¿Quieres enseñar español en Rusia? Estas pistas seguro que te ayudan

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Enseñar la lengua propia es una opción popular entre los extranjeros que viven en el país eslavo. Pero, ¿cómo puede dar uno los primeros pasos y qué es lo que hay que tener en cuenta para empezar?

1. Pide una beca

Si eres estudiante de ruso puedes solicitar una beca que te permitirá combinar tus clases de lengua con ser profesor de tu lengua nativa. Esto te ayudará a mantenerte durante tu estancia y a adquirir algo de experiencia. Así lo hizo la italiana Francesca Loche, que lleva ocho años viviendo en Moscú. Visitó Rusia por primera vez como estudiante de filología rusa y decidió mudarse después de terminar la universidad en su país.

“Comencé a enseñar nada más volver, pero no tenía ni experiencia ni diplomas. Me dijeron que había demanda de profesores nativos y que era una buena manera de obtener un ingreso extra, así que decidí intentarlo. Al principio daba clases privadas pero luego enseñé en escuelas y, con el tiempo, obtuve la experiencia suficiente por lo que solicité una plaza en la Escuela Superior de Economía”, explica Francesca.

2. Encuentra un trabajo

Si eres un graduado profesional que está considerando trabajar en Rusia, lo más fácil es buscarlo en internet, comenta la estadounidense Virginia Robinson, que lleva cuatro años trabajando en Moscú. Actualmente es profesora de Ciencias e Historia en una escuela de primaria, pero todo comenzó con una solicitud online que le aseguró un contrato de profesora de inglés de diez meses en la escuela internacional EF.

“Trabajaba como recepcionista después de dejar mi trabajo como profesora en una escuela pública. Tenía mucho tiempo para mirar diferentes opciones hasta que vi anuncios para ser profesora de inglés”, declara a Russia Beyond. “Me enamoré de las obras de Dostoiévski cuando era estudiante y soñaba con aprender ruso, así que decidí que esta era mi oportunidad. Fue sorprendentemente fácil conseguir un trabajo como profesora de inglés, simplemente tuve que hacer una solicitud online, una entrevista por Skype y recibí una invitación”.

3. Aprende un poco de ruso y sobre métodos de enseñanza

“Un buen consejo antes de venir es aprender un poco de ruso. Será de gran ayuda”, explica Luis Yanguas Santos, profesor en el Instituto Cervantes de Moscú desde 2009. Mucha gente extranjera que vive en Rusia está de acuerdo. No solo te ayudará en el día a día sino también en el trabajo, ya que podrás comentar particularidades de tu lengua de manera más eficiente a tus estudiantes rusos.

Si tienes una formación profesional en enseñanza, traducción o lingüística es una gran ventaja, comenta Francesca. “Ser un hablante nativo y ser profesor son dos cosas diferentes. Nunca piensas sobre las dificultades de tu lengua materna ya que todo es claro para ti. Si sabes ruso te ayuda mucho porque prevés los errores más habituales que harán tus alumnos”.

“Hice un máster en lingüística cognitiva y comparada, por lo que no fue difícil comprender la teoría de la enseñanza”, comenta Shingo, japonés que vive en Moscú. “Lo más difícil era dirigir las clases, ser capaz de adaptarse a las necesidades e intereses de un estudiante”.

4. No te preocupes por encontrar alumnos

Hay mucha más gente buscando profesores nativos que hablantes. Es decir, hay una gran demanda y las clases se pagan bien. Virginia, profesora de inglés, explica que un profesor autónomo de inglés cobra entre 2.000-4.000 rublos (entre 35 y 70 dólares) por hora, y que los precios son más altos por clases especializadas o en casa.

Además, explica que una vez te has establecido como profesor los estudiantes te buscarán y tendrás la opción de decidir cuántas horas quieres trabajar.

El español está de moda y hay mucha demanda. Hay mucha gente que viaja a España de vacaciones, otros tienen un negocio o se quieren mudar. Aunque tras la caída del rublo en 2014 a los rusos les cuesta más gastar grandes sumas de dinero en cursos largos, explica Luis. Así que las clases individuales en casas o en un café también son una opción.

5. Ten en cuenta las diferencias culturales

Evidentemente hay cosas que te llamarán la atención. Francesca explica que para ella fue difícil adaptarse al hecho de que los estudiantes rusos prefirieran un profesor estricto y demandante, mientras que Luis comparó a los rusos con los turcos (donde también estuvo trabajando) y afirma que a los primeros les cuesta más hablar cuando no están seguros de la respuesta.

Por lo que respecta a los niños, suelen trabajar duro y a menudo acaban muy cansados, explica Virginia. Además, “están mucho más acostumbrados que los estudiantes occidentales a memorizar. Si les das pequeños poemas para que se los aprendan, lo harán. Si les das palabras para memorizar, las memorizarán”, comenta. “Debido a las normas de socialización se permite a los niños que sean inmaduros y vagos, al contrario que las chicas. Los padres suelen estar más obsesionados con sus hijos que lo que vi en EE UU, pero quizá sea por el espectro económico con el que trabajo”.

6. Prepárate para estar en la línea de frente del intercambio cultural

Shingo cree que enseñar tu lengua nativa en el extranjero tiene sobre todo que ver con el intercambio cultural. “Uno tiene que entender que esté en la línea de frente del intercambio cultural, porque en las clases con los estudiantes rusos tienes que explicar muchas cosas sobre tu propio país”, comenta. Tus respuestas definirán la visión que los alumnos tienen sobre tu país y un buen o mal profesor fortalecerá o debilitará su interés.

7. Seguro que nunca te aburres

Para quien nunca haya estado nunca en Rusia, es vital estar seguro de querer estar en el país. Luis lo explica claramente: “Ir a un lugar que no has visitado antes es un riesgo y no todo el mundo está dispuesto a correrlo”.

Así que puede ser útil visitar el país como turista y ver si quieres vivir un tiempo en Rusia. “He visto a muchos expatriados que vienen y se van”, dice Virginia. “A alguna gente le encanta y hay quien lo odia. El mejor indicador sobre cómo te sentirás en Rusia es el equilibrio entre el confort y el aburrimiento. Piensa en lo importante que es para ti la comodidad. Pregúntate si soportas el aburrimiento. Si el gusto por la comodidad supera a tu rechazo al aburrimiento, entonces Rusia no es para ti. Pero si no te gusta nada aburrirte y no te molesta un poco de caos y de irracionalidad, entonces, Rusia te encantará. No es un lugar fácil para vivir, pero nunca es aburrido.

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