Iván Kulibin, cinco invenciones del “Arquímides ruso” que cambiaron el mundo

Retrato de Iván Kulibin, obra de Piotr Vedénetski.

Retrato de Iván Kulibin, obra de Piotr Vedénetski.

Museo Hermitage

El inventor ruso es famoso por crear muchas cosas que siguen utilizándose a día de hoy. Aquí te mostramos cuáles son esas invenciones que siguen siendo útiles siglos después.

Teoría y práctica de la construcción de puentes

Proyecto del puente permanente sobre el río Nevá de San Petersburgo de Iván Kulibin, 1776.

Desde la década de 1770 hasta principios de 1800, Iván Kulibin (1735 – 1818) trabajó en la creación de un puente permanente sobre el río Nevá de San Petersburgo. Hizo un modelo y cálculos sobre varias partes aunque en aquellos momentos no existía la teoría sobre el tipo de puente que trataba de erigir.

Kulibin llegó a formular incluso una serie de leyes científicas acerca de la resistencia de los materiales, que se confirmaron mucho después. Todos los cálculos sobre el puente se enviaron a la Academia de Ciencias y fueron supervisados por el famoso matemático Leonard Euler.

A pesar de recibir el visto bueno de la Academia, el gobierno no destinó fondos para la construcción del puente.

Prótesis de pie

Proyecto del prótesis de pie de Iván Kulibin.

Kulibin presentó varios proyectos de “piernas mecánicas” a la Academia Médica y de Cirujía de San Petersburgo. Todos ellos eran muy avanzados para su época y era capaz de simular una pierna por encima de la rodilla. La prueba de la primera versión de la prótesis se hizo en 1791 y fue gracias a la ayuda del teniente Serguéi Nepeitsin.

La prótesis no detuvo la exitosa carrera del militar, que alcanzó el grado de general mayor y recibió el apodo de Pie de Hierro. Vivió una vida larga y plena y casi nadie notaba que el general era un poco cojo.

Foco

Foco con los espejos reflectantes de Iván Kulibin.

Kulibin estaba orgulloso de sus instrumentos ópticos y en 1779 presentó su nueva invención, un foco, al público de San Petersburgo. Los sistemas de reflejos a base de espejos ya se conocían (y se usaban en los faros), pero el diseño de Kulibin estaba mucho más cerca de los focos modernos: una única vela se reflejaba en los espejos reflectantes colocados en una parte cóncava, lo que producía un rayo de luz fuerte y directo.

El propio maestro produjo varios focos para propietarios de barcos, que se lo pidieron, y también hizo una linterna compacta para un vagón en base al mismo sistema. Esto le dio una serie de ingresos económicos. Debido a la ausencia de copyright los “faroles Kulibin” comenzaron a producirse de manera masiva por otros maestros.

Elevador-tornillo

Retrato de Catalina II, obra de Iván Miodushevski, 1861.

Cuando la emperatriz Catalina II comenzó a envejecer, pidió a Kulibin que desarrollara un elevador para poder subir entre los pisos del Palacio de Invierno. Ella quería un ascensor-silla y por eso Kulibin se dedicó a este interesante reto. Como era un elevador abierto por arriba era imposible enganchar la grúa por ahí y, si se hacía por abajo, iba a incomodar al usuario.

Kulibin resolvió ingeniosamente este problema: se ajustó la base de la silla a un eje-tornillo alargado que se movía como una tuerca. Catalina estaba sentada en su trono móvil y era capaz de subir cómodamente al segundo piso. El ascensor-tornillo se completó en 1793.

Embarcación

Proyecto del barco de Iván Kulibin.

A Kulibin se le ocurrió la idea de mover los barcos sin bueyes o transportistas de barcazas. Quería usar dos ruedas con filos. La corriente, rotando las ruedas, transmitía energía al eje, de modo que la cuerda del ancla se enrollaba, y el barco tiraba de sí mismo hacia el ancla usando la energía del agua.

En 1782 cargó casi 65 toneladas de arena y mostró que era más fiable y más rápida que los métodos habituales.

En 1804 construyó una segunda vía fluvial, que era el doble de rápida. Sin embargo, el Departamento de Comunicaciones de Agua, bajo las órdenes de Alejandro I rechazó la idea y nunca se llegaron a construir. Posteriormente los barcos se empujaban a sí mismo hacia el ancla, mediante el uso de la energía de la máquina de vapor que apareció en Europa.

Los rusos han creado numerosas cosas, que han servido para el progreso de la humanidad, aquí te presentamos algunos de los avances más destacados. 

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