Medios rusos afirman que la policía seguía a los autores del atentado

El 3 de abril en el metro de San Petersburgo se produjo una explosión que causó la muerte de 14 personas.
El 3 de abril en el metro de San Petersburgo se produjo una explosión que causó la muerte de 14 personas. / Reuters
Las fuerzas de seguridad fueron capaces de desactivar una de las bombas colocadas en el metro de San Petersburgo por los terroristas.

Los servicios especiales tenían bajo vigilancia a los organizadores, aunque solo pudieron evitarlo parcialmente: una de las bombas no llegó a explotar, informa el periódico Kommersant citando a “una fuente de confianza”.

Según la fuente del diario ruso, un ciudadano ruso que colabora con el Estado Islámico y que fue detenido a su regreso de Siria informó de que se estaba preparando un atentado terrorista. El detenido conocía a algunos miembros de un grupo de sabotaje enviado a Rusia, aunque únicamente mantenía contacto telefónico con ellos.

El informante de los servicios especiales ocupaba un puesto muy bajo en la jerarquía de combatientes, explica la fuente del periódico. “Al identificar los teléfonos móviles de los presuntos terroristas, los agentes comprobaron que todas las tarjetas SIM se habían comprado en el mercado negro y no estaban vinculadas a personas reales, por lo que tuvieron que limitarse a las escuchas telefónicas de los guerrilleros esperando dar con ellos o al menos conocer los detalles de sus planes”, escribe el periódico.

Los terroristas recurrían en muy pocas ocasiones a los teléfonos móviles y hablaban muy brevemente. La comunicación telefónica fue interrumpida tras la primera explosión: los teléfonos conocidos por los servicios especiales fueron bloqueados, lo cual evitó la segunda explosión. Según la fuente del periódico, el segundo ejecutor, al quedar incomunicado, entró en pánico y dejó la mochila con la bomba debajo de un banco.

El periódico aclara que esta es todavía información preliminar y que no está confirmada oficialmente.

Al mismo tiempo, una fuente de Interfax en los órganos de la policía comenta que, según algunas informaciones, la explosión del metro de San Petersburgo fue llevada a cabo por un terrorista suicida cuya identidad ya se ha establecido.

“Según información preliminar es un ciudadano de Asia Central de 23 años”, comenta la fuente de la agencia informativa. Según otra fuente, el supuesto terrorista suicida estaba relacionado con los islamistas radicales.

La investigación ha logrado averiguar, según la fuente, que el terrorista llevaba el explosivo en una mochila.

Otra fuente de la agencia comenta que el presunto terrorista suicida actuó probablemente en solitario. Esta misma fuente aclara que el hombre dejó un explosivo camuflado como un extintor de incendios en la estación de Plóschad Vostaniya, tras lo cual entró en un vagón del tren. En el tramo entre Sennáya Plóschad y Tejnologuícheski Institut detonó el segundo explosivo.