Hallan en Siberia enorme yacimiento de mamuts

Serguéi Leschinski, director del laboratorio de ecosistemas de las eras Mesozoica y Cenozoica de la Universidad de Tomsk.

Serguéi Leschinski, director del laboratorio de ecosistemas de las eras Mesozoica y Cenozoica de la Universidad de Tomsk.

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Bajo Novosibirsk se ha descubierto una concentración enorme de huesos de animales extintos. Según datos previos, los mamuts murieron en masa en esta zona debido a la falta de sustancias minerales. Sin embargo, los utensilios de madera podrían ser la prueba de que el hombre terminó con estos animales.

Científicos de la Universidad de Tomsk han descubierto una gran cantidad de restos de mamuts y otros animales extintos en la aldea de Volchia Griva, al sur de Novosibirsk (a unos 3.400 km al este de Moscú). Durante las excavaciones los paleontólogos han encontrado una ingente cantidad de vértebras, costillas, huesos y otros restos. En algunos lugares se han llegado a hallar más de 100 fragmentos por metro cuadrado.

A una profundidad de 1,7 y 2,1 metros yacían los huesos de mamuts pequeños y adultos (al menos ocho ejemplares). Entre los mayores fragmentos se encuentra un muslo de una longitud de casi 1,15 metros. Los investigadores suponen que pertenecía a un mamut macho de unos 50 años, de más de 6 toneladas y 3 metros de altura. Es posible que estas partes del esqueleto se hayan pasado 25.000 o 30.000 años en el interior de las rocas.

Versiones de la extinción

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El paleontólogo que lidera la expedición a Volchia Griva, el director del laboratorio de ecosistemas de las eras Mesozoica y Cenozoica de la Universidad de Tomsk, Serguéi Leschinski, explica a RBTH cómo es posible explicar este hallazgo de mamuts en tal cantidad en el territorio de la actual Siberia:

“Existen diferentes puntos de vista. La versión más extendida afirma que los mamuts cayeron en una especie de trampa natural (por ejemplo, si Griva hubiera sido una isla que posteriormente se hubiera inundado) en la que murieron de hambre —asevera Leschinski—. Otra versión es que el hombre acabara con la vida de los animales, cosa que demuestran los utensilios de piedra encontrados durante las excavaciones”.

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Los mismos investigadores de la Universidad de Tomsk han desarrollado una tercera teoría que afirma que en esta zona, hace más de 10.000 años, se hallaba un terreno con sales al que acudían  los animales que sufrían déficit mineral.

“Los animales intentaban acceder a territorios concretos del paisaje para aplacar su hambre mineral. Por ejemplo, devoraban las plantas ricas en elementos químicos imprescindibles para la vida: sodio, calcio y magnesio —supuso Leschkinski—. Durante las grandes emigraciones, cuando cientos de animales habitaban en el mismo territorio, por diversos motivos (entre ellos, debido a los depredadores) pudieron haber muerto uno o dos mamuts cuyos huesos hemos encontrado ahora”.

En resumen, la expedición ha descubierto 785 fragmentos diferentes que todavía están pendientes de estudio. Además de los mamuts, también se encontraron algunos huesos de visón, caballo, depredadores (quizás de un zorro o ísatis) y roedores.

Las excavaciones continúan

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“Actualmente toda la colección permanece bajo examen en la universidad. Hay que trabajar con las muestras: limpiarlas, diseccionarlas, embalar los huesos, adjudicarles números. Esto es lo que vamos a hacer en el transcurso del año —comunicó el paleontólogo—. Los hallazgos más curiosos los enviaremos a datación por radiocarbono, que se realiza para concretar la edad exacta”.

El Instituto de Arqueología y Etnografía de la Academia de Ciencias de Rusia se encargará de preparar las muestras, es decir, separará el colágeno de los huesos, que posteriormente se quema y se transforma en una “pastilla” para la datación. La datación por radiocarbono tendrá lugar, en un principio, en la universidad de Georgia, en EE UU.

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 “Para estudiar esta colección única es necesaria una generosa financiación, pues la datación por radiocarbono es muy costosa”, señaló Leschinski.

Aun así, los científicos ya planean continuar las excavaciones el año que viene, pues la prospección ha demostrado que Volchia Griva puede albergar aún muchas sorpresas.