El partido del Kremlin celebra primarias de cara a elecciones legislativas

El partido del Kremlin, Rusia Unida, celebra hoy primarias para elegir a los candidatos que representarán al oficialismo en las elecciones legislativas del 18 de septiembre.

"Creo que este procedimiento de votación será muy útil para el desarrollo y fortalecimiento del sistema de partidos en Rusia", dijo Serguéi Narishkin, presidente de la Duma o cámara de diputados, a medios locales.

En estas primarias pueden participar todos los electores que lo deseen en los casi 20.000 colegios electorales habilitados en todo el país, desde Moscú a Vladivostok.

Rusia Unida (RU) ha presentado una lista de 2.801 personas, entre las que figuran 200 representantes del Frente Popular, la plataforma electoral del presidente ruso, Vladímir Putin.

Muchos de ellos son figuras públicas conocidas por su apoyo al Kremlin, desde actores a deportistas, cineastas, periodistas y hombres de negocios con los que RU buscar recuperar sus índices de popularidad.

El líder del partido, el primer ministro, Dmitri Medvédev, se desplazó hoy a la península de Crimea para animar a los habitantes de esa anexionada península a participar en las primeras primarias de su historia.

Los organizadores de las primarias consideran que una participación de más del 10 por ciento de los electores ya sería un éxito.

"Si el resultado es bueno se podrá decir que gracias a las primarias Rusia Unida ha podido elegir a los mejores candidatos (...), a los que la gente quiere ver como sus representantes políticos y por los que está dispuesta a votar", dijo Konstantín Kostin, politólogo vinculado al Kremlin.

Además, agregó, el partido "podrá preparar un programa electoral que responda a los intereses de la mayoría de la población".

Medvédev decidió acometer una renovación del partido después de las traumáticas elecciones de diciembre de 2011, cuando las denuncias de fraude desembocaron en las mayores protestas antigubernamentales desde la caída de la Unión Soviética.

A esto se suma ahora la crisis económica y la dramática caída del nivel de vida de los rusos debido a la recesión que, según la oposición y los analistas, podría provocar una nuevo ola de descontento social.

"El partido debe cambiar. No somos el Partido Comunista de la Unión Soviética" (PCUS), aseguró Dmitri Medvédev, primer ministro y líder del partido, al dirigirse en febrero al XV congreso federal de la formación oficialista.

Y advirtió que, a partir de ahora, "no hay otro medio de entrar en las listas" del partido y "no puede hacer excepciones ni para las personas más cercanas", en un intento de acabar con el nepotismo.

Putin ha insistido en los últimos meses en la importancia de que las elecciones de septiembre sean legítimas y limpias, y no generen dudas entre la ciudadanía, aduciendo que sus resultados son cruciales para el futuro del país.

En ese sentido, Putin relevó recientemente al jefe de la Comisión Electoral Central, Vladímir Chúrov, muy criticado por la oposición hace cinco años y en su lugar nombró a Ella Panfílova, hasta hace poco Defensora del Pueblo.

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