El gélido corazón de Yakutia

La región más fría de Rusia está llena de secretos. Fuente: Iván Dementievskiy

La región más fría de Rusia está llena de secretos. Fuente: Iván Dementievskiy

Conozca las gélidas atracciones de Yakutia: visite un museo en el que se conservan los restos de un enorme mamut, disfrute del reflejo de los colores del arcoíris en el permafrost, hágase un selfie junto a una escultura en hielo de la Venus de Milo y toque a un Buda congelado.

El ‘Reino del frío perpetuo’ es un destino de culto situado no muy lejos del centro de Yakutsk, a 4.885 kilómetros de Moscú.

El museo se encuentra en un antiguo túnel subterráneo que se excavó en la época soviética para usarlo como refrigerador. En verano, cuando el calor se vuelve sofocante, las paredes del interior de esta cueva se mantienen cubiertas de nieve, lo que permite decorar el lugar con abundantes esculturas de hielo.

El frío perpetuo mantiene las temperaturas bajo cero durante todo el año. Sin duda, un motivo de orgullo para los yakutios: en invierno, cuando la temperatura exterior desciende hasta -50°C, la cueva se convierte en un excelente refugio para entrar en calor con sus relativamente cálidos -10°C. 

El frío perpetuo

El permafrost es una parte de la corteza terrestre que se mantiene en estado de congelación permanente. Su temperatura no ha subido de los 0°C en los últimos 2000-3000 años, de ahí que el hielo nunca se derrita. El agua subterránea solo puede encontrarse aquí en estado sólido y la capa de hielo puede alcanzar más de un kilómetro de grosor.

Yakutsk, la capital de la República de Sajá (Yakutia), es la ciudad más grande ubicada en zona de permafrost.  

En la cueva del rey del hielo

Fuente: Iván Dementievskiy

El ‘Reino del frío perpetuo’ es un complejo museístico construido a partir de un enorme glaciar y dividido en varias salas con diferentes exhibiciones y atracciones. En él se dan a conocer las costumbres nacionales de Yakutia, se exponen los instrumentos musicales típicos, los utensilios de cocina y la comida tradicional en forma de esculturas de hielo. A través las esculturas se cuenta la historia de la caza, de la pesca y de los trineos de renos y perros, típicos de Yakutia.

En la primera sala, los visitantes reciben la bienvenida de la mano de Chisján, el Señor del Frío, cuyo trono está cubierto por una piel de oso.

Fuente: Iván Dementievskiy

La siguiente sala pertenece al Señor del Norte, quien, según la leyenda, esculpe criaturas de hielo y luego les da la vida.  Las esculturas se cambian cada año: algunas de ellas simplemente se cambian de sitio, pero otras no sobreviven al paso del tiempo.

Estas esculturas forman un conjunto de lo más variopinto: esfinges egipcias de hielo miran a una gélida Venus de Milo junto a la que se sienta un helado Buda.

La sala de ceremonias, diseñada expresamente para acoger los rituales de bendición y purificación, está adornada con cisnes de hielo que simbolizan la pureza en la mitología yakutia y la fidelidad conyugal en la cultura europea.

Fuente: Iván Dementievskiy

Los visitantes pueden echarse sobre un lecho nupcial de hielo cubierto con una piel de oso.

El mamut congelado

En una gruta separada se encuentra el museo de paleontología, donde se exhiben los restos disecados de un mamut con sus colmillos a tamaño natural. A causa de su estado de congelación permanente, en el permafrost se conservan enormes cantidades de material genético antiguo. En Yakutia, los científicos no solo han encontrado el hielo más antiguo del planeta, sino también el 80% de los restos de mamut del mundo.

Al final de la excursión, en el interior de una oficina también de hielo, un empleado entrega a los invitados un certificado con sus nombres en el que se acredita que estos han visitado el ‘Reino del frío perpetuo’.

Antes de abandonar el museo, no olviden pasarse por el bar de hielo: allí podrán probar la stroganina —un plato de carne o pescado congelado típico de los pueblos de Siberia y del Norte— y acompañarla con un poco de vodka o champán servidos en vasos de hielo.

Fuente: Iván Dementievskiy

Cómo llegar: el ‘Reino del frío perpetuo’ se encuentra en el kilómetro 7 de la carretera de Viliuisk desde Yakutsk. Se puede llegar a la cueva de hielo en taxi o en transporte privado, pero no hay autobuses o marshrutki (minibuses) que lleguen allí.

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