Los más grandes, profundos y rápidos: los récords de los submarinos soviéticos

Submarino K-162.

Submarino K-162.

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Algunos de los récords se mantienen hasta el día de hoy. Te presentamos tres impresionantes sumergibles.

Los más grandes

La URSS construyó los submarinos más grandes de la historia, los de la clase Akula (Tiburón), Typhoon, según la denominación de la OTAN. Con una longitud de casi 173 metros, es más largo que un campo de fútbol. La altura de Akula también es considerable, 25 metros, el equivalente a un edificio de ocho pisos. El submarino tiene un desplazamiento de 48.000 toneladas.

Submarino de la clase Akula (Tiburón).

Este sumergible es capaz de transportar 20 misiles de 80 toneladas cada uno. Se trata de un arma muy peligrosa. El poder de fuego de una salva es suficiente para destruir 300 grandes ciudades. Al parecer, en los años 80 un oficial soviético declaró tras una serie de pruebas: “Si fuera posible instalar este submarino en algún lugar de Moscú, cerca del Cañón del Zar, entonces, mientras lo mirasen, la humanidad abandonaría la guerra para siempre de manera voluntaria”.

El desarrollo de los submarinos de la clase Akula comenzó a principios de la década de 1970, en respuesta a los planes estadounidenses de lanzar los nuevos y potentes submarinos Ohio. Los líderes soviéticos decidieron crear una nueva generación de submarinos con “unos misiles mejores que los Tridents de EE UU”. De modo que en estos sumergibles se instalaron los misiles soviéticos R-39, que eran más pesados y más grandes. Esta es una de las razones por las que los submarinos Akula eran tan enormes.

Se produjeron seis en total, aunque actualmente solo hay uno en servicio: Dmitri Donskói. Se ha equipado de nuevo y ha servido como plataforma de lanzamiento para el desarrollo del misil Bulavá.

Los más profundos

El 4 de agosto de 1984, el submarino nuclear soviético K-278 Komsomólets alcanzó una profundidad de inmersión récord (1.027 metros) en el mar de Noruega. Cuando estaba a 800 metros disparó un torpedo. Nadie lo había logrado antes, ni tampoco se ha repetido después. Los submarinos actuales no se sumergen por debajo de los 600 metros de profundidad.

Submarino K-278 Komsomólets.

Komsomólets fue el único submarino del proyecto Plavnik (Aleta). Fue en 1966 cuando el gobierno comenzó a barajar la idea de crear un submarino capaz de sumergirse a profundidades extremas. El diseño llevó varios años de preparación y finalmente el proyecto se realizó en 1978. Los diseñadores utilizaron titanio para crear un casco ligero y resistente. Hasta 1984 el K-278 no estuvo completamente listo. Se utilizó, sobre todo, como un submarino experimental. Tras realizar una serie de pruebas, quedó claro que la URSS contaba con un submarino sin análogos en el mundo: era capaz de atacar al mismo tiempo que evitaba los ataques que se lanzaban contra él.

Sin embargo, este proyecto tuvo un final trágico. El 7 de abril de 1989 se produjo un incendio en una de las secciones del submarino. El sumergible logró salir a la superficie, pero no pudo esperar lo suficiente para que llegara ayuda de otros barcos. La tripulación pasó más de una hora en las heladas aguas del mar de Noruega. Murieron 42 de los 69 tripulantes, principalmente por hipotermia.

La razón por la que submarino de última generación sufrió un incendio tiene que ver con la  complejidad tecnológica. Según el exoficial de la Armada, Serguéi Tópchiev, la tripulación no estaba cualificada como para operar de manera adecuada la sofisticada tecnología. La tripulación del Komsomólets no manejó la crisis adecuadamente, por lo que el submarino permanece en el fondo del mar. La investigación de la tragedia concluyó en 1998 sin encontrar culpables.

El más rápido

El submarino más rápido de todos los tiempos, el K-162 (posteriormente rebautizado como K-222) del Proyecto 661 Anchar, entró en servicio en 1969. En diciembre de 1970 estableció un récord mundial que todavía se mantiene. Alcanzó los 82,8 km/h a una profundidad de 100 metros. El reactor nuclear que alimentaba el submarino no estaba utilizando toda su capacidad en ese momento, por lo que teóricamente podría haber ido aun más rápido.

Submarino K-162.

Como en el caso de Komsomólets, el desarrollo del submarino llevó mucho más tiempo de lo que estaba previsto. El K-162 se diseñó y se construyó en diez años. Según se cuenta, las autoridades dejaron claro que querían un producto innovador, basado en las nuevas tecnologías. Finalmente el K-162 tuvo más de 400 nuevas soluciones técnicas. El submarino tenía un casco de titanio y era muy caro. Por ello recibió el apodo extraoficial de “Pez de Oro”.

Se desarrollaron por primera vez unos misiles de crucero capaces de impactar contra buques desde una posición sumergida. El K-162 fue diseñado especialmente para atacar a los portaaviones de EE UU, sobre todo gracias a los misiles y a su velocidad. En aquella época la URSS apenas tenía medios para contrarrestar esta amenaza.

En el otoño de 1971, se encontraron por primera vez este submarino soviético y un portaaviones estadounidense. “El K-162 persiguió durante varias horas el USS Saratoga, que regresaba a Miami desde el Mediterráneo. En ocasiones lo superó bajo el agua, aunque el barco estadounidense se movía rápido”, señaló un observador ruso. El capitán del submarino soviético subrayó que el K-162 tuvo múltiples oportunidades de atacar.

El K-162 sigue siendo el único submarino del Proyecto 661. Era demasiado caro de producir, sin embargo, muchas de sus soluciones técnicas se utilizaron en otros submarinos soviéticos.

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