¿Es el caza estadounidense F-35B “hijo” del ruso Yak-141?

F-35B.

F-35B.

Lockheed Martin
El F-35B se dio a conocer casi 12 años después del Yak-141. ¿Es el caza estadounidense, desarrollado en los 90, una copia del caza militar soviético? RBTH intenta averiguarlo.

En el ámbito de los aviones militares de despegue y aterrizaje verticales (VTOL, por sus siglas en inglés) desarrollados por primera vez en los años 60, pocos cazas tienen tanto en común como el Yak-141 ruso y el F-35B estadounidense.

Gracias a su capacidad para despegar desde pistas de pequeño tamaño y quedarse colgando en el aire, los aviones VTOL prometían convertirse en todo un hito del desarrollo de la aviación militar.

Los modelos más conocidos y exitosos (no sin algunos defectos) fueron el British Aerospace Sea Harrier, el Yak-141 y el F-35B.

El Yak-141 se desarrolló en la URSS en los años 70.

El país socialista,que no tenía grandes portaaviones como EE UU, buscaba crear un caza que pudiera despegar desde pistas pequeñas, como helipuertos, o cruceros antisubmarino del proyecto 1123, como el Moskva, el Leningrad o el Kiev.

Yak-141. Fuente: Ken Videan/wikipedia.orgYak-141. Fuente: Ken Videan/wikipedia.org

El caza Yak-141 superó a sus predecesores (el Yak-36 y el Yak-38), así como a sus homólogos extranjeros (Harrier, Dassault Mirage IIIV) y participó en la pugna por convertirse en el mejor caza VTOL naval.

Pero el destino no favoreció al avión soviético. Su alta tasa de accidentes, la caída de la URSS y el consiguiente corte de financiación cerraron el proyecto. El caza tenía cuatro prototipos, pero nunca comenzó a producirse en serie.

En 1995 el fabricante de armas estadounidense Lockheed Martin se ofreció a colaborar con la oficina de diseño Yakovlev (desarrolladora del Yak-141). Esta colaboración duró un año, pero fue un paso emblemático y el primer caso de cooperación técnica militar entre dos antiguos enemigos irreconciliables.

La oficina de diseño Yakovlev facilitó a Lockheed Martin toda la documentación técnica del Yak-141.

Poco tiempo después, EE UU presentó un prototipo del caza VTOL que más tarde se conocería como el F-35B. El avión guardaba un parecido sorprendente con el Yak-141 soviético.

Similitudes y diferencias

El diseño y el plano del Yak-141 y del F-35B son casi idénticos. La ubicación del compartimento para el ventilador vertical y la ubicación de las barras de la cola respecto al motor de elevación son las mismas en ambos aviones.

En el video: Yak-141. Fuente: PlanesTV / YouTube

Sin embargo, el despegue vertical del F-35 es considerablemente distinto del despegue del caza ruso.

El Yak-141 realizaba un despegue vertical porque tenía tres motores de turbina: un motor A R79V-300 con una tobera giratoria y dos motores RD-41 de sustentación instalados en un compartimento detrás de la cabina.

Los diseñadores del F-35B siguieron un modelo relativamente sencillo y eficaz utilizando un ventilador impulsado por un motor de elevación con tobera giratoria.

La cooperación técnica militar entre Lockheed Martin y Yakovlev en los 90 influyó sin duda en la creación del F-35B. Los estadounidenses aprendieron mucho de sus socios soviéticos. Sin embargo, decir que el F-35B es una copia del Yak-141 es una exageración. El F-35B es un modelo único.

¿Hay futuro para los VTOL?

Para que la aviación VTOL se convierta en un pilar de las Fuerzas Aeroespaciales rusas es necesario crear más tecnologías avanzadas.

Los cazas VTOL ofrecen ventajas indiscutibles, como la posibilidad de despegar y aterrizar sobre pequeñas zonas del mismo tamaño que el avión, así como la capacidad de mantenerse estáticos en el aire, girar y volar en dirección lateral.

No obstante, los factores negativos superan las características positivas.

Para pilotar este tipo de aviones se requiere especialistas altamente cualificados.

En el video: F-35B. Fuente: AiirSource Military / YouTube

El experto militar Dmitri Litovkin comenta a RBTH que el principal inconveniente del uso de aviones VTOL es el hecho de que los despegues y aterrizajes verticales son prácticamente imposibles de controlar actualmente.

En el pasado, las intensas ráfagas de aire en el momento de aterrizar sobre un portaaviones pequeño provocaron un gran número de accidentes en la armada soviética, añade el experto.

Los cazas VTOL tienen menos capacidad y autonomía de vuelo que los demás cazas. Existe también el factor económico, ya que los despegues verticales consumen una gran cantidad de combustible.

Además, el diseño de este tipo de aviación es muy complejo y costoso.

El F-35B se utiliza actualmente en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. El precio de un F-35B, según el acuerdo firmado en 2017 entre Lockheed Martin y el Departamento de Defensa de EE UU, es de 122 millones de dólares, un precio más alto que el de las otras versiones del avión: El F-35A cuesta 94,6 millones de dólares y el F-35C- 121 millones de dólares.

Por otro lado, los F-35B que utilizan los Marines de EE UU no ponen en práctica sus capacidades únicas, despegan y aterrizan en las pistas de tamaño estándar de los portaaviones.

EE UU está sustituyendo paulatinamente los cazas VTOL por convertiplanos, como el Bell V-22 Osprey.

Según Litovkin, Rusia no tiene planes para desarrollar la aviación VTOL militar en un futuro inmediato. Los aviones Su-33 y MiG-29K pueden despegar desde pequeñas superficies, por lo que pueden operar en pequeños aeródromos o en las pistas cortas de los portaviones.

EE UU no tiene ningún avión de estas características, añade Litovkin. Además, el helicóptero ruso Mi-26 puede desempeñar las mismas funciones que el Bell V-22 Osprey.