Últimos inventos rusos: dispositivo neuronal en forma de balalaika y una cucaracha robot

Ciencia y Tecnología
EKATERINA SINÉLSCHIKOVA
Russia Beyond te muestra los últimos desarrollos creados por los científicos de la Universidad de Kaliningrado.

La terrible cucaracha robo-Spy, el insecto biónico que se mueve como uno real y es capaz de llevar una cámara de hasta 10 gr se presentó ante los medios en septiembre de 2015. Rápidamente comenzaron a referirse a este invento como un “espía camuflado del Ejército ruso” o como “el polizón ruso”.

Los encargados de desarrollar el invento fueron un grupo de científicos de la Universidad Federal del Báltico Immanuel Kant, el principal centro de estudios de Kaliningrado. Tras el bombo recibido con la ciber-cucaracha los científicos se lanzaron a nuevos proyectos. La universidad cuenta con un parque científico-tecnológico que participa en el Proyecto 5-100, el programa estatal dedicado a apoyar y aumentar la competitividad internacional de las universidades rusas. Russia Beyond ha preguntado a los científicos cuáles son sus nuevos inventos.

Balalaika

Inversión: 35 millones de rublos (605.000 dólares)

Equipo: 10 personas

Qué es: una interfaz neuro-robótica portable

Esta interfaz neuro-robótica (intercambio de datos entre el cerebro y una computadora durante el proceso de registro de señales electro-fisiológicas) es el nuevo proyecto de los creadores de la cucuracha-robot.

“Tomamos el nombre de la serie de novelas titulada Enclaves, escrita por el popular autor de ciencia ficción, Vadim Panov. Escribió sobre el futuro en que cada persona lleva una neuro-interfaz personal implantada con un chip 'Balalaika' implantado, llamado así por su forma triangular. Solamente es una referencia a esta invención”, explica el ingeniero jefe Danil Borchevkin.

Las bioseñales se toman de la cabeza (para ello hay que ponerse un gorro de electrodos) y los datos se transfieren vía Bluetooth o Wi-Fi a una “nube”, donde se analizan con ayuda de un método científico y de aprendizaje de máquinas. “El objetivo final consiste en crear una pequeña y ligera pieza de metal que pueda llevar una persona. Pero antes tenemos que crear la plataforma para los desarrolladores”, comenta Danil.

Hay muchos productos y aplicaciones que pueden funcionar con la plataforma. Danil comenta que el proyecto tiene muchos equivalentes. Hay multitud de grupos trabajando intensamente con el aprendizaje de máquinas y otras técnicas de inteligencia artificial. Aunque añade que hay pocos productos que les hagan competencia ya que son demasiado confusos e inaccesibles para los desarrolladores. “Una parte de ellos son solamente incómodos aparatos médicos que cuestan medio millón de rublos (unos 8.600 dólares) y ¿para qué se pueden utilizar?”.

La tecnología Balalaika tiene un precio de 1.000 dólares y se ha utilizado con personas en sillas de ruedas  (la persona puede mover la silla con el poder de su mente) y en neuro chat (la transferencia del pensamiento a texto a cualquier distancia).

Sincrotrón LIKE

Inversión: 500.000 euros

Equipo: 15 personas

Qué es: un sistema de educación tecnológico y científico. Por sus características es similar a un acelerador de partículas, un sincrotrón

Habitualmente para conseguir acceso a los gigantescos sincotrones de centenares de metros de diámetro, a los aceleradores de electrones, hay que enviar una solicitud y esperar casi un año para que se revise. Por eso los científicos del Laboratorio de Óptica de Rayos X y Materiales Físicos han creado su propio centro para simular la realidad de un acelerador, el Sincrotón LIKE.

LIKE se encuentra en una pequeña sala y ayuda a realizar de manera eficiente los test iniciales en el desarrollo de la óptica y la microscopia de rayos X. La “nano lente”, que tiene forma de un edificio paraboloide tiene un tamaño de 50 micrómetros, el pelo suele ser de 70 micrómetros.

El colaborador científico Piotr Yershov señala que gracias a este invento los especialistas serán capaces de aumentar considerablemente las posibilidades de la miscroscopia de rayos X y de afinar múltiples métodos para estudiar sustancias. Sin ellos sería imposible el desarrollo de nuevas tecnologías en el ámbito de la física, la biología, la medicina, la química y otros campos interdisciplianrios del futuro.