Rusia niega que ayudase a Corea del Norte en la creación de nuevo misil

Moscú condena el lanzamiento y trabaja en nuevas sanciones.

Moscú condena el lanzamiento y trabaja en nuevas sanciones.

AP
Las autoridades rusas niegan las declaraciones del jefe de inteligencia de Corea del Sur acerca de la ayuda de Rusia en el lanzamiento del satélite.

Después de que Corea del Norte infringiera la resolución de la ONU tras poner en órbita un satélite por medio del cohete balístico, Lee byung-Ho, jefe de National Intelligence Service (NIS) de Corea del Sur, declaró que Rusia podía haber entregado a a Pyongyang la tecnologías necesaria para fabricar el misil.

Dmitri Rogozin, vice primer ministro ruso que supervisa el complejo militar industrial, ha calificado estas afirmaciones de irrisorias. Por su parte, Ígor Burenkov, representante oficial de Roscosmos, ha declarado que esta información no se corresponde con la realidad, según informa el diario Kommersant.

En Moscú afirman que siguen rigurosamente el régimen de no proliferación y han condenado el lanzamiento. El Ministerio de Asuntos Exteriores reprocha a Pyongyang “hacer oídos sordos a las llamadas de la comunidad internacional y el nuevo menosprecio mostrado a las normas del derecho internacional”.

Mientras tanto, las autoridades norcoreanas afirman que el lanzamiento forma parte del programa espacial del país y que se ha puesto en órbita el satélite Kvanmenson-4 (“la estrella que brilla”) con maquinaria científica a bordo. Washington, Seúl y Tokio no lo creen y sospechan de que en realidad ha sido una prueba de un nuevo cohete balístico intercontinental.

Según expertos japoneses, el lanzamiento demuestra las nuevas posibilidades de los misiles norcoreanos, que ahora pueden superar los 12.000-13.000 km, suficiente como para alcanzar el territorio de los EE UU.

Tras condenar el lanzamiento Rusia y otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU han comenzado a trabajar en una nueva resolución que prevé nuevas sanciones contra Corea del Norte

Vitali Churkin, representante de Rusia en la ONU  ha declarado que Moscú apoya el endurecimiento de sanciones. Al mismo tiempo, ha matizado que la nueva resolución “no debe provocar un colapso humanitario y económico en la República Popular Democrática de Corea”.

Churkin ha subrayado también que en el documento del Consejo de Seguridad de la ONU no debe aludir a posibles operaciones militares Corea del Norte ni hacer referencia a “acciones unilaterales”. No es difícil suponer que por el destinatario básico de estas declaraciones son los EEUU.

En palabras del diplomático ruso, alrededor de la cuestión norcoreana  “existen planes geoestratégicos vinculados con la intensificación de la presencia militar de otros estados en Asia”.

Lo más probable es que se refiera al comienzo de las negociaciones acerca de la instalación en territorio surcoreano de los complejos estadounidenses SOBRE THAAD, anunciado el pasado 7 de febrero.

Para Piotr Topychkanov, del Centro Carnegie de Moscú, lo más probable es que estos complejos estadounidenses se transporte a Corea del Sur dentro de poco. El experto apunta que el desarrollo de las baterías de los complejos THAAD no representan una amenaza directa al potencial defensivo de Rusia, si es que se limitan a apuntar a los complejos norcoreanos.

Sin embargo, subraya que este paso puede suponer el desarrollo de “la infraestructura global de defensa antiaérea de los EE UU, que ya tiene varias partes instaladas y proyectadas en la región de Asia Pacífico y en Europa”.

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