El pánico del coronavirus y cómo algunos rusos sacan dinero gracias a él

Estilo de vida
VICTORIA RIÁBIKOVA
El país eslavo confirmó el viernes los dos primeros casos de la enfermedad surgida en China.

Algunas empresas farmacéuticas ya han comenzado a sacar provecho del pánico que provoca el coronavirus. Las principales cadenas de farmacias, incluyendo 36,6 y Doktor Stoletov, han visto un aumento del 50-80% en la venta de medicamentos antivirales, según ha informado Kommersant el pasado día 29, antes incluso de que aparecieran los primeros casos en Rusia. ¿Qué pasa? 

Vitaminas como “tratamiento” contra el coronavirus

La empresa rusa Otispharm estuvo promocionando su fármaco Arbidol en las radios rusas durante los días 26 y 27 de enero, afirmando que puede tratar el coronavirus, e incluso haciendo referencia a una “investigación científica”.

Sin embargo, el Arbidol es simplemente un medicamento para tratar las infecciones respiratorias agudas (cuyos síntomas son similares que los del coronavirus).

El Servicio Federal Antimonopolio de Rusia (FAS) ha recibido quejas por los anuncios de radio, y prometió abordar el tema con Otispharm, según RIA Novosti.

El portal online Otkrytye Media también ha notado un curioso cambio en las búsquedas de Google: cuando se pregunta sin rodeos “cómo curar el coronavirus”, el motor de búsqueda sale con anuncios de Ingavirin, otro fármaco utilizado para tratar una gran cantidad de infecciones respiratorias.

Los usuarios de las redes sociales en Rusia también han hablado de casos de farmacias que intentan vender suplementos ordinarios de vitamina Omega-3 bajo el disfraz de tratamiento. También se ha dicho lo mismo sobre el Remantadin, usado para tratar la gripe.

Las máscaras se ponen de moda

Las ventas de máscaras se han disparado, junto con las vitaminas y los medicamentos para la gripe. Otra cadena de farmacias, Riglam, ha aumentado ocho veces las ventas de máscaras desde el 21 de enero, informaKommersant, citando al director de la cadena, Alexñader Filippov. Por su parte, el fin de semana del 25 de enero la cadena 36,6 vendió 13 veces más máscaras que el fin de semana anterior, del 18-19 de enero, afirmó el director de ventas Alexánder Kuzin.

En las tiendas online se repite la misma tendencia. “En la semana desde el 20 de enero se ha multiplicado por seis las ventas”, declararon a Russia Beyond en la popular tienda online Ozon. “Si las ventas estándar para la temporada otoño-invierno normalmente tienen un promedio de varios cientos de unidades, las familias ahora las compran por miles”. La compañía añadió que las ventas de desinfectante de manos también han aumentado en un 30%. 

Un portavoz de Yandex.Market dijo a Rusia Beyond que en la semana del 22 al 28 de enero, las ventas de respiradores habían aumentado 13 veces. Beru - otro mercado propiedad de Yandex (fundado con Sberbank), ha reportado un aumento de cuatro veces en las ventas. Los desinfectantes, mientras tanto, están volando de los estantes virtuales al doble de velocidad. 

El gigante del mercado onlien, Wildberries, dice más o menos lo mismo, e informa de un  aumento de cinco veces las ventas en la semana del 20 al 27 de enero, en comparación con la última semana de diciembre de 2019, informa Kommersant.

Una “broma” viral

Un grupo de personas de Magnitogorsk, en la región de Cheliábinsk, decidió gastar una broma pesada a la población local. Un hombre fingió convulsiones y una dolorosa muerte por asfixia en medio de una calle concurrida. Después de aproximadamente un minuto, personas con trajes de materiales peligrosos aparecieron para llevar su cuerpo a un lugar presumiblemente desconocido. Los transeúntes sospecharon inmediatamente del coronavirus. Las fotos del incidente llegaron a la red social rusa VK.com, pero rápidamente fueron desacreditadas por otros usuarios, que vieron guantes de trabajo industriales comunes en lugar de los necesarios para manipular materiales peligrosos. Más tarde se subió un vídeo a un blog de Instagram.

Por su parte, el canal Moskva 24 informó sobre un hombre con un traje de materiales peligrosos que entró en el metro de Moscú y colgó una pancarta que decía “Vete a la mierda, coronavirus”, con una pequeña invitación a suscribirse a su canal de Telegram.