Moscú responde a las acusaciones de Erdogan contra Asad

1 de diciembre de 2016 Oleg Yegórov, RBTH
Las declaraciones del presidente turco sobre la destitución de Asad provocan la reacción del Kremlin y la posterior rectificación de Turquía. El proceso de restablecimiento de las relaciones entre ambos países avanza desde el derribo del Su-24 ruso el año pasado por parte del ejército turco.
Erdogan Bashar al Asaad
Bashar al Asad y Tayyip Erdogan Fuente:Reuters

“Hemos ido a Siria [las tropas turcas se encuentran en el norte de Siria desde agosto de 2016] para poner punto final al gobierno del cruel tirano Bashar al Asad, instaurador del terrorismo de Estado en el país”, declaró el pasado martes el presidente turco. Al día siguiente, la administración de Erdogan declaraba que las palabras del presidente no debían ser interpretadas literalmente.

Hoy Yuri Ushakov, asesor de Putin, declaró que ambos mandatarios habían hablado por teléfono y que habían tratado ese tema.  Además, el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, explicó que ambos tienen la voluntad de profundizar las relaciones.

Según el ministro turco, Putin y Erdogan mantienen contactos, celebran reuniones y negociaciones.

"Creo que esta voluntad permitirá ampliar y profundizar nuestras relaciones, hacerlas (...) sustanciosas y de calidad", dijo Cavusoglu al término de las negociaciones con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, informa Sputnik.

En cualquier caso, las declaraciones del líder turco resultaron escandalosas si tenemos en cuenta que Rusia es uno de los principales aliados del presidente sirio Asad. Las relaciones entre ambos países se encuentran todavía en proceso de restablecimiento tras el incidente del 24 de noviembre de 2015 en el que Turquía derribó un avión ruso Su-24, y en estos momentos el riesgo de un nuevo enfrentamiento a causa de Siria es evidente.

Una reacción a la muerte de soldados turcos

Erdogan hablaba por primera vez de la guerra contra Asad, ya que antes de estas declaraciones siempre se había subrayado que Turquía en Siria luchaba contra el Estado Islámico. Este ataque inesperado podría ser consecuencia de la reciente muerte en el norte de Siria de tres soldados turcos debido presuntamente a un bombardeo de Siria, opina Yuri Mavashev, director del departamento político del Centro de Estudios de la Turquía Contemporánea.

Los soldados turcos murieron a causa de un bombardeo en las cercanías de la ciudad de Al-Bab, al norte de Siria, el 24 de noviembre, el día en el que se cumplía un años del ataque contra el Su-24. Rusia ha desmentido su implicación en este incidente, y el gobierno de Damasco guarda silencio. Turquía, según Mavashev, culpa a los soldados de Siria de la muerte de sus soldados y las declaraciones de Erdogan están relacionadas con ello.

Retórica agresiva y “explosión nerviosa”

Existen otras versiones sobre el origen de las declaraciones del presidente de Turquía acerca del derrocamiento de Asad. Por ejemplo, Vladímir Avatkov, director del Centro de Estudios Orientales, señala que con esta retórica agresiva Erdogan intenta concentrar fuerzas a su alrededor y, al mismo tiempo, presionar a los aliados de Asad: Rusia e Irán. El presidente turco intenta que estos países hagan concesiones en la cuestión siria, opina Avatkov.

Víktor Nadein-Rayevski, investigador sénior del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia Rusa de Ciencias, declaraba a RBTH: “Yo diría que ha sido una explosión nerviosa de Erdogan, unas declaraciones puramente emocionales. Es un hombre muy impulsivo”. Según Nadein-Rayevski, Erdogan podría estar molesto por los últimos éxitos del ejército sirio en Alepo, donde los sublevados aliados de Turquía están sufriendo derrotas.

¿Luchará Turquía contra Siria?

Vladímir Avatkov recuerda que Erdogan ha criticado en varias ocasiones a Asad antes de estas declaraciones. “Desde el principio del conflicto, Turquía siempre se ha mostrado a favor de cambiar el régimen en Siria –declara el experto a RBTH-. Turquía fue uno de los primeros países que manifestó que Asad es un dictador y que debe retirarse”. Por esta razón, las palabras de Erdogan no entran en contradicción con su línea política, tanto más cuanto que los ejércitos de Siria y Turquía se encuentran peligrosamente cerca en el norte de Siria.

Al mismo tiempo, Yuri Mavashev duda que Siria o Turquía acaben envueltas en una guerra a gran escala. “Damasco no tiene el potencial suficiente como para enfrentarse a un enemigo tan importante como el ejército turco. Pero los turcos tampoco pueden luchar contra el Estado Islámico, los kurdos y Damasco al mismo tiempo”, señala el experto. Según este, lo único probable son algunos enfrentamientos puntuales, pero no la guerra.

La reacción de Rusia

Los representantes del gobierno ruso han reaccionado a las palabras de Erdogan de forma bastante comedida.

María Zajárova, representante oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, subrayaba que se trata de unas declaraciones sin carácter público y ha preferido no comentarlas. Dmitri Peskov, secretario de prensa del presidente Putin, reconocía que son unas declaraciones “serias e inesperadas”, y señalaba que estas requerirán una futura explicación. Sin embargo, Peskov ha evitado la crítica, subrayando que Putin y Erdogan se encuentran en un “proceso de contacto muy intenso y basado en la confianza mutua”.

Serguéi Lavrov declaró hoy que Rusia y Siria no estuvieron involucradas en el incidente del 24 de noviembre en el que murieron militares turcos. El incidente se examinó "a distintos niveles", según matizó.

"Hay comprensión de que nosotros, por lo menos Rusia, no tenemos nada que ver con ello, al igual que la República Árabe Siria y su Fuerza Aérea", dijo. Lavrov llamó a averiguar la nacionalidad de los aviones que se encontraban en la zona del incidente, informa Sptunik.

Los expertos en Turquía señalan que entre Rusia y Turquía existen determinados acuerdos respecto a Siria. Rusia apoya a las tropas de Asad en la zona de Alepo, Turquía actúa contra el Estado Islámico y los kurdos en las zonas fronterizas y ambos países intentan no interferir en las “zonas de responsabilidad” ajenas. “Erdogan no debe salirse de los límites de estos acuerdos, aunque parece tener el deseo de hacerlo”, opina Víktor Nadein-Rayevski, que añade: aunque el comportamiento del líder turco a veces es impredecible.

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