Así volaba el ‘Pulpo volador’ del diseñador ruso-rumano-estadounidense Georgui Bothezat (Imágenes)

Dominio público
¿Has volado alguna vez un dron cuadrocóptero? Si la respuesta es afirmativa, se lo debes en gran parte a un visionario diseñador nacido a finales del siglo XIX en la Rusia imperial.

Georgui Bothezat nació en 1882 en San Petersburgo, entones capital del Imperio Ruso. Como explica la web especializada rusa Mastera, después de graduarse en la Escuela de Ciencias Exactas (Realschule) de Kishinev (actual capital de Moldavia) en 1902, comenzó a asistir al Instituto Politécnico de Járkov, luego al Instituto Electrotécnico Montefiore de Lieja, Bélgica (entre 1905 y 1907), y se graduó como ingeniero del Politécnico en Járkov en 1908. Continuó su periplo académico en la Universidad de Göttingen y en la Universidad Humboldt de Berlín (1908-1909), y recibió, en 1911, su doctorado. En 1911 se doctoró en la Sorbona francesa, con un estudio sobre la estabilidad de los aviones. En 1911 se incorporó a la Facultad de Construcción Naval de la Universidad Politécnica de San Petersburgo y continuó los estudios teóricos de vuelo junto con Stefan Timoshenko, Alexéi Lebedev y Alexánder Vanderfleet. Sus intereses científicos pasaron gradualmente de la teoría aerodinámica general a los estudios aplicados a las hélices.

En 1914, Bothezat aceptó el cargo de director del Instituto Politécnico de Novocherkask, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial le obligó a regresar a San Petersburgo y unirse a la Comisión Técnica de la Fuerza Aérea Imperial Rusa. En 1915, Bothezat publicó tablas de bombardeo estándar para las Fuerzas Aéreas, y en 1916 fue nombrado jefe del Aeródromo Principal de San Petersburgo, la primera instalación de investigación de vuelo de Rusia. Dirigió el equipo de diseño de la planta de aviones DEKA en San Petersburgo, y se le acreditó el diseño de un avión monomotor que fue probado en 1917.

Georgui Bothezat en un sello postal de Moldavia.

El helicóptero cuatrimotor de Bothezat

En mayo de 1918, con su patria sumida en la Revolución Rusa, Bothezat huyó de los bolcheviques a los Estados Unidos. En junio de 1918, fue contratado por el Comité Consultivo Nacional de Aeronáutica. Dio conferencias en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y en la Universidad de Columbia.

En 1921, el Servicio Aéreo del Ejército de los EE.UU. contrató a Bothezat para crear un helicóptero. Conocido simplemente como “el helicóptero de Bothezat”, fue construido por el ingeniero ruso e Iván Jerome en los hangares de Wright Field cerca de Dayton, Ohio.

El primer vuelo resultó ser sorprendentemente exitoso para una máquina que había sido construida sin prototipo. En 1922, su “pulpo volador” voló en distintas veces, aunque lentamente y a bajas altitudes. De hecho, su movimiento horizontal era inducido por el viento más que por los controles del piloto. Se le concedió la patente estadounidense número 1.749.471 por su diseño.

Vista superior de la patente estadounidense del “pulpo volador”
El “pulpo volador” descendiendo en el Campo McCook después de permanecer en el aire durante dos minutos, 45 segundos.

Por desgracia para el petersburgués, el ejército de EE UU, que se centró más en los proyectos de autogiros, acabó cancelando el proyecto por su bajo rendimiento.

¿Y qué pasó después?

Bothezat regresó a la ciudad de Nueva York y en 1926comenzó su propio negocio de fabricación de ventiladores industriales, Bothezat Impeller Company.

Más tarde trabajarí para Hollywood, diseñando efectos especiales mecánicos para la película The Love of Sunya(1927) de Dudley Murphy.

En 1938 Bothezat volvió a diseñar y construir helicópteros. Su nueva compañía fue Air-Screw Research Syndicate y más tarde se llamó Helicopter Corporation of America. Boris Serguievski, antiguo piloto de pruebas de Sikorski Aircraft, se convirtió en socio y piloto de pruebas de Bothezat. Su nueva aeronave era de diseño coaxial, con el motor montado entre dos rotores. La primera máquina, el GB-2, fue construida y probada en Roosevelt Field en 1938; después de las pruebas de Bothezat y Serguievski lo reconstruyó en un GB-5 más pesado. Sin embargo Bothezat, que también estaba diseñando un “helicóptero personal” de un solo hombre para la infantería murió antes de que el GB-5 pudiera ser probado adecuadamente La nueva máquina demostró ser inestable y se estrelló; Serguievski escapó ileso.

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