Científico ruso propone nave espacial para desviar asteroides

"Aunque el paso de Florence no supone ningún peligro hay gran cantidad de asteroides enormes y peligrosos esperando su oportunidad".

"Aunque el paso de Florence no supone ningún peligro hay gran cantidad de asteroides enormes y peligrosos esperando su oportunidad".

Legion Media
El asteroide Florence pasará sin causar problemas a nuestro planeta. Sin embargo, el matemático ruso Ígor Uzhinski cree que es inevitable que en algún momento un gran cuerpo celeste choque contra la Tierra.

El asteroide Florence pasará a una distancia de 7 millones de kilómetros. Es tan grande que los astrónomos aficionados podrán verlo pasar con un equipamiento básico. Según ha informado la NASA tiene un tamaño de 4,4 km.

Los científicos rusos explicaron a RBTH que aunque el paso de Florence no supone ningún peligro hay gran cantidad de asteroides enormes y peligrosos esperando su oportunidad. Según su estudio, se espera que  un cuerpo cósmico con un diámetro superior a un kilómetro impacte contra la Tierra cada 600.000 años.

Estos asteroides “pueden traer consigo consecuencias catastróficas y una devastación global, por lo que evitar estas colisiones es de interés prioritario”, se dice en el estudio.

Ígor Uzhinski, profesor en el Instituto de Ciencia y Tecnología en el Instituto Skólkovo y coautor de la investigación, cree que una de las opciones para mitigar esta amenaza potencial consiste en el despliegue de una enorme nave espacial que empuje poco a poco al cuerpo cósmico fuera de la órbita de peligro.

Una detonación nuclear, como las que ocurre en las películas de Hollywood tipo Armageddon, podría causar más problemas que soluciones.

“Una explosión nuclear en este tipo de objeto lo se rompería en pedazos y las piezas no podrían interceptarse, de modo que algunas podrían suponer una seria amenaza para la Tierra, de la misma manera que el objeto cósmico original”, declara Uzhinski. “La solución consiste en empujarlo”.

Según Uzhinski, la humanidad debería enviar una enorme nave a los confines del sistema solar y dejarla allí con la suficiente energía hasta que se presentase la próxima amenaza. En concreto, creen que la nave debería enviarse al cinturón de Kuiper, un disco disco circunestelar en el que se encuentran Plutón y otros planetas enanos así como enormes cuerpos cósmicos que amenazan con llegar hasta nuestro planeta.

Reforzado con “cuerdas”, esta nave podría desviar la trayectoria del cuerpo celeste y alejarlo de la Tierra.

Según Uzhinski, los científicos pueden predecir con 100-200 años de margen sin un asteroide va a impactar con nuestro planeta. “Necesitaríamos intervenir antes de que se acerque realmente a la Tierra, en algún lugar cercano a la órbita de Plutón. Tras esto, hay unos diez años hasta el impacto”.