Menos migración en Rusia, ¿es bueno o malo para el país?

Migrantes de las ex repúblicas soviéticas llegando a trabajar a Moscú, aeropuerto Sheremetievo.

Migrantes de las ex repúblicas soviéticas llegando a trabajar a Moscú, aeropuerto Sheremetievo.

Vladímir Gerdo/TASS
Debido a las restricciones impuestas por el coronavirus, incluida la limitación de vuelos, se ha producido una caída drástica del número de trabajadores migrantes en Rusia. Esto tendrá consecuencias a corto y largo plazo en la economía rusa. El sector de la construcción ha sido el más afectado.

En 2020, el número de migrantes económicos en Moscú ha disminuido en un 40% respecto a la cifras del año anterior, según declaraciones que hizo en octubre el alcalde Serguéi Sobianin. Esto supone una potencial amenaza al mercado laboral, especialmente en el ámbito de la construcción y los servicios comunitarios. Sobianin predijo un invierno difícil, un período en el que las fuertes nevadas normalmente suponen una carga adicional para el sector. 

¿Cuáles son las cifras de inmigración en Rusia? 

Hasta septiembre de 2020, en comparación con el mismo período en 2019, el número de extranjeros que trabajan en Rusia ha disminuido en un 22%, según datos de la policía. El número de migrantes en Rusia es de 1,8 millones, en comparación con los 2,3 millones del año pasado. La disminución concierne a migrantes de todas las categorías. Además de las cifras de la policía, el número de permisos de trabajo válidos también ha disminuido, mientras que el número de migrantes laborales de la Unión Económica Euroasiática ha disminuido en un 26%. Los principales países de procedencia de migrantes en Rusia en 2020 son los siguientes:

  • Uzbekistán
  • Tayikistán
  • Kirguistán
  • Armenia
  • Ucrania
  • Azerbaiyán
  • Kazajstán
  • China
  • Moldavia
  • Bielorrusia
  • Vietnam
  • Turquía

En marzo de 2020, Rusia cerró sus fronteras a raíz de la pandemia mundial de coronavirus. Sólo se permitió la entrada a los extranjeros con parientes cercanos, a los rusos y a los que necesitaban un viaje de emergencia. Debido a la cancelación de los vuelos internacionales, los migrantes tampoco podían salir. Por ejemplo, en un lapso de ocho meses en 2020, sólo 50.000 ciudadanos tayikos salieron de Rusia. La embajada de Tayikistán afirma que hay 700.000 tayikos que residen actualmente en Rusia. En 2019, alrededor de 41.000 de ellos regresaron a casa, según la oficina estatal de estadísticas de Rusia. Esto significa que incluso durante la pandemia, el número de los que volvieron a casa sólo aumentó por un pequeño margen.

¿Por qué se ha producido esta fuerte caída?

“Tenemos que centrarnos en dos problemas. Debido al cierre de las fronteras, muchos migrantes no pudieron venir a trabajar durante la primera ola de la pandemia, que coincidió por casualidad con la tradicional temporada alta de migración laboral; sin embargo, el número de lugares de trabajo también disminuyó”, dice Yaroslav Kabakov, director de estrategia de la empresa de inversiones Finam. La desaceleración económica general, junto con el debilitamiento del rublo, tampoco contribuyó al optimismo de los trabajadores. Muchos perdieron sus empleos. La segunda ola, que llegó en otoño, tampoco contribuyó a estabilizar la relación laboral entre los migrantes y las empresas. Los primeros no muestran mucha fe en un mañana mejor y a menudo intentan ahorrar dinero evitando el registro; las empresas, por su parte, no tienen prisa en revelar las cifras reales de contratación de migrantes.

Trabajador del sector comunal, calle Zemlianoy Val, Moscú

¿Hay realmente un 40% menos de trabajadores migrantes en Moscú en 2020?

Los expertos insisten en que Moscú no existe una caída tan fuerte como la que barajan las cifras oficiales. “Esta cifra, en realidad, probablemente no es del todo correcta, ya que la estadística da cuenta del registro de trabajadores migrantes, pero deja fuera los que no están registrados. En otras palabras, lo que vemos es el número total de migrantes registrados”, dice Evgueni Varshaver, investigador principal del Centro de Investigación Regional del Instituto de Análisis y Previsión Social de RANEPA. Debido al cierre de fronteras mucha gente que tenía planeado ir a Rusia no pudo hacerlo y muchos de los que querían volver a sus países, tampoco han podido hacerlo. De modo que, con toda probabilidad, constituyen más del 60% de la cifra de 2020.

Según Kabakov, hay una exageración en la cifra y no puede decirse que sea del 40%. Además, este tipo de indicadores suelen cambiar rápidamente. “Podemos afirmar con certeza que un aumento de la demanda de mano de obra, que se produce en consonancia con un renovado crecimiento económico, se traducirá en un aumento significativo de la afluencia de migrantes; siempre que se levante la prohibición de los viajes transfronterizos”, dice el experto. 

¿Qué efectos tendrá la salida de migrantes en la economía rusa?

Migrantes que esperan en la sala de salidas del aeropuerto de Tolmachevo en Novosibirsk.

Las consecuencias de este proceso pueden dividirse en dos categorías: largo y corto plazo. “A largo plazo, podemos esperar resultados positivos, ya que los empleadores se verán obligados a aumentar los salarios, proporcionar apoyo técnico para estos puestos de trabajo y así sucesivamente”, dice Alexánder Scherbakov, profesor del departamento de trabajo y política social de la RANEPA. Esto permitirá un aumento tanto de la productividad laboral como de la calidad de la producción y, en consecuencia, hará que la economía salga adelante y vuelva a ser competitiva”. 

Sin embargo, si nos fijamos en los efectos a corto plazo, las pequeñas empresas y una parte de las medianas y grandes tendrán dificultades, debido a la escasez de recursos humanos de mano de obra poco calificada. No se puede descartar que estas empresas se vean obligadas a reducir el volumen de producción y, en algunos casos, a salir del mercado por completo.

“Es un resultado posible, pero no necesario. Después de la pandemia es muy probable que muchos migrantes, especialmente los de países con un nivel de vida más bajo, comiencen a regresar. Un salario que no es tan alto para Rusia se considera bastante sustancial en esos países. Sus poblaciones seguirán el dinero, como lo han hecho antes”, añade Scherbakov.

¿Qué sectores son los más afectados?

Los trabajadores del Programa de Mejora de la Ciudad de Moscú

El sector de la construcción está sintiendo con especial fuerza los efectos negativos del déficit de trabajadores inmigrantes. Según el Ministerio de la Construcción, la escasez de trabajadores de la construcción de las antiguas repúblicas soviéticas, se hace notar en lo que respecta a la finalización oportuna de los proyectos. Además, esto podría congelar la introducción de nuevas zonas para el desarrollo y provocar restricciones a algunas empresas de construcción.

Dicho esto, los datos secundarios ya están empezando a revelar un reinicio en la ocupación de puestos de trabajo en la construcción. El volumen de las remesas desde Rusia a los países de la CEI ha estado mostrando un fuerte crecimiento en el tercer trimestre de 2020, alcanzando los 1.916 millones de dólares. Esto es un tercio más que en los dos trimestres anteriores, según la oficina de estadísticas del Banco de Rusia. También se está produciendo un fuerte aumento de las transferencias salientes hacia el los países fuera del antiguo bloque soviético. Esto demuestra que una nueva ola de trabajadores migrantes en Rusia ya está enviando activamente dinero a sus familias en el país y, por lo tanto, tienen un empleo remunerado.

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