EE UU refuerza el Escudo Antimisiles en Europa

Soldados polacos y estadounidenses observan una batería de misiles Patriot durante una serie de ejercicios realizados cerca de Varsovia en marzo de 2015.

Soldados polacos y estadounidenses observan una batería de misiles Patriot durante una serie de ejercicios realizados cerca de Varsovia en marzo de 2015.

Reuters.
El Pentágono ha comenzado a tomar medidas para desarrollar su sistema de defensa antiaérea en Europa. EE UU toma esta decisión en el contexto de una ola de acusaciones mutuas con Rusia sobre supuestas violaciones del Tratado INF, que prevé una reducción gradual del número de misiles balísticos y de crucero de alcance medio y más corto.

El Tratado INF, firmado por Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov en 1987, entró en vigor al año siguiente. Rusia y EEUU se comprometieron a no producir, ensayar y desplegar misiles balísticos y de crucero de emplazamiento terrestre, de alcance medio (de 1.000 a 5.500 km) y corto (de 500 a 1.000 km), y se comprometieron a destruir todos los sistemas de lanzamiento para esos misiles.

 

El asistente del vicesecretario de Defensa de EE UU para asuntos políticos, Brian McKeon, señalaba durante una intervención ante el comité del Senado para las fuerzas armadas, realizada el pasado 13 de abril: “Debido a las infracciones del Tratado INF por parte de Rusia, estamos desarrollando e implementando una estrategia de respuesta a las operaciones militares rusas que incluye cambios y ampliaciones en el Escudo Antimisiles para contrarrestar el potencial ofensivo de Rusia”.

Según el observador militar de TASS, Víktor Litovkin, las acciones de EE UU están dirigidas a promover e “imponer” sus sistemas militares en Europa. “Washington sigue atemorizando a la región con una supuesta amenaza rusa para promocionar su tecnología militar entre los países de la OTAN. Se trata de obtener más ingresos para el presupuesto de EE UU y de conseguir una mayor influencia política”, señalaba el experto. 

Litovkin asegura que EE UU se está preparando para vender a Europa un modelo análogo al sistema de misiles antiaéreos ruso S-300: el sistema Patriot PAC-3. “Este sistema complementará a los sistemas de defensa antiaérea que se están construyendo en Polonia y Rumanía”, subrayaba el experto.

Acusaciones de EE UU contra Rusia

El Pentágono ha informado de que los misiles de crucero R-500, que se venden como complemento del sistema táctico operativo Iskander-M, son capaces de derribar objetivos a más de 500 km de distancia. EE UU también ha declarado que el nuevo misil balístico intercontinental RS-26 Rubezh también está afectado por el Tratado INF, ya que puede utilizarse contra objetivos con un alcance inferior a 5500 km. Este radio de acción va en contra de las normas del Tratado INF.

Moscú no está de acuerdo con estas acusaciones y subraya que no ha recibido de Washington ninguna prueba documental que las justifique. Según los diplomáticos rusos, las acusaciones son una estrategia meramente electoral.

“Se limitan a decir: ‘hemos probado el misil, vosotros ya sabéis de qué se trata’. Pero esto no es una acusación seria”, declaraba el ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, durante una rueda de prensa en junio de 2015.

Según señala el Ministerio de Asuntos Exteriores, la alta comandancia política y militar de Rusia está abierta a iniciar un trabajo bilateral para resolver cualquier cuestión relacionada con el Tratado INF.

No obstante, a finales de 2015 oficiales de EE UU declararon la posibilidad de introducir nuevas sanciones económicas contra Moscú debido a nuevas violaciones del tratado.

Acusaciones de Moscú

Moscú teme que la misión del Escudo Antimisiles de EE UU en Europa del Este pase a estar clasificada como ofensiva en lugar de defensiva, según señala el director adjunto del Instituto de Análisis Político y militar, Aleksánder Jramchijin.

“Es posible desarrollar el Escudo Antimisiles de Estados Unidos para utilizar misiles de crucero en las plataformas de lanzamiento”, declaraba Jramchijin. En particular, las plataformas de lanzamiento antimisiles Standard SM-3 se pueden utilizar para lanzar misiles de crucero estratégicos Tomahawk.

“Rusia ha declarado que las normas del Tratado INF también afectan a los misiles creados por Estados Unidos para probar los sistemas de defensa antimisiles. Estos misiles son en la práctica misiles de alcance medio aunque no lleven instalada ninguna ojiva. Sin embargo, EE UU se niega a reconocerlo”, declara el experto. 

Según los expertos rusos, el Tratado INF también debería extenderse a los drones de ataque de EE UU. Las características técnicas y tácticas de estos aparatos se corresponden con las de los misiles de crucero de base terrestre, que sí se recogen en el tratado.

¿Es hora de romper el acuerdo?

A pesar de las desavenencias mutuas, Moscú y Washington insisten en su compromiso para seguir adelante con el trabajo conjunto respecto al Tratado INF.

“Estamos abiertos a un diálogo honesto y concreto, sin motivación electoral, para evitar cualquier preocupación”, declaraba el ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, en 2015. La Casa Blanca también apoya en sus declaraciones la idea de mantener este acuerdo entre los dos países.

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