mantener su confianza en la moneda rusa ha sido que el precio de la mayoría de los productos y servicios se ha mantenido en niveles parecidos a los de antes.

Desde los años 90 hasta la última década los precios de casi cualquier cosa en Rusia subían o bajaban según el valor del dólar, pero esta vez las autoridades han tomado medidas para asegurarse de que haya poca especulación.

Claro que hay personas que se quejan porque un viaje al extranjero es ahora el doble de caro o porque ya no hay quesos franceses o italianos en el supermercado. Aunque el pánico que comenzaba a expandirse a principios de años ha ido despareciendo. Las empresas que despidieron trabajadores y pararon las contrataciones vuelven a buscar nuevos talentos.

Buen momento para visitar Rusia

También es un gran momento para visitar Rusia para los extranjeros, ya que los precios son bajos al hacer el cambio de moneda. Además de la comida y el alojamiento, los vuelos internos son ahora mucho más baratos. Con el objetivo de mantener a la mayoría de su clientela, es decir, a los rusos, las compañías aéreas no tienen muchas opciones y mantienen precios razonables para viajar a Siberia  y al Lejano Oriente de Rusia.  Además, las compañías también ganan más dinero porque pagan menos por el petróleo.

Es muy difícil predecir qué puede ocurrir en los próximos meses. Por una parte, el acuerdo para

recortar la producción alcanzado por Rusia, Irán y Arabia Saudí provocará un leve aumento del precio del petróleo que mantendrá el rublo estable. Aunque, de nuevo, hacer que los iraníes y los saudíes mantengan un acuerdo, no va a ser tarea fácil.

Las únicas personas que se podrían beneficiar de un rublo tan barato serían los vendedores de bienes rusos en el extranjero.

En un mundo ideal el dólar estaría a alrededor de 50 rublos. En este escenario sería más fácil para los rusos visitar sus destinos favoritos en el extranjero y los precios para los turistas a Rusia todavía seguirían siendo más baratos que en 2013.

Con un dólar alrededor de los 50 rublos las empresas manufactureras europeas estarían dispuestas a mudarse a Rusia. La francesa Renault ya ha anunciado que tiene planes para exportar vehículos fabricados en Rusia a Vietnam.

Una de las señales de la derrota en la guerra fría era la costumbre de citar los precios en dólares durante las décadas de 1990 y 2000. Resulta reconfortante pensar que en una Rusia con confianza ya es necesario hacer esto. Esta confianza solo crecerá a medida que países como China, India e Indonesia se vayan abriendo a la idea de establecer acuerdos comerciales en monedas nacionales.

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