Akadémgorodok, la última utopía soviética o un nuevo Silicon Valley

Yniakin/RIA Novosti
¿Por qué uno de los centros intelectuales y culturales más importantes de Rusia se encuentra en Siberia? ¿Qué ocurre actualmente en esta ciudad de las ciencias fundada en la época soviética?

Akadémgorodok se fundó en Siberia en 1957, durante la ola de euforia provocada por el deshielo de la época de Nikita Jruschov. Entonces en la URSS reinaba la fe en las ilimitadas posibilidades de la ciencia y en las excepcionales misiones científicas.

Se construyó a 30 km de Novisibirsk, un lugar que parece más adecuado para que paseen los osos. Aquí el invierno dura medio año, desde octubre hasta abril, y no es raro que los termómetros lleguen a los 40 grados bajo cero.

“Prohibida la fuga de cerebros”

Junto al parque científico hay carteles que dicen "Prohibida la fuga de cerebros", como recordatorio de la masiva emigración de científicos rusos en los años 90, tras la caída de la URSS.

Ahora la situación ha cambiado. "Muchos de mis colegas tienen experiencia en el extranjero, pero han vuelto”, explica Pável Krokovni del Instituto de Física Nuclear. "Participamos en proyectos internacionales y tenemos acuerdos de colaboración con laboratorios japoneses y con el CERN".

El invierno siberiano, según este físico, es un paraíso para los amantes del esquí. "Hay pistas de esquí a cinco minutos de mi trabajo. Si tengo tiempo durante mi pausa para comer, me pongo los esquís", declara Krokovni. Y durante el verano los científicos se dedican a regar las grosellas y a quitar las hierbas de sus jardines.

A Siberia para poder disfrutar de la libertad

En los años 60, numerosos científicos llegaron a las profundidades del bosque siberiano en un exilio voluntario. Se dirigían hacia un espacio de libertad intelectual, algo impensable en otras partes del país.

Científicos de Moscú y Leningrado construyeron los primeros laboratorios en los garajes situados entre el bosque y los edificios de viviendas. Fue un experimento asombroso en un país acostumbrado a vivir bajo leyes totalitarias.

En Akadémgorodok había conciertos de músicos perseguidos por las autoridades y se leía literatura prohibida, como la novela Maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov. Aquí se desarrolló también la genética, que en tiempos de Stalin estaba considerada una pseudociencia.

El zorro domesticado

Fue en Akadémgorodok donde el genetista soviético Dmitri Beliáyev trabajó en sus proyectos de domesticación de animales salvajes. Los científicos del Instituto de Citología y Genética (IC&G) fueron capaces de criar zorros y hacer que tuvieran un comportamiento similar a los perros. En este centro han crecido más de 50 generaciones de este tipo de zorro.

Actualmente estos animales domesticados participan en exposiciones y rodajes de cine. Hace poco un zorro se escapó durante el rodaje de una película y se perdió. Toda la ciudad está ahora preocupada por su destino. La búsqueda continúa pero las opciones de que el animal sobreviva en la ciudad son muy pequeñas.

Aunque todavía hay esperanza. "A juzgar por las huellas que a veces se ven en Akadémgorodok, se cree que el zorro sigue vivo y pasean por el bosque de noche", declara a RBTH la dueña del animal, Irina Mujamedshina.

Cómics de biología y una «mujer lobo»

En medio del reino natural se levanta la "calle más inteligente del mundo". Así es como se refieren a la avenida del Académico Lavréntiev en el libro Guinness de los Récords. En sus 2,5 km de largo se concentran más de 20 instituciones científicas.

En una de ellas, en el Instituto Molecular y de Biología Celular, trabaja Olga Posuj. Se refiere a sí misma como una "mujer lobo", ya que durante el día es científica y por la noche es pintora e ilustradora. Su trabajo consiste en la investigación de las características de replicación de las partes "silenciosas" del genoma.

Olga es capaz de mezclar el trabajo científico con la pintura. "Dibujo cómics divertidos sobre biología. Me di cuenta de que la información científica seria no siempre tiene que ser ilustrada con dibujos serios y es posible atraer la atención de otra manera".

Servicio de prensa
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Hace poco Olga lanzó el proyecto "Laboratorio de animación científica", en donde realiza experimentos científicos con niños que luego graba en una película de animación.

Moscú está lejos pero la innovación está cerca

"Aquí, en Akadémgorodok, se dan todas las condiciones para dedicarse a la ciencia y para el desarrollo de nuevas tecnologías", cree Evgueni Pavlovski, director del proyecto Big Data Analytics de la Universidad Estatal de Novosibirsk. Se dedica al desarrollo de la inteligencia artificial y cree que se puede hacer para que sea más amigable para los humanos y para que entendamos el mundo de manera más profunda gracias a su ayuda.

Los científicos siberianos se encuentran lejos de Moscú, tanto físicamente como en su pensamiento. Están acostumbrados a elegir por sí mismos. "No esperamos que el gobierno se preocupe por nosotros", declara Pavlosvki.

Recientemente los científicos crearon una patrulla estudiantil para mejorar las condiciones de seguridad de los estudiantes que viven en el campus de la Universidad Estatal de Novosibirsk. En 2008 comenzaron un proyecto a gran escala para la construcción de casa individuales para los jóvenes.

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