La animación rusa sigue creando grandes obras

7 de octubre de 2016 Maria Tereschenko, para RBTH
Del 30 de septiembre al 7 de octubre se celebra en Rusia el festival internacional de animación KROK. En él participan 139 cortometrajes de estudiantes procedentes de Inglaterra, Alemania, Corea, Estados Unidos, India, Italia, Japón, Francia y otros países. RBTH ofrece una selección de las novedades más interesantes de los animadores rusos.
Moroshka
Moroshka Fuente:servicio de prensa.

1. Por qué gruñe un plátano

Un homenaje a las películas de animación documental cuya moda inició el inolvidable Vals con Bashir creado por Ari Folman en 2008. La película de Svetlana Razguliáyeva conserva muchas características de este género: sonido expresivo, habla enmarañada y planos estáticos. En uno de sus planos incluso se ve un punto rojo, muestra de que se está grabando con una cámara casera. Sin embargo, tanto el punto como el personaje en pantalla son dibujos, y nadie se creerá la historia que cuenta el protagonista. Se trata del relato compasivo de un hombre al que le crece una cola. Puede que sea esta mezcla de verosimilitud e invención lo que haya llamado la atención de los seleccionadores del KROK y del festival de cine de Berlín, en el que este cortometraje representó a Rusia.

2. El cuco

La cámara y la manera de grabar que tiene Dina Velikóvskaya rara vez se ven en el mundo de la animación. Sus obras se parecen más a las películas de los conocidos directores de cine rusos Andréi Tarkovski o Andréi Zviáguintsev. A través de sus extraños decorados Dina cuenta la penetrante historia de un pájaro que se da cuenta demasiado tarde de que la felicidad consiste en ser madre.

3. Mora

Una delicada película “sobre la niña pequeña y el gran animal salvaje”, un género extendido gracias a la película Monstruos S.A. y a la serie Masha y el oso. La diferencia es que en este filme no se trata de un osito entrañable, sino de un lobo gris hambriento. Una niña diminuta y amorosa llamada Mora lo salva de los cazadores y lo domestica.

Gracias a sus notas líricas el espectador no sabrá decir si la obra de Polina Minchenok es un cuento infantil o una historia de amor, en cualquier caso la película ha participado en muchos festivales y recientemente ha representado a Rusia en el prestigioso festival de animación de Annecy.

4. Jack el simplón

Una historieta satírica sobre un joven simplón y una princesa con hipo. El protagonista es como un personaje de la película Dos tontos muy tontos: haga lo que haga, todo le sale mal. Se llena el bolsillo de leche, o la gorra de mantequilla un día caluroso. Y no obstante, él es el único que consigue liberar a la princesa de una gran adversidad y llevarla al altar. La película es obra del director Alexander Chernogorov, guionista de las películas de animación La patrulla Fantasía y de la serie El gato y el castor.

5. Bienvenido, Lenin

En esta película se utiliza la compleja técnica de la pixilación, una técnica popularizada por el canadiense Norman McLaren y su oscarizado cortometraje Neighbours. Utilizando fotogramas de grabaciones de actores reales e imágenes fotográficas, Mijaíl Soloshenko cuenta una absurda historia postmoderna sobre un apartamento normal y una familia convencional que se ve obligada a cuidar del poeta del siglo XIX Alexander Pushkin y del líder de la revolución de 1917, Vladímir Lenin, ambos niños pequeños y muy inquietos. …

6. La nieve cálida

La directora Irina Elshanskaya creó su película en la academia israelí Bezalel, aunque en muchos festivales se presenta como cine ruso. Y no solo porque su directora sea rusa, sino porque el ambiente en la película es muy ruso: una cocina soviética, conversaciones sobre pepinillos en salmuera, la relación de un padre con su hija adolescente y una mezcla de detalles cotidianos y ternura desbocada.

7. Hamlet, comedia

Este cortometraje de Evgueni Fadéyev no es una nueva versión de Shakespeare, como puede sugerir el título. Se trata de la historia de una representación de Hamlet, aunque la cámara no se centra en el escenario, sino en el patio de butacas en el que se encuentra un grupo de niños. Y como en el teatro hay un grupo de niños, la más trágica de las historias puede convertirse fácilmente en comedia.

 

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