La historia de los gigantes retratos en roca de los líderes soviéticos (Fotos)

vita-1985 / Wikimapia
En la república rusa de Bashkiria está la “respuesta comunista” a Mount Rushmore de EE UU, y otros muchos monumentos de gran tamaño.

No se conoce el número exacto de bajorrelieves y retratos de los líderes soviéticos tallados o representados en las rocas porque muchos de ellos fueron destruidos o abandonados. Pero aún hoy se pueden ver algunos de los retratos colosales que han sobrevivido.

Lenin en el monte Mashuk en Piatigorsk

La versión soviética del retrato de Lenin.

En la ladera sur del monte Mashuk, junto a la ciudad balneario de Pyatigorsk (Territorio de Stavropol), hay un escarpado acantilado con un enorme retrato del líder bolchevique Vladímir Lenin. El lugar está marcado en el mapa como Leninskiye Skali [Rocas de Lenin]. Fue pintado en 1925 por el artista Nikolái Shuklin con dos ayudantes. Tardaron sólo seis días en completar el trabajo y a la ceremonia de inauguración asistieron no sólo los líderes locales del partido, sino también una de las más destacadas comunistas alemanas, Clara Zetkin.

El retrato moderno en Pyatigorsk.

El retrato fue pintado al óleo y el artista volvió a renovarlo en 1960. En 2009 unos vándalos lo estropearon, pero en 2018 el artista de Stavropol Ígor Zbritski lo restauró. Un sendero turístico lleva al retrato y, a pesar de que los últimos metros son bastante difíciles de subir, siempre hay bastante gente en las Rocas de Lenin.

Retrato de Lenin en Kislovodsk

El retrato en 1924.

Otro retrato en roca de Lenin se encuentra en la ciudad vecina de Kislovodsk, justo en el parque local. El bajorrelieve se realizó en bronce en 1927 y se fijó a unas rocas que los lugareños llaman Krasnie Kamni [piedras rojas] por ser de arenisca roja. Esta es la segunda versión del bajorrelieve. La primera se hizo en 1924, tras la muerte de Lenin. Su retrato se talló simplemente en la propia roca, pero como la arenisca es un material bastante frágil, el retrato empezó a desintegrarse rápidamente.

Por ello se decidió hacer el retrato en bronce. Casi un siglo después se conserva perfectamente.

Roca de los Tres Líderes en Bashkiria

En los Montes Urales del Sur, a unos 250 km de la capital de Bashkiria, Ufá, se encuentra una de las obras de arte más insólitas del mundo: una roca con los retratos de Karl Marx, Friedrich Engels y Lenin. El artista bashkir Bulat Rakhimov, con dos ayudantes, creó esta versión soviética del Monte Rushmore en la década de 1970. Para la pintura utilizaron ocre rojo porque podía aplicarse sin ninguna preparación previa de la roca. Trabajaron suspendidos en el aire. El resultado resultó ser monumental. Piensa que cada retrato tiene el tamaño de un edificio de 18 pisos. En total, los retratos cubren una superficie de 50 metros de ancho y 70 de alto.

La montaña se puede ver desde una de las rutas turísticas de la Unión y, por supuesto, rápidamente ganó fama popular, mientras que el monte Kyzyltash (que significa “piedra roja” en bashkiro) empezó a llamarse “Roca de los Tres Líderes” o “Roca de los Clásicos”. A lo largo de 35 años las imágenes se han desvanecido mucho, pero en las fotografías antiguas los retratos son muy claros.

La roca Iconostasis en el territorio de Altái

Este acantilado de 80 metros adquirió su nombre debido a un bajorrelieve que representa a Vladimir Lenin. Se encuentra a 180 km de la ciudad de Biysk (sur de Siberia), en la orilla derecha del río Biya. El perfil de Lenin fue esculpido en el escarpado acantilado por un maestro del pueblo vecino de Turochak, Iván Sychev, después de la Segunda Guerra Mundial. Le motivó el deseo de dejar un recuerdo de sí mismo (al menos, así explican los lugareños lo que le inspiró a hacerlo). Inicialmente también había un bajorrelieve de Stalin, pero fue destruido en 1957. A Sychev le llevó varias semanas de trabajo, para lo cual tuvo que bajar por el acantilado en especie de “cuna suspendida”.

A finales de la década de 1970, la roca Iconostasis fue declarada monumento natural de importancia histórica. A día de hoy está protegida por el Estado.

Stalin en Osetia del Norte

El retrato en 1979.

En el Cáucaso ha sobrevivido un retrato de Stalin en el desfiladero de Tsei, en Osetia del Norte. La imagen, pintada en piedra, saluda a todos los viajeros en la carretera transcaucásica y retrata al líder soviético en actitud reflexiva. Al otro lado de la misma piedra se puede ver una representación del poeta nacional osetio Kosta Jetagurov. La piedra gigante, situada en la ladera de una montaña, tiene unos cuatro metros de altura, y está considerada como uno de los lugares de interés de la república.

Retrato moderno.

Tras la denuncia del “culto a la personalidad”, los monumentos a Stalin fueron demolidos, pero este sobrevivió. Según una leyenda, la piedra fue empujada al barranco, pero unos valientes lugareños la sacaron a flote y la devolvieron a su antiguo lugar. En esta zona muchos creían que Stalin tenía raíces osetas.

Bajorrelieve demolido de Stalin en el territorio de Transbaikal

Una de las raras tarjetas postales con este retrato.

Uno de los mayores retratos en roca de Stalin se encontraba en el ferrocarril Transiberiano, en el territorio de Transbaikal. Era visible desde lejos cuando el tren se acercaba a la estación de Amazar. El bajorrelieve apareció en 1935, cuando se construía la segunda línea del ferrocarril Moscú-Vladivostok. En su mayor parte, sus constructores fueron prisioneros de Bamlag, el Campo de Trabajo Correctivo Baikal-Amur, cuyos internos se enfrentaban a las condiciones más duras. El busto fue erigido en una roca de 6 metros por los prisioneros por iniciativa propia, pero la historia no narra cuáles fueron sus motivos. Algunas fuentes hablan de un autor de la idea y otras de varios (dos o tres) que supuestamente escribieron a Stalin proponiéndole hacer el retrato en la roca con la esperanza de conseguir que se aliviaran sus condiciones en el campo, y que éste accedió inesperadamente e incluso los indultó posteriormente. Sea como fuere, el busto permaneció junto a la vía férrea durante unos 20 años y, cuando un tren se acercaba a la roca, el conductor anunciaba por los altavoces que la roca podía verse desde las ventanillas.

Según cuentan, el perfil de Stalin estaba hecho de varillas de acero de refuerzo, piedra y hormigón y se instaló en la cima de la roca. Tenía hasta tres metros de altura y era visible incluso a la luz de la luna. En 1949, con motivo del 70º cumpleaños del mandatario, la imagen se iluminó con focos. En 1956 el monumento fue volado. Según el relato oficial, se hizo porque corría peligro de derrumbarse. Sólo se conservan algunas postales que se vendían en los trenes y raras fotografías que recuerdan que el bajorrelieve existió alguna vez.

LEE MÁS: Así fue el proyecto arquitectónico más ambicioso de la URSS, el Palacio de los Sóviets

La ley de derechos de autor de la Federación de Rusia prohíbe estrictamente copiar completa o parcialmente los materiales de Russia Beyond sin haber obtenido previamente permiso por escrito y sin incluir el link al texto original.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.
Lee más

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies