¿Por qué nudistas de toda Rusia se dirigen a Sochi?

Getty Images
En las playas nudistas del mar Negro encontrarás a jóvenes y mayores que se ponen morenos, se divierten y buscan el amor.

Poca gente puede adivinar que esta pareja normal y corriente que ahora está abordando un tren hacia el centro de la ciudad de Sochi acaba de concederme una entrevista... desnuda.

“Yo le hablé a Alex sobre el nudismo, y no tardé mucho en convencerle, me contó Veronika, de 28 años, que voló de Moscú a Sochi con su novio de 33 años específicamente para visitar sus centros nudistas.

A pesar de la percepción generalizada de que las playas nudistas son frecuentadas sobre todo por ancianos excéntricos y fláccidos, la playa nudista de Dagomis, en Sochi, está llena de solteros y jóvenes parejas de ambos sexos, así como de turistas de mayor edad.

¿Los entrevisto desnudos y… puedo nadar con mis shorts puestos?”, eran dos preguntas que me vinieron a la cabeza cuando los anodinos viajeros desaparecieron para volver vestidos como vinieron al mundo.

Sexo en la playa

Sochi tiene seis playas nudistas localizadas a cierta distancia unas de otras a lo largo de la costa del mar Negro. Los clientes habituales son la mayoría en estos centros turísticos poco conocidos y los recién llegados llaman la atención instantáneamente y son objeto de un atento escrutinio.

Llevo 10 años viniendo a esta playa, me contó un corpulento Serguéi, de 55 años de edad, un local que cuenta que sirvió en el ejército soviético, luchando contra los muyahidines en Afganistán de 1979 a 1989.

El veterano inmediatamente dice que no es un pervertido o un asqueroso. Me gusta la sensación... la libertad, dijo, bronceado de un oscuro crujiente, sonriendo y entrecerrando los ojos por el sol ardiente.

Esta es una línea común de apertura con la que los nudistas se presentan. Se burlan de su aspecto filosófico y espiritual, y dicen que en realidad se trata de divertirse y broncearse. Muchos luchan por explicar por qué les atrae Sochi cada año. Al final dicen que les gusta, y esta explicación es suficiente.

Otros vienen a la playa por razones sentimentales. Tuve sexo en esta playa, me confió Elena, una mujer de 55 años de edad que llevaba la parte inferior pero no superior de su bikini. Me gustaba mucho este hombre.

Elena tenía una triste historia de traición y soledad. Estuve 32 años casada y mi marido me engañaba sin parar. Decidí ignorar sus infidelidades, pero finalmente hace unos años me dejó, y ahora soy una mujer solitaria de 55 años de edad. Es muy difícil encontrar un hombre y enamorarse a mi edad. Sin embargo, hace unas semanas, conocí a uno y me trajo aquí. Por primera vez en mi vida seguí mi instinto y tuvimos sexo aquí mismo en esta playa, cuenta Elena.

La mujer dice que no es nudista y que se siente incómoda al desvestirse completamente, pero los recuerdos todavía la llevan a este lugar.

Me siento culpable de no poder abrazar la cultura [nudista], dijo. Sé que esto podría decepcionar a los nudistas auténticos.

Sin embargo, a nadie parece importarle. La playa es extensa, y aunque muchos vacacionistas se broncean en ella, se mantienen a una distancia considerable unos de otros. La playa normal de Sochi parece superpoblada en comparación con la playa nudista local, y para muchos es otra razón más para desnudarse.

Refugio gay

Spútnik, una de las seis playas nudistas de Sochi, tiene una reputación entre los nudistas heterosexuales que la llaman centro de vacaciones gay. Los heterosexuales rechazan por completo la mera sugerencia de visitar playa Spútnik; no tienen ninguna duda de que esta playa es para homosexuales.

Sin embargo, los habituales de Spútnik pintan una imagen diferente.De hecho, no hay nada de gay en ella, me dijo Nikita Yumánov, un homosexual de 33 años que frecuenta la Spútnik todos los veranos.

Esta playa en particular es agradable porque no es fácilmente accesible (hay una larga caminata hacia ella), y aquí uno se puede relajar... y tal vez besar a otro hombre, algo que no se puede hacer en otros lugares, dijo.

Mientras que los visitantes asiduos dicen que la Spútnik no se parece en nada a Sitges, un centro turístico español popular entre los gays, sigue atrayendo a homosexuales de toda Rusia. Gays de Moscú, San Petersburgo, Arcángel, Vladivostok y muchas otras ciudades publican sus fechas de llegada en foros de Internet con la esperanza de vivir un romance vacacional con otros viajeros. Algunos buscan pareja y otros por parejas; muchos reciben respuestas.

¿Es seguro ser nudista en Sochi?

Desde la reunificación de Crimea con Rusia en 2014 (la península es otro lugar popular para los nudistas de toda Rusia y el extranjero), se han conocido relatos contradictorios sobre cómo han cambiado los centros turísticos locales nudistas, especialmente los gays.

La consistencia de estos, por lo tanto, podría ser otro factor que atrae a los nudistas a Sochi. Gente de toda Rusia dice que vuelve a Sochi cada temporada por sus playas nudistas y no han sido testigos de ninguna hostilidad hacia los homosexuales.

Aquí, las comunidades nudistas y gays parecen vivir tranquilas. A nadie le importa [la playa gay de Sochi], comentó Nikita Yumánov cuando le preguntaron si los veraneantes de la Spútnik habían tenido problemas con las autoridades locales o con acosadores.

Algunos nudistas aseguran que ha habido incidentes ocasionales con los locales, pero en su mayoría han sido cosas de visto y no visto.

Los nudistas heterosexuales también vienen al Spútnik, y a veces es difícil distinguirles de los gays que están a su lado. Nadie molesta a nadie”, cuenta Yumánov, que acude con frecuencia a la playa.

Si te gustó este texto, pincha aquí para descubrir lo explosiva que fue la revolución sexual de Rusia en los años 20.

La ley de derechos de autor de la Federación de Rusia prohíbe estrictamente copiar completa o parcialmente los materiales de Russia Beyond sin haber obtenido previamente permiso por escrito y sin incluir el link al texto original.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.
Lee más

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies