La primera línea del metro de San Petersburgo se inauguró el 15 de noviembre de 1955. La construcción comenzó en los años 40 pero se vio interrumpida por la Segunda Guerra Mundial. Una década después se abrió la ruta entre Ávtovo y Ploschad Vosstania.
En la actualidad el metro de San Petersburgo conecta el centro histórico de la ciudad con las afueras. Tiene cinco líneas y 67 estaciones. Cuenta con más de 1.600 vagones y transporta a 2,3 millones de personas al día. Más de 15.000 personas están empleadas en sus instalaciones.
El metro de San Petersburgo es el más profundo del mundo en lo que respecta a la media de profundidad de las estaciones. La estación más profunda es Admiratéiskaia, a 86 metros bajo tierra.