Un rincón ruso en Lima

El colegio Maxim Gorki se ubica en la calle Jorge Castro Harrison 369, de la capital peruana.

El colegio Maxim Gorki se ubica en la calle Jorge Castro Harrison 369, de la capital peruana.

Silvia Céspedes Claudio
El colegio Maxim Gorki, que abrió sus puertas hace 30 años es un baluarte de la cultura rusa en la capital de Perú.

El sol abrasa a los transeúntes. Del asfalto emerge un vaho caliente que golpea los rostros de los habitantes de la ciudad. El bochorno es total. Ni la brisa marina que corre desde la franja costera mitiga el calor tropical.

Finalmente llegamos. La pedagoga rusa, Maya Romenets de Ríos, nos recibe con una amplia sonrisa en la puerta del colegio Maxim Gorki, un rinconcito eslavo en el corazón de Lima.

Nada más ingresar a este recinto se respira cultura, civismo y respeto. El local es acogedor. Se ubica en la calle Jorge Castro Harrison, en el mesocrático distrito de San Miguel.

En las paredes del vestíbulo hay retratos en sepia de grandes representantes de la milenaria cultura rusa.

Los novelistas Fiódor Dostoievski, Lev Tolstói y Borís Pasternak ocupan un lugar primordial. También destacan el mítico poeta Alexander Pushkin, el músico Piotr Chaikovski y el cosmonauta Yuri Gagarin. No faltan las maquetas del Kremlin ni las cúpulas de la Basílica de San Basilio.

“Son diversos los aportes y logros del pueblo ruso a la humanidad en todos los campos: ciencia, arte y deportes”, nos dice Romenets de Ríos, fundadora y promotora del colegio Maxim Gorki.

Con 30 años de vida data de 1986, el centro se ha ganado a pulso un espacio en la vida escolar del Perú.

Los objetivos que impulsaron su creación fueron difundir en los alumnos la cultura y el idioma rusos en tierras incas y, además, fortalecer la amistad ruso-peruana.

“En estas tres décadas ha habido momentos de alegría y tristeza, pero siempre hemos apostado por el futuro de nuestros alumnos. Los primeros años funcionamos en una casa alquilada y con el tiempo hemos mejorado la infraestructura. Actualmente contamos con un local propio y moderno”, agrega Romenets de Ríos.

Los marinos rusos que por aquellos tiempos recalaban en el puerto del Callao aportaron material para construir las primeras aulas de este centro de enseñanza.

Romenets es presidenta de la Asociación de Compatriotas Rusos. Ha viajado a China, Colombia, Checoslovaquia y España. Recientemente ha participado en un encuentro de periodistas en Francia.

Poemas y cuentos

Detrás de la fundadora del colegio,  Maya Romenets de Ríos, se ven los retratos de los escritores rusos. Foto: Silvia Céspedes ClaudioDetrás de la fundadora del colegio, Maya Romenets de Ríos, se ven los retratos de los escritores rusos. Foto: Silvia Céspedes Claudio

Se dictan clases en diferentes niveles: inicial, primaria y secundaria. Los educandos cultivan el amor a las artes en poemas, cuentos y dibujos.

Los profesores, alejándose de los métodos arcaicos de enseñanza, incluyen creativamente en el proceso educativo el método educativo Maxim Gorki.

A la promotora le preguntamos por el nombre del centro. Nos responde con una frase que sintetiza su devoción hacia el escritor ruso: “Para nosotros es valioso el nombre de Maxim Gorki. Fue un internacionalista, soñador por la libertad y la felicidad del pueblo ruso”.

Luego añade sin titubear: “Si en el proceso educativo logramos inculcar en nuestros alumnos las ideas de Gorki, podremos considerar que nuestra misión pedagógica se ha realizado”.

Científicos

El ingeniero Juan Ríos Segura, esposo de Romenets y compañero de ruta en esta emocionante experiencia, levanta la mano para intervenir en nuestra amena charla.

“Nuestros primeros alumnos han crecido y no han defraudado a sus padres, ni a sus pedagogos. Ahora son profesionales médicos, ingenieros, abogados, investigadores, científicos y periodistas. De todos nos sentimos muy orgullosos”.

El plantel tiene ambientes cómodos, sala de computadoras, sala deportiva, sala de conferencias, gabinete de física y química. Cuenta con un club de literatura, ajedrez y pintura. También una banda de músicos, elenco de cajones y orquestina.

A propósito de los 30 años del colegio Maxim Gorki, el embajador de la Federación de Rusia en Perú, Andréi Guskov, felicitó a los profesores y alumnos.

“Queremos alumnos que respeten y amen a su país y su cultura. Los jóvenes tienen que estudiar historia; deben preocuparse por el bienestar de su pueblo”, dice el director del colegio, Marino Pacheco Álvarez. 

Exalumnos

Hay decenas de exalumnos gorkianos que destacan en diversas ramas profesionales.

Susan Landeo, egresada en 1992, fue becada para estudiar la carrera de medicina en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos en Moscú. Hoy es una destacada pediatra que trabaja en Málaga, España.

Clayderman Baca es oficial de la Fuerza Aérea del Perú. Sus conocimientos del idioma ruso le ayudaron a traducir los manuales de armamento que el Estado peruano ha adquirido a Rusia.

Silvia Ríos, hija de Maya Romenets y Juan Ríos, es una neuropatóloga que trabaja en Montreal, Canadá. Se ha especializado en el estudio de enfermedades como Parkinson y Alzheimer.

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