Expectativas vs. Realidad, al visitar las ciudades rusas

Alena Répkina
En ocasiones, la fama de una ciudad es merecida, mientras que otras veces se deteriora sin motivo aparente. RBTH ha decidido ir al fondo del asunto y ha entrevistado a cinco extranjeros acerca de sus impresiones antes y después de visitar algunas de las mayores ciudades de Rusia.
1. Moscú
Aaron Kennet, israelí y estadounidense, 21 años, y próximamente profesor de inglés en Vladímir, Rusia
 
Fuente: Shutterstock/Legion-MediaFuente: Shutterstock/Legion-Media

Antes
Antes de llegar a Moscú, siempre me la había imaginado como una versión deteriorada de Nueva York. Pensaba en empresarios descerebrados organizando sus deberes diarios, políticos irreverentes controlando la vida clandestina y estafadores por las calles.

Después
Quedé inmediatamente estupefacto por la belleza que me rodeaba. Ya fuera la estatua de Yuri Gagarin o la estación de metro Chístye Prudy, siempre encontraba algo hermoso que poder admirar. Además, en el metro la gente siempre era muy amable y dispuesta a ayudar.
 

2. Novosibirsk
Jerry Byers, 46 años, escritor, analista y director de New Directions Study Abroad, Estados Unidos

Fuente: Lori/Legion-MediaFuente: Lori/Legion-Media

Antes
En enero viajé a Siberia en ferrocarril. Había oído hablar mucho sobre Novosibirsk y decidí viajar para conocerla. Me habían dicho que encontraría una ciudad muy aburrida y soviética, y que los habitantes locales eran bastante antipáticos y extremadamente fríos.

Después
La ciudad era realmente fría, pero su gente me pareció encantadora. Visité su hermosa catedral, el museo del ferrocarril y un pequeño museo de arte. La mejor parte fue la ciudad de hielo construida a orillas del río Obi, con varios enormes toboganes de hielo. No hay nada más divertido que ver a hombres adultos disfrutando de los toboganes de hielo con niños rusos y con un frío polar como aquel.

3. Nizhni Nóvgorod
Jerke Verschoor, 37 años, director de Nuffic Neso Russia, la oficina de atención al estudiante de los Países Bajos

Funete: Vladímir Smirnov/TASSFunete: Vladímir Smirnov/TASS

Antes
Había leído que Nizhni Nóvgorod se llamaba Gorki durante la época soviética y que era una ciudad cerrada. Aparte de eso, no sabía mucho más, excepto que se encontraba a orillas del río Volga y que tenía un bonito Kremlin.

Después
Quedé profundamente impresionado (en parte gracias al buen tiempo) por la parte antigua de la ciudad, pero está claro que algunas de sus hermosas casas de madera son demasiado antiguas y necesitan urgentemente una renovación. Pero la gente era amable, ¡y eso es lo más importante!

4. Vladivostok
Jonathan Blaisdell, 26 años, analista de Eurasia, Estados Unidos

Fuente: Yúri Smitiuk/TASSFuente: Yúri Smitiuk/TASS

Antes
Antes de viajar a Vladivostok, mi conocimiento de la ciudad se limitaba a una oscura referencia en Grand Theft Auto IV.

Después
Vladivostok es mucho más que un puesto fronterizo olvidado lleno de eslavos provincianos. También es un cruce fascinante de culturas asiáticas. ¿Hay algún otro lugar en el mundo en el que puedas comer en un restaurante norcoreano, beber sake de camping en un submarino soviético C-56 o admirar las vistas de la ciudad sentado a horcajadas en un arma antiaérea de una antigua fortaleza? ¡Vlad tiene todo eso!

5. San Petersburgo
Randianne Leyshon, 29 años, periodista y administrador de educación superior en la Universidad Johns Hopkins University, Estados Unidos

Fuente: Lori/Legion-MediaFuente: Lori/Legion-Media

Antes
La organización de voluntarios con la que pasaba un verano canceló mi destino original, así que me fui hacia la tierra del sol de medianoche y el alfabeto cirílico, sin saber nada de ella.

Después
San Petersburgo me sedujo tanto que acabé pasando el resto de mis veranos de adolescente trabajando en la ciudad y en sus alrededores. Sus rincones literarios y sus rendijas arquitectónicas hicieron crecer mi obsesión con Píter. Esta ciudad, llamada “la ventana a occidente”, fue la ventana al resto de mi vida.

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