Estos fueron los 3 trenes de batalla más temibles de Rusia

Andréi Filippov (CC BY 2.0)
Estos trenes fueron alguna vez una de las armas más formidables del ejército ruso, equipadas con tecnología punta: desde artillería de montaña hasta misiles nucleares balísticos intercontinentales.

Desde principios del siglo pasado, el ejército ruso ha utilizado trenes en operaciones de combate en primera línea.

Tren con armas nucleares

Retirada de un ICBM SS-24 de un lanzador ferroviario en Bershet y el sistema de misiles ferroviarios de combate BZhRK

El tren armado más formidable fue y sigue siendo el sistema de misiles ferroviarios de combate BZhRK, equipado con misiles balísticos intercontinentales RS-22, que recorrían y deambulan alrededor de Rusia, listos para atacar al enemigo en cualquier momento.

La movilidad nuclear era la principal ventaja del BZhRK, ya que Rusia ocupa el tercer lugar del mundo por la longitud de su vía férrea (más de 120.000 km). En servicio desde finales de los años 80, era imposible de rastrear por el satélite enemigo.

Sin embargo, el sistema no estaba exento de inconvenientes.

“Los trenes de misiles eran muy pesados, cada uno de ellos tenían más de 110 toneladas, y eran arrastrados por tres locomotoras diesel. Cada vez que se desplazaban por la vía férrea, había que llamar a un equipo de reparación para reforzar los terraplenes. Esto irritaba al Ministerio de Ferrocarriles de Rusia”, dijo el coronel retirado y analista militar de la agencia de noticias TASS Viktor Litovkin a Russia Beyond.

Según sus propias palabras, los trenes que transportaban el RS-22 atravesaron el país de 1984 a 1994, después de lo cual su número se redujo drásticamente en virtud del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START). El actual Nuevo START permite a Rusia y a los Estados Unidos tener cada uno 700 vectores de lanzamiento desplegados (submarinos nucleares, bombarderos estratégicos, misiles balísticos intercontinentales, etc…) y otros 100 en depósito. Además, el número de ojivas nucleares está limitado a 1.550.

En 2013, Rusia anunció planes para retirar parte de sus sistemas de misiles del servicio de combate a fin de volver a poner en marcha el proyecto Barguzin BZhRK de nueva generación. En diciembre de 2014, el Ministerio de Defensa ruso seleccionó el nuevo misil que equiparía al complejo: el RS-24 Yars, seis por tren. Se pueden acomodar en los vagones de carga ordinarios, lo que permite camuflar a los vehículos especiales en el flujo del tráfico ferroviario civil.

Sin embargo, la crisis económica de mediados de la década de 2010 congeló  el proyecto en hielo, y el dinero para el Barguzin se reasignó a la construcción de misiles con base en el silo del proyecto Avangard.

Junjuz

Tren blindado de clase Junjuz

Durante la Primera Guerra Mundial, el Imperio Ruso tuvo cuatro trenes blindados de clase Junjuz en servicio activo.

Cada uno de ellos consistía en una locomotora de vapor de la serie O (del ruso osnovnoi – “básico”) y dos plataformas biaxiales. Portaba 12 ametralladoras austríacas Schwarzlose de 8 mm capturadas al enemigo y una torre con un cañón de montaña de 76,2 mm modelo 1904. El blindaje de chapa de acero de 1,2-1,6 cm de espesor era más que suficiente para proteger a la tripulación de 94 personas de los disparos de armas pequeñas.

El ejército ruso utilizó activamente los mencionados trenes en operaciones de primera línea hasta su retirada de la Primera Guerra Mundial en 1918.

Zhelezniakov

El tren Zhelezniakov que lleva cinco cañones de 76 mm

El tren de combate más famoso de la Gran Guerra Patria (1941-1945) jugó un papel importante en la defensa de Sebastopol en Crimea.

Llamado Zhelezniakov, el tren era un monstruo blindado que llevaba cinco cañones de 76 mm, dos morteros de 82 mm, catorce ametralladoras Maxim de 7,62 mm y dos ametralladoras pesadas DShK de 12,7 mm desplegadas en cuatro plataformas.

El cuerpo de este monstruo estaba revestido con placas blindadas de 30 mm, pero a pesar de su importante peso podía circular por las vías a una velocidad de 50 km/h.

El ejército alemán lo apodó el “fantasma verde” por su capacidad de aparecer como de la nada, abrir fuego y desaparecer de la vista de todos. Esto era posible gracias a que el tren estaba normalmente oculto en túneles excavados en las rocas y en estrechos huecos en las montañas de Crimea. Finalmente, sin embargo, los alemanes localizaron su ubicación, y la Luftwaffe bombardeó el túnel en el que el tren y sus operadores estaban estacionados.

LEE MÁS: Trenes con misiles en respuesta al Escudo Antimisiles de EE UU   

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