Así fue la lucha de los niños soviéticos contra el uniforme escolar

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Al final de la época soviética, el uniforme escolar se percibía como un elemento del sistema totalitario y un instrumento de supresión de la personalidad. Pero no siempre fue así…

La Unión Soviética no fue pionera en la idea de introducir el uniforme escolar, que ya había existido en Rusia zarista. De hecho el concepto del diseño era el mismo: un traje oscuro para los chicos y un vestido oscuro con un delantal negro y otro blanco (este último se usaba en las fiestas) para las chicas. Desde la década de los años 20 hasta la de los 60, llevar el uniforme escolar fue obligatorio y se veía como como natural e incluso agradable. El nivel de pobreza en el país era tan alto que la oportunidad de llevar un uniforme propio, que era bonito, en lugar de las desgastadas telas de segunda mano se consideraba un privilegio para la mayoría de los niños. De esta manera el uniforme escolar ayudó a nivelar la gran desigualdad que había en la sociedad y a eliminar los restos del “subdesarrollo étnico”, como el que había en zonas de Asia Central, por ejemplo.

Los uniformes escolares se vendían en las tiendas de todos los rincones de la URSS y  en todas partescostaban lo mismo. El uniforme no era muy barato para las familias menos acomodadas, por lo que normalmente la gente compraba los uniformes para sus hijos de una o dos  tallas más grandes para que lo aprovechasen durante un par de años.

Después de ser sometido a un rediseño en los años 60, el uniforme se convirtió en un traje azul oscuro hecho de lana al 50%, para los chicos. Las niñas tenían una chaqueta de estilo militar y un vestido marrón con delantales de dos colores, como antes. Mientras que los niños tenían que conformarse con solo un modelo, las niñas podían elegir entre varios.

El vestido más raro y más caro era uno que estaba hecho de lana pura y tenía una falda con pliegues. La lana era bastante espinosa, y los pliegues desaparecían cuando el vestido se mojaba. Era mucho más "democrático" y agradable llevar vestidos de lana al 50% con faldas acampanadas o dobladas. Sin embargo, la tela se volvía brillante muy rápidamente y tomaba aspecto de bayeta.

Los collares variaban, desde el tipo “stand-up” hasta varias formas del estilo “turn-down” y se convertían en un verdadero trampolín para la autoexpresión de las niñas. Teóricamente, los collares y puños blancos eran muy baratos y se podían comprar, pero no eran muchos los que lo hacían.

Las cosas que las niñas aprendían durante sus clases de costura y confección en los colegios, permitieron a muchas de ellas crear sus propios collares y puños con estilo. A pesar de que en los colegios se exigía una igualdad en todo, cuando se trataba de collares y puños, la imaginación y la sofisticación nunca se castigaban.

Otra manera de destacarse entre la multitud era poniéndose un delantal blanco especial. Los delantales negros estaban hechos en un 50% de lana y todos eran del mismo estilo. Las niñas no se molestaban demasiado en decorarlos. Pero un delantal blanco daba más margen de maniobra. A pesar de que no eran nada caros, muchas niñas preferían coser sus propios delantales.

Se hacían de un guipur más refinado o incluso de seda, con pliegues, volantes o incluso pliegues en los brazos, además se añadían collares y bolsillos. Algunas decoraban sus delantales con encajes u otros detalles inusuales.

Otro modo de expresarse que tenían las estudiantes de la secundaria a partir de la década de 1960, fue recortar la longitud de su vestido. Las faldas, independientemente del corte, se volvían cada vez más y más cortas.

El uniforme escolar fue abolido en 1994, después del colapso de la URSS, como una reliquia del pasado soviético. Sin embargo, en 2013 fue introducido de nuevo y es obligatorio. Pero hoy, el estilo, el color y la forma varían generosamente y cada colegio puede elegir su propio uniforme.

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