10 cosas que (probablemente) no sabías sobre la Batalla de Berlín

 Soldados del Ejército Rojo a bordo de bombarderos soviéticos participan en operaciones militares en la Batalla de Berlín. 20 de abril de 1945.

Soldados del Ejército Rojo a bordo de bombarderos soviéticos participan en operaciones militares en la Batalla de Berlín. 20 de abril de 1945.

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¿Qué otro ejército, además del de la URSS asaltó la capital del Tercer Reich junto con las tropas soviéticas? ¿Cómo participó la Marina soviética en la operación terrestre para capturar la ciudad?

1. La batalla de Berlín, que duró desde mediados de abril hasta principios de mayo de 1945, podría haber comenzado a principios de febrero. Tras la ofensiva del Vístula, las tropas soviéticas estaban a sólo 60-70 km de la capital alemana. El 1er Frente Bielorruso, bajo el mando del Mariscal Georgui Zhukov, estaba listo para lanzar el ataque final contra Berlín. Sin embargo, la ofensiva quedó paralizada por los desesperados ataques del enemigo contra el 1er frente ucraniano y el 2do frente bielorruso, así como por el traslado de las tropas alemanas ubicadas en Curlandia hacia Pomerania. Como resultado, se ordenó a Zhukov que ayudara a los frentes vecinos, por lo que el asalto a Berlín se pospuso hasta la primavera.

Gran Guerra Patria 1941-1945. Tropas soviéticas en Alemania.

2. Antes del ataque decisivo contra Berlín, surgió la pregunta de quién lo llevaría a cabo: El 1er Frente Bielorruso de Zhukov o el 1er Frente Ucraniano bajo el mando de Iván Kónev. Stalin había dado tácitamente permiso para crear una especie de competición entre los dos mariscales. Kónev permitió que sus ejércitos rompieran las líneas de demarcación entre los dos frentes, causando confusión y desorden en la retaguardia de las tropas de Zhukov. Al final, se decidió que el centro de la capital germana fuese capturado por los soldados del 1er Frente Bielorruso, mientras que el 1er ucraniano los apoyaría.

El Ejército Rojo en las calles de Berlín durante la conquista de Alemania en 1945

3. El Ejército Rojo no fue el único que participó en la batalla de Berlín. Fue apoyado por los 200.000 soldados del Primer Ejército Polaco, que representaban alrededor del 10 por ciento de todas las tropas atacantes. Estos aliados, equipados con armas soviéticas, estaban subordinados al Gobierno Provisional Comunista de la República de Polonia y luchaban bajo su propia bandera y con sus uniformes nacionales. Se les recuerda especialmente por los combates cerca del parque Tiergarten, cuando los soldados de la 1ª División de Infantería Tadeusz Kościuszko prestaron apoyo al 2º Ejército de Tanques de la Guardia Soviética, que se había quedado sin la cobertura de su propia infantería.

Gran Guerra Patria de 1941-1945. El ejército polaco, durante el juramento realizado en la ceremonia de creación de la división polaca Tadeusz Kosciuszko.

4. Al comienzo de la batalla de Berlín, Alemania ya había perdido todos sus aliados. Sin embargo, miles de extranjeros continuaron luchando por el Tercer Reich. En la capital germana combatieron un batallón de la 1ª División letona de las SS, los daneses, suecos, noruegos y holandeses de la División Panzergrenadier de las SS Nordland, así como los franceses de la 33ª División de Granaderos Waffen de las SS Carlomagno. Además, la capital alemana fue defendida por varios cientos de españoles que, tras la retirada de la División Azul del Frente Oriental en 1943, decidieron quedarse y continuar por su cuenta la lucha contra la Unión Soviética.

Bombarderos operan durante la batalla de Berlín. 20 de abril de 1945.

5. Para el obús soviético B-4 de 203 mm, que los alemanes habían apodado “mazo de Stalin” nada era imposible. Destruía fácilmente los blocados fortificados de la Línea Mannerheim y podía convertir un edificio de varios pisos en ruinas en menos de una hora. Sin embargo, fue en Berlín donde esta formidable arma soviética se enfrentó a un oponente que no podía superar. Este oponente fue la conocida como “torre de artillería antiaérea del zoo”, situada cerca del zoológico de Berlín. A pesar de los largos y continuos bombardeos, sólo una esquina de esta enorme estructura fue dañada, y su guarnición se rindió sólo cuando los combates en el resto de la ciudad terminaron.

6. El Reichstag no fue capturado en el primer intento. El asalto del 29 de abril fracasó, y el edificio fue tomado sólo en la tarde del 30 de abril. Al día siguiente, cuando las banderas soviéticas ya ondeaban sobre el símbolo del Tercer Reich, unos 1.500 alemanes trataron de salir a la calle desde el sótano del edificio, pero sin éxito.

7. Los estadounidenses también participaron, de alguna forma, en la Batalla de Berlín. O al menos, sus tanques medianos M4A2 Sherman, suministrados a la Unión Soviética mediante el programa de Préstamo y Arriendo. El 2º Ejército de Tanques de la Guardia perdió 209 de esos blindados en la lucha por la conquista de la ciudad.

La plaza Sophie-Charlotte, en Charlottenburg, tomada por fuerza por los soviéticos.

8. Aunque Berlín está bastante lejos del mar Báltico, la Marina Soviética tomó parte activa en la batalla por la ciudad. Del 23 al 25 de abril, bajo fuego enemigo, pequeños barcos de la Flotilla del Dniéper consiguieron transportar hasta la zona de combate más de 16.000 soldados y 100 piezas de artillería a través del río Spree.

Flotilla militar Dnieper.

9. Berlín se convirtió en la única capital de Europa Occidental que fue tomada por el ejército ruso tres veces. La primera vez fue en 1760 durante la Guerra de los Siete Años y la segunda, durante la Guerra de la Sexta Coalición contra la Francia napoleónica, en 1813.

La imagen muestra la ciudad de Berlín devastada al final de la Segunda Guerra Mundial.

10. Paradójicamente, mientras el Ejército Rojo asaltaba la capital del Tercer Reich, parte del territorio de la Unión Soviética seguía ocupado por los alemanes. Hasta 250.000 soldados nazis fueron rodeados en la llamada Bolsa de Curlandia, en el oeste de Letonia, que llegó a conocerse en broma como “campo de prisioneros de guerra armados”. Estos soldados capitularon el 10 de mayo, pero sin embargo, miles de colaboracionistas locales, junto con un cierto número de alemanes, no depusieron las armas. Por el contrario, lanzaron contra el régimen soviético una guerra de guerrillas que se libraría durante algún tiempo en los bosques locales.

 Soldados del Ejército Rojo Soviético celebrando su victoria contra la Alemania nazi en el Reichstag

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