Putin anuncia inspección sorpresa de los arsenales

El objetivo establecer el nivel de combate de las tropas.

El objetivo establecer el nivel de combate de las tropas.

Mikhail Metzel/TASS
En Rusia ha comenzado por primera vez una inspección sorpresa de los arsenales y bases de almacenamiento de técnica militar. El objetivo es valorar el nivel de preparación de combate de algunos órganos de dirección militar, así como las acciones de las tropas en situaciones de emergencia, incluyendo catástrofes provocadas por fallos tecnológicos.

La inspección sorpresa de la preparación para el combate de las Fuerzas Armadas fue anunciada por el presidente Vladímir Putin el 14 de junio y se prolongará hasta el 22 de junio, según se ha ordenado notificar a los agregados militares de los países extranjeros.

El ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, declaraba que además de la preparación de las tropas, se prestará especial atención a su movilización, al estado de las formaciones en la reserva y a los arsenales de armamento y técnica militar. Shoigú ha resaltado la importancia de garantizar la seguridad y la integridad del armamento y las municiones.

“La inspección afectará a una serie de bases de almacenamiento de armas y técnica, así como a algunos órganos de dirección militar”, informaba el ministro en rueda de prensa.

Primera inspección de los arsenales

La práctica de las inspecciones sorpresas fue introducida por Shoigú en verano de 2013. Desde entonces se han llevado a cabo varios de estos ejercicios al año, aunque han ido dirigidos principalmente a tareas como el desplazamiento rápido de las tropas a grandes distancias o al cumplimiento de misiones militares. Esta inspección integral a gran escala de los arsenales del ejército de Rusia se celebra por primera vez.

Según explica Alexéi Leonkov, doctor en ciencias militares y experto de la revista Arsenal de la Patria, hay una gran cantidad de almacenes de la época de la URSS que en caso de que estallara la guerra deberían armar a los soldados, aunque muchos de ellos están en Europa del Este.

“La lógica de la distribución de los almacenes era la siguiente: cuando se firmó el Pacto de Varsovia, estos territorios eran los primeros que se enfrentaban a los enemigos. Moldavia, Ucrania, Bielorrusia y los países del Báltico eran los países que contaban con los almacenes más importantes a la hora de abastecer al ejército. Después se construyeron almacenes en la región de los Urales, Altái e Irkutsk, donde no podían llegar los misiles nucleares, así como a lo largo de la frontera con China. En el Extremo Oriente también existen algunos arsenales, en la zona de Chitá e Irkutsk hay un almacén enorme en el que se conserva una gran cantidad de técnica militar: camiones, tanques y artillería móvil. Este almacén puede formar un ejército completo. En aquella época los arsenales debían ser capaces de formar como mínimo dos ejércitos completos”, comenta Leonkov.

“Cuando algo explota”

Ria NovostiRia Novosti

Según el experto, en la URSS estas inspecciones de los arsenales se llevaban a cabo de forma regular, pero hace ya 25 años que la Unión Soviética no existe y durante estos años las inspecciones se han celebrado únicamente “cuando algo explota”.

“Este tipo de inspecciones a gran escala son tareas de prevención que deben organizarse al menos dos veces al año, cuando se pone a punto la técnica para su almacenamiento (antes del invierno y del verano)”, añade Leonkov.

Entre 2011 y 2015 en los arsenales militares de Rusia han ocurrido unas 20 emergencias. Por ejemplo, en 2012 en la región de Oremburgo se produjeron tres explosiones (4.000 toneladas de proyectiles) en un almacén de municiones que destruyeron 20 unidades de técnica militar. En otra ocasión hubo un incendio en un almacén de artillería: en la zona afectada, de un radio de más de 3 km, había ocho poblaciones.

“Hasta donde recuerdo, antes de Shoigú nadie se dedicó a estos asuntos en serio, solo reaccionaban cuando había alguna explosión”, comenta Leonkov.

Valorar el estado de los arsenales es especialmente importante si tenemos en cuenta que las fábricas del sector militar no producen técnica compleja en grandes cantidades. Por ejemplo, una fábrica construye hasta 30 unidades al año de aviones de combate: “Si algo sucede, las fábricas no podrían cubrir la demanda de técnica. Para ello están los almacenes, estos deben ser capaces de cubrir las necesidades del ejército desde el principio en caso de grandes pérdidas, hasta que la economía se orienta hacia el ámbito militar”, subraya el especialista.

En esta situación, la inspección de la actuación de los arsenales en caso de emergencias puede resultar muy útil, sobre todo considerando que Rusia lleva ya nueve meses consumiendo municiones en el marco de la operación militar contra los rebeldes en Siria.

Hasta el 1 de diciembre los militares llevarán a cabo más de 2.000 ejercicios. Además, el Ministerio de Defensa planea realizar el 50 % de estos ejercicios en condiciones nocturnas.

Publicado originalmente en ruso en Gazeta.ru.

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