El Luchín, el gigante ruso que ayudó a Chile

Ilyushin IL-76.

Ilyushin IL-76.

Francisco Sánchez Urra
Los 23 miembros de la misión de “El Luchín” (Ilyushin IL-76) en Chile estuvieron cerca de un mes de operaciones y contaron a RBTH los detalles del aparato.

Con más de 30 misiones en contra de los incendios y más de un millón de litros de agua en descargas, los dos tanques de agua del imponente Ilyushin IL-76 trabajaron duramente en Chile entre finales de enero y principios de febrero en contra de los incendios forestales que asolaron el país latinoamericano.

Los dos tanques del sistema de descarga con los que cuenta el avión tienen la capacidad de operar con un retardante, que se utiliza directamente en los tanques o previamente, a través de los carros de bomberos que se encontraban apoyando las labores de abastecimiento de agua en el Grupo 10 de la FACh.

La descarga de los tanques puede ser simultánea o por separado, dando la posibilidad de dos descargas por vuelo.

Se trata de un avión multipropósito, lo que lo hace muy versátil para operaciones de emergencia. Es posible desmontar el sistema de tanques en tan solo 30 minutos. Es un avión polivalente que puede funcionar como cisterna o de avión de alta capacidad de carga.

Dentro de la cabina de vuelo de Ilyushin IL-76. Fuente: Francisco Sánchez UrraDentro de la cabina de vuelo de Ilyushin IL-76. Fuente: Francisco Sánchez Urra

Dentro de estas capacidades “El Luchín” puede trasladar hasta dos camiones, una ambulancia y 60 personas, es decir una brigada completa para enfrentar la emergencia, como lo hicieron durante la tragedia en Nepal.

El nivel de autonomía del avión en peso de despegue es de 190 toneladas, dependiendo de eso se calcula el combustible a cargar. En el viaje de vuelta se calculó cruzar desde Cabo Verde a Moscú en 9 horas, sin requerimiento de recarga de combustible en este trayecto.

La tripulación está altamente cualificada para actuar en cualquier situación. Se trata de un equipo de profesionales aptos para trabajar en las condiciones más complejas.

Tripulación del Ilyushin IL-76 que trabajó en Chile. Fuente: Francisco Sánchez UrraTripulación del Ilyushin IL-76 que trabajó en Chile. Fuente: Francisco Sánchez Urra

Tras los protocolos establecidos el gobierno de la Federación Rusa canalizó la solicitud de la Cancillería Chilena para brindar ayuda al pueblo chileno.

La sede del Ministerio de Emergencias de Rusia, que cuenta con un centro de información de vigilancia satelital donde pueden monitorear la dinámica de los incendios, brindó importante información a la ONEMI y CONAF para la planificación de operaciones áreas y terrestres. Esta información se actualizaba dos veces al día para las autoridades chilenas. 

Los datos permitían obtener las coordenadas de los focos y el avance de los diferentes incendios. Una ayuda fundamental para la planificación de operaciones contra.

Las operaciones en Chile no tuvieron ningún problema dado que siempre estuvieron acompañadas por el personal de la FACh y de la PDI, concretamente por el inspector Alejandro Montero Zuñiga.   

El Coronel Alexander Markov señaló que “su único deseo es que se les utilice frecuentemente, complementando el trabajo de labores terrestres, estando dispuestos a prestar el máximo esfuerzo posible, siempre pudiendo hacer más.”

Ilyushin IL-76. Fuente: Francisco Sánchez UrraIlyushin IL-76. Fuente: Francisco Sánchez Urra

La peculiaridad de los incendios chilenos es que son focos relativamente pequeños y aislados, sin un gran foco principal, enmarcadas en un área montañosa con muchos cambios de relieve. Sin embargo, esto no es un gran problema para la tripulación dado que están preparados para actuar en cualquier situación y cuentan con una amplia experiencia. Debemos recordar que han operado en operaciones contra incendios en Grecia, Indonesia e Israel, con un relieve similar al chileno.

El pueblo chileno recibió al equipo ruso con cariño. La gente ha demostrado su agradecimiento en las calles o se las ha ingeniado para llegar al Grupo 10 de la FACH y hacerles pequeños regalos. Han sido numerosos los comentarios positivos en redes sociales, en donde se alaban las operaciones del avión con múltiples videos y fotografías.

Una de las cosas que más les ha llamado la atención fue apodo de “Luchín”. Lo entendieron como una demostración de cariño. Comentaron que están muy contentos y que es la primera vez que el Ilyushin IL-76 tiene un nombre propio en su largo historial de  operaciones alrededor del mundo.

En palabras del coronel Markov, “estar en Chile representando la ayuda del pueblo de la Federación Rusa es una gran responsabilidad. Lo más importante es que esta ayuda permita sobrepasar los efectos negativos que ha vivido el pueblo chileno”.

Artículo modificado y que fue publicado anteriormente en Mercurio Antofagasta, Estrella de Antofagasta, Estrella de Arica, Estrella de Tocopilla, Estrella de Iquique, Estrella Valparaíso, Estrella ConcepciónCrónica de Chillan y El Rancaguino.

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