5 maneras de disfrutar del otoño en Moscú

Mijaíl Tereschenko/TASS
Las previsiones meteorológicas no son nada amables: parece que el otoño llega a la capital rusa acompañado de fuertes lluvias, sucios charcos  y un sol que saldrá (con suerte) una vez al mes. Pero incluso en estas sombrías condiciones uno puede pasar un buen rato en la capital. Aquí está la guía de Russia Beyond donde encontrar lugares acogedores en Moscú.

1. Calentarse con una bebida

Té y café, así como bebidas mucho más fuertes, se pueden encontrar en la capital las 24 horas del día. Para disfrutar de una taza de té o café, y colores cálidos de la decoración interior, puede ir a la cafetería Deliús Dushói en la calle Piátnitskaia. Entre los cafés de la ciudad se ha convertido en un favorito de los moscovitas gracias a su interior minimalista y sus paredes de color rosa pálido, un fondo ideal para un selfie. Pero el lugar debe ser realmente apreciado por su café clásico y una cualidad que no es tan común en los cafés de Moscú, todo se puede acompañar con leche de almendra. La cafetería está a poca distancia del Kremlin y el nuevo parque Zariadie.

La cafetería

El Raf de limón y lavanda y el Raf de lavanda son los éxitos en la cadena de café Double B que se puede encontrar en la ciudad. Un Raf se hace batiendo el espresso con la leche y la crema para hacer un café grueso, y recibe su nombre en honor al primer cliente que lo pidió, cuyo nombre era Rafael. No ofrecen comida, pero son famosos por la calidad de su café y sus premiados baristas.

En la la lista de bebidas alcohólicas de los bares, busca recetas en las que los barman rusos realmente sobresalen, las bebidas que ellos mismos inventaron o bebidas exclusivas del bar. En 19 Bar & Atmosphere no dejes de probar la infusión de gin y cilantro, en el 45°/60° las infusiones de ron de espino de mar y aguardiente de piña, y en el Conejo Blanco, que ofrece una vista panorámica de Moscú y está entre los 50 mejores restaurantes del mundo, el vodka de propóleos y el whisky de parmesano.

Si te apetece una bebida más suave y más convencional como el vino caliente, pásate por Veranda 32.05, que se encuentra en el jardín de Hermitage. Pero en esta época del año también es fácil encontrar vino caliente con aroma a canela y clavo en los numerosos quioscos a lo largo del malecón de Krímskaia.

2. Ver Moscú sin mojarse

Zariadie, el nuevo parque en el mismo centro de la capital, ofrece una de las mejores vistas del Kremlin. La ventaja obvia de esta plataforma de visualización es su diseño en forma de un anfiteatro en una colina con control climático. Esto significa que incluso con el húmedo clima de otoño o un nevoso invierno se está más cálido y más seco aquí que fuera. El parque cuenta con un centro multimedia interactivo con un cine 4D y asientos suspendidos en el aire donde podrás presenciar la Batalla de Borodino o el incendio de Moscú de 1812.

Visitantes en el parque Zariadie.

Un “museo interactivo de los rascacielos de la capital” se ha abierto a una altitud de 215 metros en el complejo Moscow City. En él se puede aprender sobre la historia de edificios altos en la capital rusa, por ejemplo desde la Torre de la Campana de Iván el Terrible. Además tiene un bar, el Visotka, que ofrece un cóctel propio hecho por moscovitas nativos, una vista desde su piso 56 y una "realidad paralela" - una instalación que muestra cómo Moscú habría mirado si hubiera rascacielos horizontales.

3. Déjese caer en un museo o un cine

Busque alguna exposición de arte en el Museo Pushkin, que regularmente exhibe las joyas de la escena del arte mundial en Moscú. Este otoño se puede disfrutar de la obra de uno de los clásicos vivos del arte chino contemporáneo, Cai Guo-Qiang (hasta el 12 de noviembre), o los más destacados representantes del movimiento de la Secesión de Viena, como Gustav Klimt o Egon Schiele.

Inauguración de la exposición

En el edificio principal de la Galería Tretiakov en Lavrúshinski se exhiben las obras de los más grandes pintores de retrato y paisajistas de Rusia, y hay también de artistas vanguardistas rusos o arte contemporáneo en la Galería Nueva Tretiakov en Krimski Val. A pocos cientos de metros de allí, en el Parque Gorki, hay otro museo de arte contemporáneo –el Garaje- donde uno podría fácilmente pasar medio día sin siquiera notar el mal tiempo que fuera. Además, en el vestíbulo del museo hay una cafetería que sirve comida decente.

Si nada de esto le convence, pruebe con el séptimo arte. Se pueden ver películas artísticas, retrospectivas de directores cinematográficos de renombre mundial y los éxitos más esperados en versión original con subtítulos en el cine Pioner en la avenida Kutúzovski.

4. Pruebe la cocina rusa

El cangrejo Kamchatka, una carpa en crema agria, orejas de cerdo en gelatina a la mode con caviar de hongo, albóndigas de carne - busque estas delicias gastronómicas sólo en los restaurantes de Moscú con cocina rusa. Para experimentar el ambiente de una casa rusa, los turistas y los lugareños van a Café Pushkin y al Grand-Café Dr.Zhivago. Una vieja mansión con estanterías con libros antiguos, una habitación con chimenea... en una palabra, todo aquí está orientado hacia la idea, "experimentar lo que es vivir como un noble".

"Cocina rusa con una interpretación moderna" es el lema de Restoratsia Odoievski donde los platos rusos tradicionales adquieren un nuevo significado. Prueben, por ejemplo, su paté de hígado de conejo con pasta y mermelada de espino cerval, o sus varéniki - un plato tradicional ruso que en este restaurante está hecho de pasta de grosella negra con muksun y nelma (salmón blanco siberiano) y una salsa de cítricos.

Kujmísterskaia es parte del mismo concepto culinario como Restoratsia Odoievski pero aquí, por el contrario, la gente viene a experimentar tradiciones originales. Aquí el pan es horneado en la antigua manera rusa -utilizando masa fermentada y en un horno de solera- y la carne es lentamente cocinada durante horas (si no días) - también en un horno ruso.

5. Buscar ropa hecha por diseñadores rusos

Una tienda de ropa hecha por diseñadores rusos ha abierto en el almacén GUM en la Plaza Roja. La tienda minorista Sektsia (sección, en español) ocupa dos plantas y ofrece marcas rusas de alto nivel como Victoria Andreiánova, marcas subterráneas de moda como Outlaw Moscow, las famosas ZDDZ y las etiquetas Sorry I'm Not, la colección minimalista de Serguéi Soroka, etc. - en total, alrededor de 35 etiquetas con una amplia gama de precios.

Pronto una colección exclusiva de Gosha Rubchinski se unirá a ellos, y, aparte de ropa, Sektsia vende recuerdos de Heart of Moscow (insignias rusas o con la Casa Blanca por 6.1 dólares o una sudadera con el Kremlin por 95.2 dólares). Además, GUM, la principal tienda por departamentos del país, tiene muchos cafés e incluso su propio cine. 

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