Cómo algunos soldados de la Wehrmacht y las SS se convirtieron en famosos actores soviéticos

Viktor Lorencs en la película 'Masacre: Ven y mira'

Viktor Lorencs en la película 'Masacre: Ven y mira'

L. Luppov/Sputnik
Algunos tuvieron que pasar primero por los campos de prisioneros; otros consiguieron ocultar su turbio pasado.

Un artista del Pueblo de la República Socialista Soviética de Estonia

Kaljo Kiisk en la película

En 1944, el estonio Kaljo Kiisk, de 19 años, fue movilizado a la 20ª División de Granaderos de las SS (1ª de Estonia). Tras completar tres meses de formación en la base de entrenamiento militar de las SS de Heidelager, en Polonia, fue enviado a la línea defensiva de Tannenberg, en el este de Estonia, donde ese verano se libraron una serie de sangrientas batallas contra el avance del Ejército Rojo.

Las posiciones nazis fueron bombardeadas constantemente por la artillería soviética. Kiisk, que servía en un escuadrón de defensa antiaérea, recordaría que, por miedo a dañar sus tímpanos en aquel estruendo insoportable, era incapaz de cerrar la boca, que en cualquier caso siempre tenía llena de arena.

En septiembre de 1944, la línea Tannenberg se rompió y las fuerzas alemanas se retiraron de sus posiciones. Decidiendo que había luchado lo suficiente, Kaljo Kiisk no se marchó con ellos, sino que regresó a su casa en el condado de Ida-Virumaa, en Estonia.

Tras la liberación de Estonia de los nazis por el Ejército Rojo, los servicios de seguridad locales interrogaron a Kiisk sobre sus antecedentes: ¿Qué había hecho durante la guerra? ¿Por qué, estando sano y en edad de reclutamiento, no fue reclutado por el ejército alemán? Fue salvado por su padre, que pudo demostrar que habían estado trabajando juntos en la industria de pizarra bituminosa en la ciudad de Sillamäe, y por tanto no habían estado sujetos a movilización.

Kiisk dedicó toda su vida posterior al cine, demostrando su valía como actor y director. Contaba con 17 películas en su haber, un logro excepcional no sólo en la pequeña Estonia, sino en la URSS en general. En 1980 se le concedió el título de Artista del Pueblo de la RSS de Estonia, segundo en importancia tras el de Artista del Pueblo de la URSS.

Kaljo Kiisk guardó cuidadosamente el secreto de su pasado militar. Sólo sus amigos más cercanos supieron de su servicio en las SS. Sólo después del colapso de la URSS y de la independencia de Estonia, este hecho se hizo público.

Artista del Pueblo de la URSS

En sus 50 años de carrera, Harijs Liepins, uno de los actores letones más reconocidos, interpretó más de 250 papeles en teatro y cine. Pero antes de alcanzar la fama cinematográfica, Liepins tuvo que sobrevivir a la guerra y al Gulag.

En 1944, el futuro actor de 17 años fue reclutado por el ejército alemán como hiwi (del alemán: Hilfswilliger, que significa “voluntario auxiliar”). Este tipo de reclutas (no todos voluntarios) entre la población soviética realizaban tareas de poca importancia, como trabajar como mozos de carga, auxiliares médicos, mecánicos y portadores de proyectiles. Al igual que Kiisk, Liepens acabó en un escuadrón de defensa antiaérea.

Pronto, junto con los restos del Grupo de Ejércitos Norte de Alemania, Liepens quedó atrapado en la llamada bolsa de Curlandia. Las tropas que no pudieron ser evacuadas al Reich por mar permanecieron allí hasta la capitulación final de los nazis.

Liepens no tenía intenciones de huir a Alemania. Tras la guerra, regresó a Riga, donde fue rápidamente detenido como colaboracionista y enviado al norte de la URSS para trabajar en las minas de carbón de Vorkutá.

El 13 de abril de 1946, el Consejo de Ministros de la URSS emitió un decreto titulado “Sobre el regreso de los repatriados letones, estonios y lituanos a su patria”, que amnistiaba a las personas de las tres naciones bálticas que habían colaborado con los alemanes de una u otra forma durante la guerra. Liepins estaba entre ellos. Tras regresar a Riga, se dedicó por completo al teatro y al cine, y en 1988 recibió el título de Artista del Pueblo de la URSS.

Debido a su característico aspecto no eslavo, los actores bálticos interpretaron a menudo el papel de extranjeros en las películas soviéticas: británicos, estadounidenses y, por supuesto, alemanes en las películas de la Segunda Guerra Mundial.

Harijs Liepins no fue una excepción. Su filmografía incluye el papel del mariscal de campo Erich von Manstein en la película Contraataque, y también encarnó a oficiales de las SS en la serie de culto de la televisión soviética Largo camino en las dunas y un papel en la película Locura del ya mencionado Kiisk.

Artista de honor de la República Socialista Soviética de Letonia

En 1944, Viktor Lorencs, de 17 años y residente en Riga, fue movilizado en la Legión de Voluntarios de las SS letonas. A pesar de su nombre, el reclutamiento en esta unidad fue a menudo obligatorio.

Después de la guerra, Lorencs acabó en un campo de selección y filtración del NKVD en el Lejano Oriente soviético, creado para ciudadanos soviéticos que habían servido en el ejército alemán, habían estado cautivos de los nazis o simplemente vivieron en territorio ocupado por Alemania. Sin embargo, tras la amnistía de los colaboracionistas bálticos en 1946, pudo regresar a Letonia.

Tras graduarse en el Instituto Estatal de Cinematografía de toda la Unión (ahora de toda Rusia) en 1961, Viktor Lorencs se convirtió en el primer guionista profesional de Letonia.

Cuando aún era estudiante, Lorencs escribió su primer guión, basado en su propia experiencia militar en las SS. Titulado Madre Patria, perdóname, contaba la historia de tres amigos movilizados en la Legión Letona en la Segunda Guerra Mundial.

El guión se publicó como parte de una antología de guiones. Demasiado atrevido para su época, no fue llevado al cine hasta 1966. La película Recuerdo todo, Richard, protagonizada por Harijs Liepins, se distribuyó y proyectó en todo el país, aunque tras una fuerte censura. En Letonia su exhibición se limitó a unas pocas salas de cine pequeñas, sin críticas ni menciones en la prensa local. En 1992, la película completa se estrenó con el nombre de Rock and Splinters.

Artista de honor de la RSS letona Lorencs no se limitó a escribir guiones. Irónicamente, como actor, volvió a ponerse el uniforme de las SS. En una de las películas más desgarradoras sobre la Segunda Guerra Mundial, Masacre: Ven y mira, de 1985, interpretó el papel de un Sturmbannführer que ordena a un escuadrón de la muerte exterminar a todos los habitantes de un pueblo bielorruso.

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