Barcos que (casi) vuelan: Hidroalas soviéticos olvidados y resucitados

Ciencia y Tecnología
YULIA AFANASIENKO
Los alíscafos fueron muy populares en la URSS y ahora su tecnología vuelve a resurgir. ¿Qué tienen de especial estos gigantes voladores?

El Raketa (Cohete) fue el primer prototipo de hidroala soviético. Realizó su viaje inaugural el 25 de agosto de 1957 y fue desde Gorki (actual Nizhni Nóvgorod, 400 kilómetros al noreste de Moscú) hasta Kazán (720 kilómetros al este de Moscú) por el río Volga. El Raketa recorrió estos 420 kilómetros en siete horas, alcanzando velocidades de hasta 60 km/h, muy rápidas para un barco fluvial. Los buques de este tipo llevan unos planos de sustentación especiales debajo y este tipo de diseño reduce considerablemente la resistencia al agua. Esto da a los hidroplanos su principal ventaja: una velocidad muy alta. Además, reduce en gran medida los “baches” (oscilaciones) para los pasajeros.

Los hidroalas pueden construirse de diferentes maneras: Por ejemplo, el Raketa tenía unos sumergidos en forma de U. En su primer viaje, el aliscafo de 27 metros de largo transportó 30 pasajeros, aunque su capacidad era para 64 personas. El Raketa fue un éxito: Se fabricaron 300 barcos en total y fue tan popular que incluso los siguientes modelos de hidroalas se llamaron comúnmente Raketa.

Los nuevos modelos de aliscafos soviéticos aparecieron gracias a un equipo de ingenieros dirigido por un constructor de barcos e innovador llamado Rostislav Alexéiev. Poco después del triunfo del Raketa, diseñaron un hidroala llamado Meteor. Era más grande que el Raketa, tenía una velocidad máxima de 77 km/h y podía transportar hasta 123 personas. El Meteor fue el hidroala soviético más extendido: se produjeron 400 barcos en total. Se exportaron a Alemania, Egipto, Grecia y otros países. Algunos Meteoros siguen en uso en Siberia, en el Lejano Oriente y en San Petersburgo, donde se utilizan para realizar cruceros turísticos a Peterhof (23 kilómetros al suroeste de San Petersburgo) y Kronshtadt (30 kilómetros al noroeste de San Petersburgo).

Algunos aliscafos soviéticos fueron diseñados para operar en aguas marítimas. Uno de ellos fue el Strelá (‘Flecha’). Dos barcos de esta versión aparecieron en 1961 y se utilizaron en el mar Negro. El Strelá tenía dos planos de sustentación semi-sumergidos en forma de V, una construcción especialmente pensada para el mar. Esto ayudaba a estos barcos a viajar hasta 70 km/h incluso en mares agitados (con olas de hasta dos metros de altura). El ‘Strela’ podía llevar hasta 90 pasajeros a bordo.

El hidroala de vacaciones Volga era universal: podía utilizarse tanto en aguas poco profundas como en ríos y lagos. El Volga se creó a principios de la década de 1960. Con sólo 8,5 metros de longitud, el crucero era realmente pequeño y sólo podía transportar a 6 personas, incluido el capitán. Además, tenía un toldo desmontable en lugar de un techo. El Volga tenía planos de sustentación semi-sumergidos en forma de T y una velocidad máxima de 60 km/h. Más tarde, el crucero fue remodelado con alas en forma de V que le ayudaban a soportar olas más fuertes.

Rostislav Alexéiev siempre quiso que sus barcos fueran más rápidos. Los motores diésel limitaban la velocidad, así que decidió intentar equipar un hidroala con un motor de turbina de gas tomado de un avión. Este tipo de motor es más ligero y da más potencia que uno diésel. Uno de los resultados de este experimento fue el barco fluvial Burevéstnik (Petrel). También tenía dos chorros de agua en lugar de una hélice. Estos cambios constructivos ayudaron a que el aliscafo alcanzara una velocidad de 95 km/h. El Burevéstnik tenía 43 metros de eslora y podía transportar a 150 pasajeros.

El hidroala Taifún (‘Tifón’) no era un barco de pasajeros al uso. Fue creado en San Petersburgo como parte de un proyecto de aliscafo militar para realizar algunos experimentos. El Taifún se terminó en 1969 y se utilizó tanto en aguas fluviales como marítimas en la década de los 70. Tenía unos innovadores planos de sustentación totalmente sumergidos en forma de T con flaps controlados por piloto automático. El Taifún podía alcanzar velocidades de hasta 83 km/h y resistir travesías pore mares agitados. Tenía una capacidad máxima de 98 pasajeros y 31 metros de eslora. Resultó ser eficiente, pero nunca llegó a producirse en serie, porque sus diseñadores no lo consideraban un proyecto autosuficiente: había sido creado inicialmente para experimentar en el desarrollo de un hidroala militar llamado Uragán (‘Huracán’).

Hubo varios tipos de aliscafos militares, como lanchas de guardacostas y un buque portador de misiles con el nombre en clave 1240 Uragán (‘Huracán’). El barco militar fue construido entre 1972-1976 y estuvo en servicio en Crimea entre 1979-1990. Tenía una eslora de 56,6 metros y un peso estándar de 342 toneladas (mientras que el Meteor pesaba sólo 36,6 toneladas). Los foils del Uragán estaban totalmente sumergidos y controlados por el piloto automático. Era posible elevarlos para que no tocaran el agua. En este modo, el Uragán podía viajar en alta mar con olas de hasta seis metros de altura. En mares tranquilos, el hidroala podía alcanzar una velocidad máxima de 111 km/h. Estaba operado por una tripulación de 34 personas y armado con misiles de crucero antibuque y una instalación de defensa de misiles guiados. Lamentablemente, solo se fabricó uno, ya que resultó ser un proyecto muy complicado y costoso.

Tras la caída de la URSS, la construcción de aliscados se detuvo, pero recientemente se ha reanudado el desarrollo de estos barcos. En 2013, se inició la construcción de un moderno hidrodeslizador ruso llamado Kometa 120M (Comet 120M) en Ríbinsk (260 kilómetros al noreste de Moscú). Se terminó y se envió para pruebas a Crimea en 2017. El Kometa 120M está construido para viajes por mar, donde puede viajar a velocidades de hasta 65 km/h. El hidroala se parece más a una nave espacial y cuenta con un sistema de piloto automático para sus planos de sustentación. El nuevo barco mide 35,2 metros de largo y tiene una capacidad máxima de 120 pasajeros.

A continuación, en 2017 se construyó una modificación del aliscafo llamada Valdái 45R. Fue diseñado para ríos de gran caudal. Puede llegar a ser muy útil en las regiones del norte con falta de carreteras. Este nuevo hidroala no es muy grande: solo mide 21,3 metros de largo, necesita solo dos tripulantes y tiene una capacidad máxima de 45 pasajeros. Puede viajar a velocidades de hasta 65 km/h. Varios barcos Valdái 45R ya están en funcionamiento en los ríos Ob, Irtish y Volga.

También está en fase de proyecto un enorme hidrodeslizador marítimo llamado Tsiklón 250M (Ciclón 250M). Es un barco de dos pisos equipado con asientos tipo avión. Cuenta con un motor de turbina de gas y un original sistema de pequeños planos de sustentación. Su diseño permite al Tsiklón 250M alcanzar velocidades de hasta 101 km/h. El barco tiene 46 metros de eslora y una capacidad máxima de 300 pasajeros, más que cualquier otro hidroala ruso o soviético.

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