Así era el proyecto del primer caza ‘transformer’ soviético IS-1 aprobado por Stalin

Ciencia y Tecnología
MARÍA ALEXÁNDROVA
Este impresionante aparato biplano se convertía en monoplano en pleno vuelo.

Hace 80 años, el 29 de mayo de 1940, tuvo lugar el primer vuelo del caza IS-1. La singularidad de esta máquina consistía en que podía transformarse en monoplano en el aire. La historia de la aviación nunca había conocido un caso como esto antes, afirma Rossíiskaia Gazeta.

A finales de los años 30 y 40, los monoplanos todavía no habían desplazado a los biplanos, los dos tipos de aviones continuaron coexistiendo porque cada uno de ellos tenía sus ventajas. Los monoplanos ganaban significativamente en velocidad, pero necesitaban una pista más larga para operar. El biplano tenía más envergadura y más potencia de sustentación, no necesitaba una pista larga para despegar, tenía mejor maniobrabilidad y era generalmente más compacto. El diseñador de aviones Vladímir Shevchenko logró combinar las ventajas de ambos tipos de aviones en una sola máquina.

El prototipo que se conoce ahora del caza IS-1 fue presentado en abril de 1938. Se mostró a los especialistas el “truco” principal de este biplano: que en pocos segundos escondía no sólo el tren de aterrizaje, sino también sus alas inferiores. Los pilotos e ingenieros que estaban presentes en la demostración quedaron tan impresionados que pasaron un informe positivo inmediatamente a los dirigentes del país. Pronto el proyecto fue aprobado personalmente por Stalin. Se financió el desarrollo de la aeronave, y Shevchenko recibió la ayuda de un equipo de especialistas de alto nivel.

Dos años más tarde, el caza realizó su primer vuelo, pero entonces, y durante los siguientes vuelos, las alas inferiores no fueron retiradas (durante las primeras pruebas se comprobaron los mecanismos principales). El avión se comportó perfectamente en el aire, así que a finales de junio del mismo año finalmente se probó el mecanismo del plegado de las alas, y fue todo un éxito. Lo único de lo que se quejaban los pilotos era de cierta falta de visibilidad. Además, el primer prototipo no tenía un motor potente, por lo que el IS-1 no podía ganar mucha velocidad.

En enero de 1941, se construyó un segundo avión, el IS-2. Este ya recibió un motor más potente y la velocidad máxima de vuelo calculada alcanzó los 600 km/h, lo que se correspondía con los estándares de los mejores cazas de su época. El nuevo aparato también recibió armas poderosas: dos ametralladoras de 12,7 y 7,62 mm cada una.

Comenzaron las pruebas, pero enseguida empezó la Segunda Guerra Mundial y el proyecto fue abandonado. Aunque, aparte de la guerra, hubo otras razones más técnicas. La fabricación de este caza era bastante complicada y el coste final era superior al de otros cazas. Además, los IS en ese momento no podían probar la principal ventaja que se esperaba que obtuvieran: una alta maniobrabilidad en batalla (ya que las alas inferiores se liberaban junto con el chasis, lo que causaba un fuerte aumento de la resistencia del aire y la caída de su velocidad). Shevchenko eliminó esta desventaja del caza durante el desarrollo del prototipo IS-4, en plena guerra. Sin embargo, la industria aeronáutica se desarrollaba en otra dirección: llegó la era de los aviones de reacción, y los IS entraron en la historia como un saber hacer más del diseño aeronáutico.

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