3 jóvenes extranjeros que estudiaron en Siberia y les encantó

Antonin Roy
Antiguos alumnos de la Universidad de Tiumén procedentes de Francia, China y Egipto comparten sus historias y explican por qué merece la pena aventurarse en un viaje a Siberia.

Estudiar en Siberia puede parecer una opción poco convencional, pero hay muchos estereotipos sobre este territorio que están obsoletos. Las regiones siberianas de Rusia son ricas en recursos naturales y, esencialmente, han cambiado el dinero del petróleo por educación, y así han conseguido financiar la creación de brillantes escuelas y universidades locales. Las ciudades siberianas también son modernas y cuentan con una cultura única.

Una de las instituciones más modernas es la Universidad de Tiumén (UTMN), que es una de las más grandes de Rusia. Fundada en 1930, está situada en la tranquila y segura ciudad de Tiumén, uno de los asentamientos más antiguos de Siberia, a unos 2.000 km al este de Moscú. La UTMN es conocida por su excelencia académica, sus proyectos internacionales y su animada comunidad estudiantil. ¿Y qué hay de los duros inviernos siberianos? Bueno, algunas personas creen que añaden un encanto extra a toda la experiencia.

Y por si no crees en lo que te contamos, hemos pedido a tres antiguos alumnos de la UTMN, procedentes de Europa, Asia y África, que nos expliquen por qué eligieron Tiumén y qué es lo que distingue a la universidad.

1 Antonin Roy, 25, France

Antes de venir a Tiumén Antonin no tenía expectativas sobre Rusia. “Todo lo que sabía sobre el país era Miguel Strogoff (personaje de la novela de Julio Verne) y algunos datos sobre la URSS”, admite. “Estudié en el Instituto de Estudios Políticos y durante mi tercer año de la licenciatura tuve la oportunidad de elegir un programa de un año en el extranjero. Había empezado a aprender ruso, así que decidí ir a Tiumén”.

¿Por qué allí y no en Moscú o San Petersburgo? “Pensé que para entender el alma rusa uno debería ir a algún lugar donde la gente no hablara mucho inglés. Por eso elegí la Universidad de Tiumén”, explica.

Antonin llegó a Rusia en 2015 y, como les ocurre a muchos extranjeros, le pareció que el lugar era  completamente extraño. Al principio tuvo la sensación de que la gente era tan fría como el clima, pero esta impresión no duró mucho tiempo.

“En cuanto a la universidad, fue difícil adaptarse porque los estudios eran en ruso”, recuerda. “En ocasiones tuve que asistir al mismo curso dos veces porque no entendía bien el ruso. Sin embargo, gracias a los profesores, que hicieron todo lo posible por ayudar, logré aprender mucho, incluso sobre los conflictos entre las antiguas repúblicas y, en general, mucho sobre Rusia y su cultura”.

Como él dice, la universidad no solo le ayudó en sus estudios futuros (continuó con una maestría en lingüística rusa y planea convertirse en diplomático), sino que le permitió hacer nuevos amigos, e incluso, echarse una novia. Para él, estudiar en la UTMN no se limitó a lo académico sino que había algo más. “No solo es una buena manera de aprender ruso, aunque no lo hayas hablado, sino también es una experiencia única que te ayuda a comprender lo resistente que eres en entornos nuevos”.

2. Xu Yingjuan, 24, Сhina

Xu se acaba de graduar en la UTMN y está buscando trabajo. Hay una cosa de la que está segura: su futura carrera estará relacionada con Rusia y con el ruso.

“¿Por qué elegí Tiumén? Hay una asociación entre la UTMN y la Universidad Normal de Qufu, donde aprendí ruso durante mi licenciatura, así que elegí a Tiumén para hacer una maestría en política internacional”, explica.

“Para mí fue duro estudiar allí. No solo porque era una materia nueva para mí, sino también porque las clases se impartían en inglés y en ruso. Para entender las clases hay que saber bien ambos idiomas”, señala Xu. Sin embargo, al final consiguió seguirlo gracias a sus compañeros de clase y profesores, que no dudaron en ayudarla.

“Los métodos de enseñanza en Rusia difieren de los nuestros. Aquí hay un poco más de libertad durante las clases y eso me gustó de la UTMN. En general, la universidad tiene todo lo que necesitas: un proceso de estudio bien organizado, es cómoda, las instalaciones están limpias y la gente es amable”.

¿Por qué ir tan lejos? “En China los que estudian en el extranjero tienen mejores perspectivas a la hora de hacer carrera, así que estoy contenta de haber hecho una maestría aquí”, admite. “Además, lo más importante, lo que distingue a Tiumén, en comparación con las grandes ciudades, es que aquí no hay tantos extranjeros y las oportunidades para aprender la lengua son mejores. Francamente, es el lugar para cualquiera que esté interesado en aprender la lengua y la literatura rusas”.

3. Ahmed Sayed, 28, Egipto

“Siempre quise trabajar en turismo, desde que era niño. Estaba bastante claro que aprender idiomas extranjeros me ayudaría a conseguir un trabajo en este ámbito”, dice Ahmed de Egipto, que se graduó de la UTMN en 2018.

“Hice mi primer grado en El Cairo, donde estudié historia mundial y también tomé clases de ruso. Esto me dio la oportunidad de comenzar mi carrera en turismo y durante unos años trabajé como guía para rusos en El Cairo. Decidí continuar mis estudios y solicité una beca en Rossotrúdnichestvo y, gracias a la gran ayuda de la Universidad de Tiumén, fui elegido para estudiar en el extranjero”.

Ahmed llegó al país en 2016 para estudiar lingüística rusa. Se enamoró de Tiumén a primera vista. “Adoro la naturaleza y la arquitectura de la ciudad. El clima, sin embargo, me impactó. Hacía mucho frío”, recuerda. “Además, estaba acostumbrado a que las tiendas abrieran 24 horas al día, los siete días de la semana (como en Egipto). Sin embargo, en Tiumén muchas tiendas y restaurantes cierran temprano. Al principio eso no me gustaba, pero después me acostumbré a todo”.

Ahmed se involucró rápidamente en la vida estudiantil e incluso terminó como director del Centro Árabe de la universidad. Organizó varios eventos y habló con otros estudiantes sobre la vida en Egipto. “Uno de mis eventos favoritos fue el CultFest, donde presentamos la cultura árabe a través de poemas, comida y canciones”, recuerda.

Aunque Ahmed se ha graduado este año, planea volver para el nuevo año académico. “Irse fue desgarrador”, admite. “Una de las mejores cosas en la universidad fue la oportunidad de conocer y hablar idiomas extranjeros con estudiantes de diferentes países. Tiumén me ha enseñado a pensar más allá. Estoy contento con mi trabajo actual en el Centro Árabe y planeo quedarme un tiempo en Tiumén”.

Aquí te contamos cinco razones para solicitar una plaza en la Universidad de Tiumén.

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