Las escuelas soviéticas frente al sistema de enseñanza actual

En la actualidad, muchos en Rusia siguen pensando que la educación soviética era una de las mejores del mundo. En los últimos 15-20 años ha habido numerosos cambios en el sistema de enseñanza en las escuelas. En estos momentos existe una tendencia a distinguir la educación de las élites y la de las masas.

 

"Gagarin estudió gratis". Fuente: ITAR-TASS

La educación escolar soviética se asentaba en la ideología, que estaba presente en todo el sistema ayudando al maestro a motivar al alumno en sus estudios. En horario extraescolar los maestros daban clases de refuerzo a los alumnos con más problemas. En ocasiones, los propios estudiantes se encargaban de ayudar a sus compañeros más rezagados. Es precisamente este sistema de estudios lo que les ayudaba a sacar adelante asignaturas como Física, Matemáticas o Química.

Durante la época soviética se prestaba especial atención al método de enseñanza. Esto permitió la consolidación de importantes escuelas pedagógicas y la elaboración de manuales de alta calidad. Además, en el país existían institutos de preparación de profesores, una desarrollada red de revistas de divulgación científica y sociedades que se dedicaban a popularizar la ciencia.

Hacia comienzos de los años 70, por cada 10.000 personas de la población activa de la URSS, alrededor de 100 se dedicaban a la ciencia. En Estados Unidos este índice ascendía a 71 personas y en Gran Bretaña a 49. Por cada 10.000 obreros y trabajadores del sector industrial de la URSS había 234 científicos, en Estados Unidos 205 y en Gran Bretaña 116.

En los años 70-80, en la URSS, según estadísticas oficiales, el número de científicos ascendía a cerca de 1,5 millones, y en el ámbito de la ciencia y los servicios científicos en general trabajaban 4,5 millones de personas, es decir, un 4% de la población activa.

En la URSS ser científico era una profesión muy popular, de modo que el niño soviético no vivió una época de especial culto a la ciencia. Además, existía un sistema muy desarrollado de educación extraescolar. En cada escuela había varios clubes gratuitos dirigidos no sólo por los maestros, sino también por especialistas invitados.

La profesión de maestro gozaba de un gran prestigio. La distribución forzada de los licenciados en universidades pedagógicas por los pueblos y aldeas contribuyó a la afluencia de nuevo personal en estos lugares. Durante los tiempos de la URSS casi todas las ciudades tenían dos institutos: uno agrícola y uno pedagógico. La importancia que se daba a la ciencia y a la formación de profesores con ideas de “misioneros científicos” facilitó la creación de este especial sistema educativo. 

Profundos cambios

En la Rusia contemporánea hoy existe un mercado de servicios educativos. Ha sido la propia población la que ha aportado el vector de desarrollo con el siguiente pensamiento: “Quiero que mi hijo tenga educación superior”. Según el Servicio Federal de Estadística Estatal, hacia principios del año 2012 en Rusia figuraban 1080 universidades homologadas, mientras que a principios de los años 90 únicamente se contaban 514. Desde finales de los 90 ha aumentado el número de estudiantes y profesores en las universidades. Como resultado, los mejores maestros de escuela han pasado a trabajar en ellas.

El resto de los maestros se ven ahora en unas condiciones de competición constante. Ha aparecido el mercado de los profesores particulares. Para poder valorar los conocimientos de forma más objetiva (con la menor participación posible del factor humano) el gobierno ha introducido un nuevo tipo de exámenes tipo test: en 2009 apareció el examen estatal unificado (EGE) para reemplazar al examen de final de estudios escolares y a las pruebas de acceso a la universidad. El problema de este examen son los altos niveles de plagio, un fenómeno que la sociedad comenta en internet pero a cuya existencia hacen las autoridades oídos sordos.

Para solucionar este problema se ha devuelto parcialmente la ideología a la educación, se han introducido cambios hacia la innovación.

Si comparamos las especialidades en las universidades, según datos oficiales las profesiones más escogidas son la de economista y abogado. Esta es una prueba indirecta de la ausencia de interés respecto a las ciencias exactas. Otra evidencia de ello son los resultados del examen estatal unificado. Si la asignatura de matemáticas no fuera obligatoria para aprobar este examen, la mayor parte de los estudiantes la suspenderían.

Para reforzar la motivación de los estudiantes en las escuelas se ha introducido una educación especializada. En la actualidad se está preparando una nueva legislación para que el examen estatal se lleve a cabo de forma separada para las escuelas comunes y las especializadas. Esta nueva legislación contribuirá a mantener la prestigiosa tradición matemática de la famosa escuela soviética. No es casualidad que hayan comenzado a surgir de nuevo institutos y escuelas especializadas en las universidades. En la época soviética este tipo de escuelas facilitaban el desarrollo de una élite tecnológica e innovadora.

Con el objetivo de motivar a los maestros a la hora de cumplir con su trabajo, el gobierno ha introducido un salario diferenciado que desde 2008 está formado por varias partes: el salario base más complementos.

La escuela rusa pasa por una nueva etapa de su historia. Hoy en día se hace patente el proceso de división de escuelas entre élites y masas. Todas las nuevas tendencias, como la educación a distancia, la formación on-line y los experimentos con el horario escolar serán asunto de la escuela de masas. Al parecer lo que sí seguirá igual será el bajo coste, y la marca de calidad. 

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