Quiénes son los rusos sancionados por EE UU

Vladímir Putin junto a Ígor Sechin, presidente de Rosneft (a la derecha). Fuente: Reuters

Vladímir Putin junto a Ígor Sechin, presidente de Rosneft (a la derecha). Fuente: Reuters

Los EE UU han decretado nuevas sanciones contra siete ciudadanos rusos y 17 compañías. Esta nueva lista incluye dos amigos del presidente ruso Vladímir Putin, cinco políticos, tres banqueros, un proveedor de la petroquímica estatal Gazprom e incluso una planta embotelladora de agua mineral.

El cambio más importante ha sido la inclusión en la lista de Ígor Sechin, presidente de Rosneft, compañía activa en los EE UU. Exprofesor y traductor de portugués, conoció a Vladímir Putin en los 90 y desde entonces se le considera uno de sus socios más cercanos.

Sechin ha formado parte de los asistentes de Putin desde 1991, cuando el futuro presidente trabajaba en la alcaldía de San Petersburgo. En esa época, Sechin llegó a ser vice primer ministro y tuvo la idea de crear una alternativa a Gazprom, el mayor monopolio estatal del mercado energético: esa compañía era Rosneft. Entre otras cosas, Rosneft se quedó con el capital de Yukos, que pertenecía al oligarca caído en desgracia Mijaíl Jodorkovski,  sentenciado a más de 10 años de prisión acusado de malversación y de evasión de impuestos.

En 2012, Sechin dejó el gobierno y fue nombrado presidente de Rosneft. Bajo su mando, la empresa comenzó una expansión activa en el mercado global. En 2011, la estadounidense ExxonMobil se convirtió en socia estratégica de Rosneft: planearon unirse para extraer hidrocarburos en el Ártico ruso.

En abril de 2012, en una conferencia en Nueva York sobre el sector petrolero ruso, Sechin comparó la alianza Rosneft- Exxonmobil con un “viaje a la luna”. Finalmente, Rosneft adquirió algunos yacimientos en Texas; además, adquirió la compañía TNK-BP. Además, habla español, era amigo de Hugo Chávez y activo en las negociaciones petrolíferas entre Venezuela y Rusia.

Ígor Sechin ha viajado a los EE UU por lo menos tres veces en los últimos dos años. Sin embargo, a partir de ahora la compañía rusa estará representada por otra persona en las negociaciones con ExxoMobil, principalmente por su subdirector Zeliko Runie, ciudadano estadounidense. Fue una afortunada coincidencia que Runie trabajase antes en ExxonMobil.

Los nuevos miembros de la lista son, en general, políticos en activo, aunque uno de ellos también se relaciona con el círculo de amigos de Putin. Se trata de Serguéi Chemezov, director de la corporación estatal Rostej. Esta compañía surgió como un chaebol (modelo empresarial basado en grandes conglomerados) surcoreano para la producción de tecnología de la información. Según su biografía oficial, Chemezov conoció al futuro presidente cuando trabajaba en la República Democrática Alemana en los 80 e incluso vivieron en el mismo edificio durante una temporada. Hasta 2007, dirigió Rosoboronexport, dedicada a la exportación de armas rusas.

Además de Igor Sechin y Serguéi Chemezov, también están en la lista el vice primer ministro, Dmitri Kozak, y el subdirector de la Administración Presidencial, Viacheslav Volodin. Kozak comenzó su carrera en el Ayuntamiento de San Petersburgo junto con Vladímir Putin y desde entonces ha desempeñado varios cargos en el Gobierno. Fue él quien dirigió la preparación de los JJ OO de Sochi. Ahora es el responsable del desarrollo integrado de Crimea como parte de Rusia. Volodin, por su parte, es el encargado de política interna rusa.

Además, en la lista de sanciones encontramos al embajador presidencial en Crimea, Oleg Belaventsev, responsable de la integración de Crimea en Rusia. También a Yevgueni Múrov, director del FSO, Servicio de Protección Federal, y responsable de la seguridad de las personalidades más relevantes de Rusia. En este caso, el puesto de Múrov justifica por sí mismo la sanción: el Servicio de Protección Federal es un departamento potente, equiparado al FSB o Servicio de Seguridad Federal o al SVR, el Servicio de Inteligencia Extranjera. La lista también incluye al responsable de Asuntos Internacionales de la Duma, Alexéi Pushkov, experiodista famoso por sus comentarios en contra de los EE UU.  

El efecto en los bancos

Además de estos siete individuos, se nombró a 17 compañías rusas en las nuevas sanciones. Estas organizaciones están controladas en su mayoría por Borís y Arkadi Rotenberg, Guennadi Timchenko y Yuri Kovalchuk, que ya habían sido incluidos en la lista. Estos cuatro empresarios son considerados amigos cercanos de Vladímir Putin. En concreto, Rotenberg practicaba judo en el mismo club que el futuro presidente cuando eran niños. Por consejo de Putin y de Guennadi Timchenko, fundó un club de judo en San Petersburgo.

El Gobierno de los EE UU introdujo sanciones contra compañías propiedad de estos empresarios. La más importante es Stroygazmontazh, la mayor subcontrata de gasoductos de Gazprom. Es curioso que la compañía emplee principalmente tecnología Caterpillar estadounidense para su trabajo, cuyo uso se suspenderá sin duda en un futuro próximo. Además de las grandes empresas, la lista también incluye la productora de agua mineral Akvanika, que pertenece a Timchenko y que solo opera en el mercado ruso. La fábrica produce unos 500.000.000 de litros de bebidas no alcohólicas al año.

Hay tres bancos que resultan afectados por las sanciones estadounidense: SMP-Bank y Investkapitalbank, propiedad de los Rotenberger, así como Sobinbank, del magnate Yuri Kovalchuk. Ya no podrán manejar divisas o procesar tarjetas MasterCard o Visa.

A pesar de la severidad de la postura estadounidense, el mercado de valores ruso respondió a las sanciones con un súbito crecimiento. Al cierre, la Bolsa Central de Moscú y el RTS (Sistema Ruso de Comercio) habían subido un 1,49 % y un 1,78 %, respectivamente.

Según Vitali Almazov, analista en el MFX Broker, “Las sanciones a Rusia fueron moderadas y se dirigían contra los líderes de una serie de compañías, no contra sectores enteros, como se dijo anteriormente”. Hasta ese momento, los representantes del Gobierno de los EE UU habían amenazado con introducir sanciones contra todo el sector financiero ruso: en ese caso todas las tarjetas MasterCard y Visa emitidas en Rusia quedarían bloqueadas junto con todas las demás transacciones en dólares, ya que estos dos gigantes están registrados en los EE UU y se rigen por sus leyes.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.