¿Cuándo la URSS se convirtió en Rusia?

Getty Images
El nuevo Estado, la Federación de Rusia, ‘nació’ tras la desintegración del gigante socialista.

Rusia, conocida antes como la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR), fue una de las 15 repúblicas que existieron dentro de la URSS desde 1922 a 1991. De hecho, era la más grande de las 15 y el “corazón” del Estado socialista. La RSFSR fue crucial para la existencia de la URSS. Las decisiones importantes se tomaban en Moscú y los rusos constituyeron la mayoría de la población del país.

La idea de que la RSFSR se fuera de la URSS parecía algo inimaginable, pero acabó ocurriendo. ¿Cuándo ocurrió y, lo que es más importante, por qué?

Un Estado en problemas

La economía soviética había estado enfrentándose a problemas desde finales de la década de 1980. Sobrecargado con gastos militares, el Estado tenía problemas para proporcionar a los ciudadanos bienes básicos, incluyendo ropa y alimentos. El descenso de los precios del petróleo de 24 a 12 dólares por barril en 1986 empeoró drásticamente la situación.

Manifestación en Moscú en apoyo de la perestroika, la expansión de la democratización y la glásnost.

En este contexto, las políticas de glásnost (“transparencia”: crítica libre al Partido y al Gobierno) y la perestroika (“reconstrucción”: reestructuración del sistema económico) de Mijaíl Gorbachov no tuvieron mucho éxito. “El Gobierno no podía controlar sus propias reformas ni predecir sus consecuencias”, escribió Alexéi Durnovo, en respuesta a una pregunta sobre las razones por las que se desmoronó la URSS en TheQuestion.

Enfurecida por la grave situación económica, la gente tenía la oportunidad de criticar abiertamente a los poderes, lo que previsiblemente condujo a graves crisis, incluidas las de carácter étnico.

Todo se desmorona

Entre otras razones, Durnovo hace referencia a la búsqueda de poder de las élites regionales. “Era honorable y provechoso ser el principal comunista de una república soviética. Pero ser presidente de un Estado independiente era aún mejor. Así que, al sentir que la Unión se estaba debilitando, las élites regionales comenzaron a separar sus piezas”, escribe. Si a esto se añaden los conflictos étnicos latentes, de repente se produjo un caos incontrolable en varias regiones de la Unión Soviética.

Protesta en Ereván (Armenia) contra la agresión de Azerbaiyán en el enclave de Nagorno Karabaj.

A finales de los años 80 estallaron varios conflictos: el conflicto armenio-azerbaiyano en la región de Nagorno Karabaj, enfrentamientos entre georgianos y abjasios/georgianos y osetios, disputas entre diferentes etnias y grupos religiosos en Tayikistán, etc. Los intentos del Gobierno de calmar las tensiones resultaron ineficaces. Más tarde, en muchos casos, estos conflictos se convertirían en guerras a gran escala, en las que murieron miles de personas.

Este Estado es demasiado pequeño para los dos

Con las repúblicas soviéticas declarando su independencia una tras otra a finales de los años 80 y principios de los 90, Gorbachov, que era el presidente de la URSS, luchó por mantener unido al país. Muchos de los jefes de las repúblicas de la Unión no estaban dispuestos a obedecerle, especialmente el líder que dirigía la RSFSR (una entidad federativa dentro de la URSS, muy parecido a Ucrania o Georgia en ese momento). Esto significaba que Gorbachov se enfrentaba a una competencia feroz incluso en Moscú. Y su rival era un popular líder llamado Borís Yeltsin.

Borís Yeltsin (a la izq) y Mijaíl Gorbachov.

Yeltsin fue elegido presidente del Presidium del Soviet Supremo de la RSFSR en mayo de 1990 (a pesar de que Gorbachov se opuso a su candidatura) y convirtió este cargo principalmente burocrático en uno muy importante: el 12 de junio de 1990, el Congreso de los Diputados del Pueblo de la RSFSR adoptó una declaración de soberanía. Todavía no salía de la URSS, pero creó una situación extraña ya que había dos líderes en Moscú, uno para la URSS (Gorbachov) y otro para la RSFSR (Yeltsin).

Fin de la partida

Yeltsin dio incluso un paso más allá. En julio de 1990 dejó el Partido Comunista, demostrando abiertamente su desobediencia a Gorbachov. La RSFSR celebró sus primeras elecciones presidenciales el 12 de junio de 1991 y ganó Yeltsin. A pesar de su oposición a Gorbachov, jugó un papel activo enfrentándose a un intento de golpe de Estado que hicieron los comunistas de línea dura, que se oponían tanto a él como a Gorbachov. Por lo tanto, Yeltsin se retrató como un líder fuerte, que dirigió la resistencia popular, mientras Gorbachov estaba de vacaciones en Crimea durante el intento de golpe.

Presidente ruso, Borís Yeltsin, cerca de la Casa Blanca, agosto del 1991.

A finales de 1991, Gorbachov, que seguía siendo formalmente el presidente de toda la URSS, pero apenas tenía influencia en sus políticas. El 8 de diciembre de 1991, Yeltsin se reunió con los presidentes de Ucrania y Bielorrusia (que también habían declarado su independencia en ese momento) para firmar los Acuerdos de Belavezha que reconocían la disolución de la URSS.

Gorbachov no tenía otra opción que aceptar lo que ya había ocurrido. El 25 de diciembre de 1991 renunció oficialmente como presidente de la URSS. El Estado comunista dejó de existir. Desde entonces, cada una de las 15 repúblicas estaba por su cuenta, incluida la Federación Rusa.

¿Sobrevivirías en la URSS? Haz este test para comprobarlo

La ley de derechos de autor de la Federación de Rusia prohíbe estrictamente copiar completa o parcialmente los materiales de Russia Beyond sin haber obtenido previamente permiso por escrito y sin incluir el link al texto original.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.
Lee más

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies