Las profesiones más populares de Rusia

Abogado, médico y economista están entre las preferidas de los padres. Aunque los más jóvenes tienen opiniones diferentes. Fuente: PhotoXpress

Abogado, médico y economista están entre las preferidas de los padres. Aunque los más jóvenes tienen opiniones diferentes. Fuente: PhotoXpress

Durante los últimos 15 años las preferencias laborales en Rusia han cambiado. Si en la época soviética los ingenieros tenían gran prestigio social, en los años 90 había gran demanda de carreras humanísticas, en la actualidad los abogados, médicos y economistas son las profesiones preferidas. El funcionariado se ve también como una salida laboral estable.

El departamento de sociología de la Universidad Nacional de Investigación de la Escuela Superior de Economía ha llevado a cabo un estudio de la opinión de los padres rusos sobre qué profesión prefieren para sus hijos en el futuro.

Las tres profesiones más escogidas son: abogado, médico y economista. En las mayores ciudades de Rusia, según explica este departamento, profesiones como científico, ingeniero, empresario, programador informático y traductor también se consideran prestigiosas. Las profesiones creativas no son del agrado de los padres debido a la dificultad para encontrar trabajo y a la inestabilidad económica. 

Qué piensan los padres de los estudiantes

El estudio de la Escuela Superior de Economía muestra las siguientes preferencias de los rusos para las profesiones de sus hijos: abogado (24%), médico (21%), economista y contable (19%), empresario, soldado, programador informático y administrador de sistemas (14%), ingeniero (13%), arquitecto y diseñador (10%) y, por último, traductor (9%).

“Los graduados en la época soviética eran emocionalmente más libres a la hora de escoger su profesión que los estudiantes actuales, ya que los primeros tenían en cuenta sus propios intereses, y no el salario que iban a percibir”, Evgueni Kozhokin, rector de la Academia de Trabajo y Relaciones Sociales.

Una cifra muy escasa (apenas un 3%) de los encuestados querrían ver a sus hijos dedicándose a alguna profesión creativa: actores, escritores o pintores. Un número algo mayor (un 6% y un 7%) prefiere que sus hijos sean políticos, deportistas, periodistas o empleados cualificados.

Según comenta Konstantín Fúrsov, director del proyecto de investigación “Seguimiento del comportamiento innovador de la población” de la Universidad Nacional de Investigación, las profesiones de abogado y economista se asocian en el imaginario colectivo a unos ingresos estables y a una carrera con brillantes perspectivas.

La profesión de médico siempre ha gozado de gran prestigio, aunque hasta ahora no era demasiado popular entre los padres de los estudiantes. Gracias al desarrollo de la sanidad privada y del sistema de seguro médico voluntario, el salario de los médicos ha comenzado a subir.

Mientras tanto, la demanda estatal de personal únicamente coincide en el caso de los médicos. El gobierno ha aumentado las plazas subvencionadas en las universidades rusas para las especialidades de medicina, para las ciencias naturales y para las ingenierías y especialidades técnicas.

Según el Ministerio de Educación de la Federación Rusa, en 2013 el número de alumnos graduados en carreras como economía y administración y dirección de empresas se redujo en un 19,8%.

Según los sociólogos, uno de cada cuatro estudiantes de último curso escucha la opinión de sus padres a la hora de escoger una profesión, mientras que una quinta parte decide su futuro a partir de información que encuentra en internet.

“A pesar de que la mayoría de los graduados escoge su profesión por indicación de sus padres, a menudo sus opiniones sobre sí mismo y su futuro no coinciden, - comenta Irina Blinnikova, doctora en psicología del Laboratorio de Psicología del Trabajo de la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú. – En muchas ocasiones únicamente acceden a los deseos de sus padres debido a su edad. Pero en la actualidad, en Rusia los padres tienden cada vez más a no influir en su hijo y a confiar en que este estudie lo que más le guste”. 

La opinión de los estudiantes

El portal de selección de personal Superjob.ru ha analizado las preferencias de los estudiantes de últimos cursos y explica que estos escogen su profesión partiendo de dos parámetros clave: los ingresos y la posibilidad de hacer carrera rápida y fácilmente. El prestigio de una profesión, el estatus social, la autorrealización y la posibilidad de ayudar a los demás tienen valor para únicamente una décima parte de los graduados.

Según Superjob.ru, tras finalizar sus estudios, encuentran trabajo en su especialidad cerca de un 38% de los graduados en Economía, un 52% de los graduados en Derecho y un 72% de los estudiantes de Medicina.

Irina Blinnikova indica que en los años 90 los rusos preferían las carreras humanísticas. “Las universidades comenzaron a crear facultades de Psicología, Sociología y Lenguas Extranjeras. La demanda de estas profesiones entre los ciudadanos era enorme, - comenta esta experta en el ámbito laboral. – En la época soviética, estudiar este tipo de carreras era prácticamente imposible: había muy pocas facultades de estudios humanísticos y un número muy limitado de estudiantes ingresaban en ellas, el resto se matriculaba, independientemente de sus propios deseos, en carreras de ingeniería y otros estudios técnicos. Además, profesiones como la de psicólogo ni siquiera existían”. 

Dehumanistasafuncionarios

En los últimos años, según Blinnikova, se observa una tendencia opuesta. “La demanda de carreras humanísticas cae constantemente. En primer lugar, esto se debe a la sobresaturación del mercado laboral. Los empleadores de hoy en día necesitan trabajadores de perfiles técnicos. Poco a poco, los estudiantes comienzan a adaptarse a la demanda del mercado de trabajo. En la época soviética, los ingenieros eran tratados como el verdadero paradigma y los rusos están volviendo a este concepto de forma lenta pero segura”.

El rector de la Academia de Trabajo y Relaciones Sociales, Evgueni Kozhokin, comenta que durante las últimas décadas ha habido una profunda estratificación social en el país.

“Los graduados se han adaptado al pragmatismo del mercado. A la hora de escoger su profesión, el dinero se ha convertido en el elemento clave. Los estudiantes quieren tener en el futuro un trabajo estable, por lo que muchos de ellos sueñan con hacer carrera como funcionarios”, comenta el profesor.

Según Kozhokin, por ahora los estudiantes no suelen preferir las ingenierías: “No ven ningún auge de la industria en el país ni ninguna perspectiva de desarrollo para este sector económico, de modo que no confían en encontrar un buen puesto de trabajo tras graduarse en la universidad”.

Denís Kaminski, experto en el mercado laboral, opina que la mayoría de los jóvenes especialistas no piensan lo suficiente en su futuro trabajo y su futura carrera, por lo que no tienen una idea clara sobre el mercado de trabajo.

“Pocos estudiantes podrían enumerar las diez principales empresas en las que les gustaría trabajar. La mayoría no puede formular de forma precisa a qué les gustaría dedicarse en su trabajo. Una de las respuestas más frecuentes en las entrevistas (independientemente del puesto vacante) es: ‘Me gustaría trabajar con la gente’. Pero pocos pueden explicar qué significa esto concretamente”.

Kaminski señala que todos los estudiantes, independientemente de su especialidad, región, sexo, edad, nacionalidad y religión, quieren trabajar en Gazprom, Lukoil, Apple y Google.