Fuerzas del mantenimiento de la paz de Rusia, ¿a dónde y cuándo se han enviado?

Vladímir Popov/Sputnik
Rusia ha desplegado sus fuerzas de mantenimiento de la paz en Nagorno-Karabaj para detener una sangrienta guerra entre Armenia y Azerbaiyán. En las últimas dos décadas el personal de mantenimiento de la paz ruso ha ayudado a poner fin a varios conflictos en Europa, Asia y África.

Croacia (1992-1995)

La primera experiencia de Rusia en participar en misiones de mantenimiento de la paz tuvo lugar durante la guerra en Croacia a principios de los años 90. El deseo de los croatas de separarse de Yugoslavia fue rechazado por los serbios locales, que anunciaron el establecimiento de su propio estado no reconocido, la República de la Krajina Serbia.

Una fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, que incluía 900 soldados rusos, debía proporcionar protección a la población local hasta que las partes llegaran a un acuerdo. Sin embargo, en 1995, el ejército y la policía croatas ocuparon por la fuerza el territorio de la autoproclamada república, lo que hizo inútil la presencia de las fuerzas de mantenimiento de la paz.

Abjasia y Osetia del Sur (1994-2008)

Dos regiones autónomas de Georgia -Abjasia y Osetia del Sur- hicieron sus primeros intentos por ser independientes a finales de la década de 1980. Tras el colapso de la URSS, hubo un enfrentamiento armado abierto con el ejército georgiano. Después de que las partes lograron acordar un alto el fuego en 1992 y 1993, se desplegaron fuerzas rusas de mantenimiento de la paz en las zonas de conflicto.

En agosto de 2008, el ejército georgiano atacó la capital de Osetia del Sur, Tskhinvali, lo que provocó la muerte de 15 efectivos de las tropas de paz. Entonces Rusia desplegó el 58º Ejército en la región y se inició la denominada “guerra de los cinco días” entre Georgia y Rusia, en la que Abjasia tomó partido por Rusia.

Como resultado de las hostilidades, los territorios de Osetia del Sur y Abjasia fueron completamente despejados de tropas georgianas. A finales de agosto, los parlamentos de las dos repúblicas pidieron oficialmente a Rusia que reconociera su independencia, lo que Rusia hizo. En octubre del mismo año, las fuerzas de mantenimiento de la paz rusas fueron retiradas de las dos regiones y sustituidas por guardias fronterizos y unidades del ejército regular ruso.

Transnistria (1992 - presente)

Cuando Moldavia se independizó en 1991, no todos acogieron con agrado este acontecimiento. Situada en la parte oriental del país y poblada principalmente por personas de habla rusa, la llamada República Moldava Pridnestroviana se opuso firmemente a una ruptura política con la URSS. Sus residentes tampoco estaban contentos con la decisión de cambiar el idioma moldavo al alfabeto latino y no deseaban el acercamiento a Rumania.

Al final, las tensiones dieron paso a enfrentamientos armados en primavera y verano de 1992. Se acordó un alto el fuego con la participación de Rusia. Para mantener la paz en la zona del conflicto armado, se creó una Fuerza Conjunta de Mantenimiento de la Paz compuesta por personal militar ruso, moldavo y de Transnistria. El conflicto aún no se ha resuelto y el estatuto de la República Moldava Pridnestroviana sigue sin resolverse hasta día de hoy.

Tayikistán (1994-2000)

La guerra civil que estalló en Tayikistán en 1992 amenazó con crear grandes problemas para toda la región de Asia Central, ya que las fuerzas de la oposición que luchaban contra el gobierno contaban con el apoyo de los radicales islámicos del vecino Afganistán. Grupos de militantes comenzaron a atravesar regularmente la frontera entre Tayikistán y Afganistán, que estaba vigilada por guardias fronterizos rusos, entre otros.

A petición del presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, entró en el país una Fuerza Colectiva de Mantenimiento de la Paz bajo los auspicios de la CEI (integrada por soldados rusos, kirguises, uzbekos y kazajos). Empezaron a custodiar las principales instalaciones estratégicas (aeropuertos, centrales hidroeléctricas, oleoductos, depósitos de armas), reforzaron las defensas fronterizas y, con el inicio del proceso de paz, aseguraron el regreso de miles de refugiados a su patria.

Bosnia y Herzegovina (1996-2003)

La República de Bosnia y Herzegovina dentro de la República Federativa Socialista de Yugoslavia siempre fue muy diversa étnicamente. Cuando el país comenzó a dividirse, resultó que los serbios, bosnios y croatas locales tenían puntos de vista radicalmente diferentes sobre su futuro político. En la Guerra de Bosnia, murieron unas 100.000 personas, convirtiéndola en la más sangrienta de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz, que ascendían a 1.500 personas, estuvieron estacionadas en Bosnia y Herzegovina de 1996 a 2003. Operaron como parte de la fuerza multinacional de mantenimiento de la paz SFOR asegurando la aplicación de los Acuerdos de Dayton de 1995, que pusieron fin a la guerra de Bosnia. Aunque la SFOR estaba dirigida por la OTAN, el contingente ruso en ella estaba subordinado al Estado Mayor ruso.

Kosovo (1999-2003)

A finales del decenio de 1990, mientras que la situación en Croacia y Bosnia y Herzegovina volvía gradualmente a la normalidad, surgió un nuevo foco de tensión en los Balcanes. En Kosovo y Metohija, las Fuerzas Armadas de la República Federativa de Yugoslavia se enfrentaron a los rebeldes albaneses locales, que luchaban por la independencia de la provincia. Un número creciente de crímenes de guerra en ambos bandos atrajo la atención de la comunidad internacional.

La OTAN apoyó abiertamente a los albanokosovares, insistiendo en que las tropas yugoslavas se retiraran de la provincia. Además de bombardear Yugoslavia, la alianza planeaba enviar a Kosovo la fuerza internacional de mantenimiento de la paz KFOR. Rusia, que apoyaba a los serbios, quería participar en la operación de mantenimiento de la paz, pero los estadounidenses no lo querían permitir.

El 12 de junio de 1999, los paracaidistas rusos estacionados en Bosnia marcharon a Pristina (Kosovo), donde ocuparon el aeropuerto de Slatina, de importancia estratégica, antes que las tropas británicas. A pesar del enfrentamiento entre Rusia y la OTAN, las fuerzas de mantenimiento de la paz rusas (unas 3.600 personas) permanecieron en Kosovo hasta 2003 e incluso colaboraron con la fuerza de la KFOR de vez en cuando.

Sierra Leona (2000-2005)

Durante 11 años, de 1991 a 2002, en este país de África occidental hubo un enfrentamiento armado entre el gobierno central y un Frente Unido Revolucionario rebelde. Se cobró la vida de 50.000 a 300.000 civiles y terminó con el establecimiento de un gobierno de coalición.

En la etapa final del conflicto, se enviaron tropas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas para supervisar la aplicación del cese de la violencia por ambas partes. Como parte de esta fuerza, Rusia envió a Sierra Leona un grupo de helicópteros de ataque Mi-24 y unos 100 técnicos.

Sudán (2005-2012)

Después de obtener la independencia en 1956, Sudán pasó medio siglo (con una breve pausa) en un estado de guerra civil entre el norte del país, poblado por musulmanes árabes, y el sur, con su población cristiana no árabe. En 2005, las partes lograron sentarse a la mesa de negociaciones y poner fin al derramamiento de sangre, tras lo cual se envió al país una fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

Rusia estuvo representada por funcionarios del Ministerio del Interior, un grupo de cuatro helicópteros Mi-8 y 120 personas. Poco después de que el Sudán del Sur fuera reconocido internacionalmente como un Estado independiente, las fuerzas de mantenimiento de la paz se retiraron de la región.

Chad y República Centroafricana (2008-2010) 

De 2008 a 2010, un grupo de aviación ruso (cuatro helicópteros Mi-8) participó en una misión de mantenimiento de la paz en el Chad y la República Centroafricana. Los países estuvieron a punto de sufrir un desastre humanitario. El personal de mantenimiento de la paz ruso transportó cargas y personal de las Naciones Unidas, realizó evacuaciones, efectuó vuelos de búsqueda y rescate y de observación y prestó asistencia a los más de 500.000 refugiados de la región.

Nagorno-Karabaj (2020)

Uno de los conflictos más violentos y prolongados en el territorio de la antigua Unión Soviética, es el enfrentamiento entre Armenia y Azerbaiyán por el control de Nagorno-Karabaj. En septiembre de este año ha vuelto a intensificarse. Tras varios meses de feroces combates, las partes, con la mediación de Rusia, lograron acordar un cese de las hostilidades a partir del 10 de noviembre.

En virtud del acuerdo, un contingente ruso de mantenimiento de la paz de 1.960 efectivos con 90 vehículos blindados de transporte de tropas, así como vehículos automotores y especiales, se desplegará a lo largo de la línea de contacto en Nagorno-Karabaj y a lo largo del corredor de Lachin. El personal de mantenimiento de la paz se desplegará en la región por un período de cinco años. La duración de su estancia se prorrogará automáticamente a menos que alguna de las partes declare su intención de poner fin al acuerdo.

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