Guía definitiva de los estereotipos de Rusia. PARTE 3

Natalia Nósova
Los rusos son gruñones pero buenos hackers, fuman como carreteros y beben mucho vodka, aunque la verdadera bebida nacional rusa sea el té. Estos son los estereotipos comunes de Rusia y los rusos. Algunos son francamente falsos, mientras que otros son más o menos precisos. Russia Beyond compiló una larga lista de los estereotipos que persisten en la imaginería popular

Mujeres rusas: son hermosas, siempre van arregladas, son manipuladoras, y necesitas mucho dinero para salir con ellas

Hay una posibilidad para ver a una mujer rusa sin maquillaje: si es por la mañana y tú eres su marido. A pesar de que cada vez más mujeres se adaptan al maquillaje ligero europeo, las tradiciones aún pesan mucho: la mayoría de las niñas comienzan a pintar sus rostros desde la escuela primaria. Vestirse bien siempre ha sido, y sigue siendo, algo importante. Eso es porque, como dicen las chicas rusas, nunca se sabe dónde encontrarán al hombre de su vida, por lo que deben estar impecablemente vestidas incluso cuando van a comprar comida.

Todo esto hace que la gente piense que las mujeres rusas son manipuladoras, pero esto solo es  cierto parcialmente. Durante el coqueteo y en una relación, una chica rusa siempre tiene una imagen clara en la mente de cómo debe ser su príncipe azul, y presionará a su prometido para que cumpla con sus exigencias. Las chicas rusas creen en el amor, y si realmente les gustas, harán la vista gorda ante algunos de tus defectos.

Ganarse a una chica rusa nunca es fácil (pero es un poco más fácil si sigues nuestros consejos), y tiene poco que ver con tu bolsillo. Es mejor que entrenes tu ingenio, refinamiento y hagas uso de buenos modales. En la tradición rusa, un patán o un rufián nunca es un buen compañero.

Los rusos son gruñones, malvados y crueles

Sí, también te pueden gritar mientras estás de compras en cualquier ciudad rusa, así como una recepcionista de alguna oficina oficial te puede ignorar de forma borde. En la oficina, tu colega, normalmente amistoso, de repente no responde a tus “buenos días, ¿cómo estás?”.  Bueno, estará de mal humor hoy. ¿Porqué le pasa esto? ¿Por qué está tan gruñón?

Sí, para un extranjero esta actitud puede parecer ofensiva, pero el mal humor es algo cotidiano para los rusos, y no piensan mucho en ello. En las tiendas los malos modales siguen siendo un hábito común desde la época soviética, cuando todos los servicios públicos eran financiados por el Gobierno. No necesitaban ser amables con los clientes porque no había competencia comercial, y no tenías a otro lugar dónde ir.

En la comunicación diaria, todavía te pueden considerar insincero si eres cortés y amable cuando en realidad no te sientes bien, estás decepcionado o enfadado. Y para los rusos, la falta de sinceridad es un pecado mucho mayor que el malhumor. Si no eres sincero, no pueden confiar en ti. Y te sorprenderá lo agradable que puede ser de repente esta mujer gruñona cuando le diriges unas palabras bonitas. O no… Bueno, está teniendo un día realmente malo, ¿no lo ves?

Los rusos fuman como carreteros

En 2012 Rusia era el segundo país del mundo en el que más se fumaba, pero dado que la prohibición de fumar en lugares públicos (incluidos cafés y bares) entró en vigor en 2013, el número de fumadores ha disminuido significativamente. Se estima que el 39% de los adultos en Rusia fumaban regularmente antes de la prohibición.

Un estudio reciente del Ministerio de Salud de Rusia mostró que esta cifra se ha reducido en un 30%. Los legisladores esperan prohibir fumar en apartamentos compartidos, en coches (en presencia de niños), etc. Pero los rusos siguen fumando mucho, tanto hombres como mujeres, y a menudo son multados por la policía por fumar cerca de una entrada al metro, en estaciones de tren y parques infantiles. Aquellos que no fuman regularmente, fuman cuando beben, ¡pero aun así se consideran no fumadores! Este es un buen ejemplo de la misteriosa lógica rusa.

Los rusos son unos hackers geniales (porque son buenos en mates)

De hecho, Rusia es la patria de muchos grandes matemáticos, desde Lobachevski (cuyos descubrimientos hicieron posible el viaje espacial) hasta Grigori Perelmán, recientemente galardonado con la Medalla Fields. Eso no significa que todos los rusos puedan multiplicar números de cuatro dígitos, pero en los cursos superiores del colegio aprenden matemáticas muy complicadas. Los estudiantes rusos a menudo ocupan los primeros puestos en competiciones internacionales de matemáticas y programación. Además, la mayoría de las escuelas rusas incluyen la informática entre sus materias principales, algo que es la base de las habilidades informáticas de los rusos.

Después del colapso de la Unión Soviética (y del estudio de matemática financiado por el estado), muchos matemáticos con talento se quedaron sin trabajo, por lo que recurrieron a la esfera emergente de las nuevas tecnologías. Ahora, la mayoría de los codificadores y programadores son adolescentes que comenzaron a programar en su infancia, y se considera prestigioso el ser un “manitas tecnológico” en Rusia. No tiene que ir a una oficina aburrida, sino que gana dinero de una manera que parece “fácil”.

Los rusos no son buenos ahorrando

¿Has visto alguna vez a un ruso gastar generosamente en una fiesta? “Debe ser muy rico”, habrás pensado. Sin embargo, esta impresión está lejos de ser verdad. En primer lugar, los gastos ampulosos son una señal de estatus en Rusia, y la mayoría de las personas quieren parecer más ricos e importantes de lo que realmente son. En la Rusia zarista, un comerciante no era considerado rico si no podía perder fácilmente la mitad de su fortuna en un juego de cartas o donar sus ingresos anuales a la Iglesia.

El ahorro nunca ha sido una virtud en Rusia (excepto para los Viejos Creyentes). En la época soviética, había una razón más para ello: el sistema monetario ruso había visto tantas 'reformas' financieras que la mayoría de la gente creía que era muy arriesgado ahorrar dinero, porque de repente podría perder su valor drásticamente en tan solo un par de días.

La corrupción en Rusia es algo descontrolado

Según un estudio de Transparency International, en 2016 alrededor de un 34% de los ciudadanos rusos tuvieron que pagar un soborno para acceder a los servicios básicos. Esto es cuatro veces más que en la Unión Europea (9%). Una encuesta realizada por PWC afirma que casi un tercio de los altos cargos participantes en el estudio se encontró con casos de corrupción y sobornos en sus negocios durante 2016. Los sobornos se mencionan como una de las amenazas más importantes para el desarrollo del sector empresarial en Rusia.

En los últimos años, ha habido un aumento en los casos penales relacionados con la corrupción: algunos funcionarios de alto rango e incluso jefes de ministerios del Gobierno fueron acusados de sobornos y juzgados. Los ciudadanos condenan la corrupción, pero al mismo tiempo siguen recurriendo al soborno para satisfacer necesidades básicas, como la sanidad, una vivienda adecuada, etc. La corrupción sigue siendo un inconveniente importante, como lo fue a lo largo de la historia de Rusia.

Los rusos beben mucho vodka

A partir de 2017, Rusia ocupa el 6º lugar en el mundo en cuanto a consumo de alcohol: los hombres beben de media 15,1 litros y las mujeres 7,8 litros de alcohol al año. Pero la cantidad no es lo más importante: la bebida ha sido un elemento básico cultural para los rusos desde el siglo XVII (puede descubrirlo en nuestro análisis). En Rusia todavía se considera extraño que una persona sea abstemia.

Beber vodka no es obligatorio, pero en ciertas condiciones es útil tomar un trago de un licor fuerte. En los rituales de adolescentes (sobre todo entre los chicos), beber vodka se considera una cierta iniciación y símbolo de madurez. En los círculos comerciales, el consumo excesivo de alcohol es una señal de que usted es una persona de fiar, porque su lengua se afloja después de una botella o dos (es una tradición que se remonta a la época imperial, cuando los comerciantes solían beber mucho para hacer un buen negocio sin problemas). Últimamente, sin embargo, el consumo excesivo de alcohol está disminuyendo debido a la creciente popularidad de un estilo de vida saludable. Además, el vodka ya no es la única opción: el whisky, el tequila y otros licores son cada vez más populares.

Rusia está llena de bábushkas

Según los datos del Comité Estatal de Estadísticas, en Rusia hay muchas más mujeres que hombres entre las personas mayores. Hay 1,5 veces más mujeres en la franja de población de entre 65 y 69 años, y entre las personas mayores de 80 años hay tres veces más mujeres que hombres. Históricamente, esa sigue siendo la influencia del desastre demográfico causado por la Segunda Guerra Mundial. Por lo tanto, los bábushkas (abuelas, en ruso) aún prevalecen.

Una bábushka está siempre en casa esperando a que lleguen sus nietos, y les prepara mil comidas, les entretiene con viejas historias y siempre se preocupa por si se ponen el gorro o no al salir a la calle cuando hace frío. El círculo social de las bábushkas son otras bábushkas, con las que salen a caminar, comparten secretos culinarios y cotillean sobre casi todos los vecinos. Este estilo de vida no hace que las mujeres mayores sean menos extrovertidas o menos activas socialmente, pero una bábushka nunca aspiraría a parecer más joven de lo que es. "He visto la vida, hijo, y sé todo al respecto. Por cierto, ¿te pusiste el gorro hoy? Hace frío".

El té es la bebida nacional rusa

Un impresionante 94% de los rusos beben té regularmente. Un ruso bebe, de media, tres tazas de té al día, mientras que aproximadamente un 10% bebe más de seis tazas al día. Y no es un hábito nuevo. Incluso en 1903, Antón Chéjov escribió en su cuento La Novia: "Bebió té lentamente, al estilo moscovita, alrededor de siete vasos seguidos".

Una ceremonia de té rusa es simple: ¡no hay ninguna! Se sirve té en cualquier reunión familiar, de negocios, en conferencias científicas, etc. Hoy en día, a los rusos les gusta cada vez más el té verde y el té de hierbas, pero el 86% todavía prefieren el negro.

Los atascos en Rusia son horribles

Desde 2016 Moscú ocupa el segundo lugar en el mundo en cuanto a cantidad de atascos. El conductor medio en Moscú pasa 91 horas al año atascado (Los Ángeles ocupa el primer lugar, con 104 horas al año). En Europa, Moscú es el líder indiscutible de este fenómeno. Samara, San Petersburgo, Krasnoyarsk, Ufá, Vorónezh y otras grandes ciudades también sufren bastantes embotellamientos de tráfico, y la situación está empeorando. Hay muchas razones para esto: desde las condiciones extremas de las carreteras hasta la organización, a menudo ilógica, de las intersecciones, y la falta de habilidad en los conductores.

Recientemente, se ha vuelto más difícil obtener un carné de conducir en Rusia. Las pruebas son más estrictas y ya es casi imposible comprar una licencia de forma ilegal. Pero todavía hay muchos conductores en la carretera que son extremadamente ineptos al volante, y cada uno es capaz de paralizar toda una calle o autopista si algo sale mal. Las autoridades están tratando de mejorar la situación, pero la cantidad de coches por familia está creciendo en Rusia, por lo cual, parece que el problema ha llegado para quedarse.

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