Los aficionados rusos a las armas están entusiasmados con los nuevos rifles civiles

VPO-223.

Molot Oruzhie
Ha aparecido en el mercado una serie de rifles diseñados para emplear el nuevo cartucho Lancaster de 9,6x53 mm, que podría convertirse en la principal munición del Ejército ruso.

Los ingenieros rusos han creado una versión civil de la munición militar utilizada por el rifle de francotirador Dragunov (SVD), que sigue siendo el principal rifle de francotirador del Ejército ruso. Utiliza un cartucho de 7.62x54mmR.

El nuevo cartucho Lancaster de 9,6x53 mm fue mostrado en la exposición Arms & Hunting 2018 celebrada en Moscú a principios de octubre.

Cartucho Lancaster de 9,6x53 mm.

Los rifles que usan este nuevo cartucho fueron dados a conocer por la empresa rusa Corporación Mólot-Orúzhie, que ha sido afectada por las sanciones de Estados Unidos, por lo que sólo puede comercializar sus armas a nivel nacional.

Según sus fabricantes, los nuevos rifles y sus municiones se están probando en el mercado de los rifles de cañón liso. El alcance de estas armas es la mitad de su versión militar. Si tienen éxito en el mercado civil, el fabricante podría recibir un contrato multimillonario para el desarrollo de una versión militar del cartucho y, por lo tanto, toda una gama de armas para tropas y fuerzas especiales.

Uno de los productos de Mólot-Orúzhie es un rifle conocido con el nombre técnico VPO-223 que utiliza un sistema de acción de perno y tiene un chasis de aluminio.

Además, dispone de un potente reductor del retroceso que permite el disparo efectivo a una distancia de 100 metros. También tiene una serie de características que permiten al usuario personalizarlo según sus necesidades. Su culata telescópica cambia fácilmente de longitud y puede ser reemplazada. Lo mismo se aplica a la empuñadura y a la mira.

Las Kalashoids

La plataforma AK-47 en todas sus variantes sigue siendo la base de la abrumadora mayoría de los rifles, no sólo del Ejército ruso, sino también de los aficionados a las armas civiles. Este rifle de asalto se fabrica en Rusia y cuesta varias veces menos que cualquier competidor extranjero.

Sin embargo, no es fácil obtener una licencia en Rusia para hacerse con rifles “paramilitares”, por lo que los ingenieros han diseñado una versión civil de calibre .366 TCM. Los entusiastas de las armas han apodado a esta Kalashoid.

Las carabinas basadas en el cartucho Kalashoid también se pudieron ver en la exposición Arms & Hunting.

El desarrollo clave del cartucho es su diseño, que acerca sus características balísticas a las de la munición utilizada en los rifles. Según los fabricantes, el cartucho es perfecto para la caza de animales con un peso de hasta 200 kg a distancias de hasta 150-200 metros, así como para las prácticas de tiro.

La carabina VPO-213 es otro ejemplo de los nuevos Kalashoids. Se trata de un arma de calibre .366 TCM, provista de listones picatinny rígidos y una palanca de ajuste dióptrico integrada, para un manejo cómodo contra objetivos a una distancia de 100 metros. Además, la carabina está equipada con una cerradura de seguridad de doble cara accionada por cierres de pulgar cortos, así como una nueva cámara accionada por gas, que le permite limpiar cómodamente el arma.

Pincha aquí para ver tres nuevos rifles de asalto de Kaláshnikov.

La ley de derechos de autor de la Federación de Rusia prohíbe estrictamente copiar completa o parcialmente los materiales de Russia Beyond sin haber obtenido previamente permiso por escrito y sin incluir el link al texto original.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.
Lee más

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies