5 insurrecciones que estuvieron a punto de acabar con la Rusia zarista

‘El 17 de octubre de 1905’, obra de Iliá Repin, 1907.

‘El 17 de octubre de 1905’, obra de Iliá Repin, 1907.

Museo Ruso
Antes de que la Revolución de 1917 borrara el Imperio ruso del mapa, hubo gran cantidad de levantamientos que estremecieron el país y aterrorizaron a las clases dominantes. Repasamos los más destacados. 

1. El levantamiento de Stenka Razin (1667-1671)

Una de las mayores revueltas de la historia rusa, la “guerra campesina” de Stenka Razin se debió a la consolidación de la servidumbre en el país, así como al agotamiento provocado por las largas guerras contra Polonia y Suecia.

Un cosaco de la zona del Don, Stepán (Stenka) Razin, logró unir bajo su bandera a miles de cosacos y campesinos indignados con los nobles, principal objetivo de agresión. En cada ciudad que tomaron las tropas de Stenka hubo un baño de sangre contra la aristocracia.

‘Stepán Razin’, obra de Vasili Súrikov, 1907.

Razin se dirigió a Moscú desde el sur de Rusia, tomando una ciudad tras otra, y su ejército se amplió considerablemente ya que ofrecía la libertad a cada campesino que se uniera a él.

Sin embargo, el ejército rebelde fue derrotado en la batalla de Simbirsk en 1670 y su líder cayó poco después en las garras de las fuerzas gubernamentales.

Razin fue descuartizado y miles de sus seguidores fueron ejecutados tan brutalmente que los testigos quedaron profundamente conmocionados.

2. La rebelión de Pugachov (1773-1775)

La guerra campesina dirigida por Yemelián Pugachov tiene muchas similitudes con el levantamiento de Razin. Al igual que sus predecesores, los cosacos y campesinos de Pugachov estaban muy disgustados debido a la supresión de sus derechos y privilegios por parte del Estado y la nobleza.

El cosaco Yemelián Pugachov se proclamó a sí mismo emperador Pedro III, “milagrosamente salvado” (que en realidad había sido derrocado y asesinado por su esposa Catalina la Grande). El impostor reunió un enorme ejército de casi 70.000 hombres, prometiéndoles libertad, bienestar y prosperidad si tomaba el trono.

‘Juicio de Pugachov’, obra de Vasili Perov, 1875.

Las tropas rebeldes tomaron muchas fortalezas y pequeñas ciudades en el sur de los Urales y la región del Volga. Consiguieron derrotar a todas las fuerzas gubernamentales enviadas en su contra y ocuparon un enorme territorio. Debido a esto inspiraron mucho terror en las clases dominantes de Rusia.

Sin embargo, en 1775 la rebelión perdió su impulso inicial y fue sofocada. Yemelián Pugachov y otros líderes fueron llevados a Moscú y ejecutados.

3. Revuelta de los decembristas (1825)

Cuando el Ejército ruso entró en Europa en 1813 y marchó a París para acabar con Napoleón, tuvo la oportunidad de ver cómo era la vida europea. Muchos oficiales se vieron obligados a admitir que Rusia iba a la zaga de Europa y que había que cambiar la situación.

Formaron varias sociedades secretas destinadas a acabar con la servidumbre, limitar el poder del soberano o abolir la monarquía por completo, además de tener el objetivo de emprender profundas reformas en Rusia.

‘El levantamiento del 14 de diciembre de 1825 en la plaza Senátskaia’, obra de Vasili Timm.

El 26 de diciembre de 1825, durante la ceremonia de juramentación del zar Nicolás I en San Petersburgo, llevaron a cabo su intento de rebelión. Sin embargo, debido a su desorganización y vacilación, los decembristas (como más tarde se les conoció) no lograron asesinar al emperador ni cooptar a las tropas del Gobierno.

La revuelta fue reprimida, los líderes ejecutados y otros miembros fueron exiliados a Siberia y al Lejano Oriente ruso.   

4. Levantamiento de noviembre (1830-1831)

En 1795 Polonia desapareció del mapa de Europa tras la repartición que llevaron a cabo Rusia, Prusia y Austria. Sin embargo, los polacos no perdieron la esperanza de recuperar su independencia. En 1830 organizaron un gran levantamiento.

 ‘Captura del Arsenal en Varsovia’, obra de Marcin Zaleski, 1831.

El objetivo del levantamiento de noviembre, o de la guerra polaco-rusa (como se conoce en Polonia), era restaurar el país y volver a contar con el territorio anterior a las particiones, que iba desde el Báltico hasta el mar Negro.

Aunque la rebelión se extendió por los vastos territorios de Polonia, Ucrania y Lituania, y el Ejército polaco contó con más de 150.000 hombres, además de otras unidades afines en diferentes regiones, las tropas rusas consiguieron suprimir este movimiento. 

Como resultado, Polonia perdió su estatus especial y sus derechos en el Imperio ruso, lo que incluía su propia constitución y Ejército. Se inició el proceso para hacer de Polonia una provincia rusa más.

5. Primera Revolución rusa (1905-1907)

La Revolución de 1905 fue esencialmente un ensayo general para la de 1917.

El bajo nivel de vida, la falta de libertad de expresión y los desastres militares en la guerra ruso-japonesa fueron algunas de las razones que provocaron manifestaciones y disturbios.

‘El 9 de enero de 1905 en la isla Vasílievski’, obra de Vladímir Makovski.

Después de que cientos de personas fueran asesinadas por soldados durante una manifestación pacífica en San Petersburgo el 22 de enero de 1905 (el un suceso que se conoció como Domingo Sangriento), la agitación se extendió por todo el país.

Entonces Nicolás II hizo una serie de concesiones y limitó su poder, concretamente estableció un parlamento (Duma Estatal) y mejoró las condiciones de trabajo. Esto hizo que la Revolución de 1905 fracasara y el país tuviera un breve respiro de diez años antes de que comenzara la siguiente y, mucho más aterradora, revolución.

Aquí te contamos todo lo que querías saber sobre la Revolución de 1917. 

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