¿Por qué se produce ahora la reconciliación entre Rusia y Turquía?

Ambos países mantenían importantes vínculos económicos.

Ambos países mantenían importantes vínculos económicos.

Alexey Malgavko/RIA Novosti
Hasta el derribo del Su-24 por parte de Turquía, ambos países era socios estratégicos en una serie de temas; desde el suministro de gas hasta el turismo, pasando por la construcción. La vuelta a la normalidad de las relaciones será importante desde el punto de vista económco.

Turquía y Rusia están cerca de reconciliarse. La misiva enviada por Erdogan y la llamada de Putin al presidente turco tras el atentado en Estambul es el primer acercamiento desde que el país mediterráneo derribara un caza ruso Su-24 en la frontera con Siria.

Los expertos creen que hay razones objetivas para pensar en una reconciliación. La ruptura de las relaciones ha perjudicado a ambos. "La propia Turquía ha reconocido que pierde 9.000 millones de dólares al año a causa de las sanciones, lo que supone un 1,2% de su PIB", declara Gueorgui Vaschenko, financiero de Freedom Finance. Las mayores pérdidas se deben a los ingresos procedentes del turismo, más de 5.000 millones. Las pérdidas en el sector textil suponen 1.200 millones al año.

1. Turquía es el segundo mayor consumidor de gas ruso

En 2015 Gazprom suministró 26.900 millones de metros cúbicos de gas natural a Turquía, solo por detrás de Alemania, supone el 55% de las necesidades del país.

Es más, en diciembre de 2014 Gazrprom y la turca Botas firmaron un memorandum para la construcción de un segundo gasoducto por el lecho del Mar Negro, el Turkish Stream, con una capacidad de 63.000 millones de metros cúbicos anuales. Tras la ruptura de relaciones el proyecto quedó aplazado indefinidamente. Sin embargo Turquía fue incapaz de encontrar fuentes de suministro alternativas y continuó comprando gas de los gasoductos existentes.

En caso de las normalización de las relaciones Gazprom anunció que está dispuesto a restablecer el diálogo sobre el Turkish Stream.

2. El mayor mercado extranjero para Sberbank

La parte más significativa de los activos extranjeros del mayor banco de Rusia, el estatal Sberbank, se encuentra en Turquía. En junio de 2012 adquirió el turco Denizbank por 3.500 millones de dólares. Aunque no ha sido una operación muy exitosa ya que la capitalización del banco turco ha caído de manera constante desde entonces, hasta llega a los 2.600 millones en junio de este año.

Según el diario ruso Védemosti, Sberbank tenía la intención de vender estos activos, algo que ha sido negado oficialmente.

3. Los rusos necesitan los resorts turcos

A pesar del desarrollo del turismo doméstico los touroperadores rusos han sido incapaces de encontrar alternativas a los hoteles turcos, uno de los países más visitados. En mayo de 2016 la búsqueda de vajes se redujo en un 15,5 % comparado con el mismo periodo de 2015, informa el diario Kommersant.

Además, muchas personas deciden no viajar tras el cierre de los destinos más populares. "Si hay una decisión para seguir cooperando con Turquía, entonces la demanda de turistas rusos se puede recuperar rápidamente", dicen en la Asociación de Touroperdores de Rusia.

4. Suministrador de frutas y verduras

Tras la ruptura de las relaciones Rusia impuso un veto a la exportación de productos alimenticios turcos. Durante largo tiempo el país fue uno de los principales suministradores. Según datos del Ministerio de Desarrollo Económico, el los primeros cuatro meses del año en comparación con el mismo periodo del año anterior, se produjo un descenso de 274,6 millones de dólares y se pasó a no importar nada.

Por ejemplo, antes de las sanciones, el 53% de todas las importaciones de tomate a Rusia procedían de Turquía, según información de RBC Daily.

5. Reconstruyeron el parlamento ruso

Los constructores turcos han realizado algunos de los proyectos más importantes de Moscú. Por ejemplo, la compañía Enka renovó el edificio de la Duma Estatal, mientras que  Renaissance Construction construyó la oficina principal de Gazprom en San Petersburgo.

Según datos del diario Kommersant, los beneficios anuales de las constructoras turcas en Rusia asciende a 773 millones de dólares anuales.

Tras el deterioro de las relaciones, las compañías solo podían terminar los proyectos que estaban en marcha. "La vuelta de las compañías turcas será un proceso que tomará al menos unos meses", declaró Yaroslav Kabakov de la empresa Finam.

 

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