Cómo Hollywood nos daba gato por liebre cuando necesitaba submarinos rusos en sus películas

Parece que, desde siempre, los villanos favoritos (o no tanto) del cine estadounidense han sido siempre los rusos. Y cuando había que equiparlos de submarinos rusos se usaban trucos como los siguientes.

1. ‘La Caza del Octubre Rojo’ (John McTiernan, 1990)

¿Qué necesitaba Hollywood? Un gigantesco submarino soviético del proyecto 941 Akula (designación OTAN: clase Typhoon)

Submarino soviético de la clase Typhoon.

¿Cómo nos dieron gato por liebre? Para la famosa película basada en la homónima novela de Tom Clancy, sus productores echaron el resto. Para recrear el interior se usaron unas plataformas sobre soportes hidráulicos que sirvieron, con su movimiento, para rodar las escenas del enfrentamiento entre submarinistas rusos y estadounidenses.

Para algunas escenas que sucedían en la superficie, se construyó un enorme modelo a escala de la parte superior y la torre de un Typhoon.

En cambio, para las escenas de combate submarino, se utilizaron maquetas de un tamaño respetable.

2. ‘K-19: The Widowmaker’ (Kathryn Bigelow, 2002)

¿Qué necesitaba Hollywood? Un sumergible nuclear del proyecto 658 (designación OTAN: clase Hotel)

Submarino nuclear soviético de la clase Hotel, 1984.

¿Cómo nos dieron gato por liebre? Al final de la Guerra Fría, el empresario finlandés Jari Komulainen, casado con la única hija del presidente finlandés, Mauno Koivisto, consiguió convencer al Gobierno ruso de que le vendiera dos desfasados submarinos diésel de la clase Juliett. Tras intentar usar (y fracasar) el K-77 como restaurante y bar flotante, se lo acabó alquilando a la empresa Film Equities Ltd., que contrató al K-77 por 200.000 dólares. Una vez remolcado a Halifax, Nueva Escocia (Canadá) y ser modificado para parecerse a un clase Hotel, se convirtió en el protagonista de la película K-19: The Widowmaker (con el permiso de Harrison Ford, claro).

3. ‘¡Que vienen los rusos!’ (Norman Jewison, 1966)

¿Qué necesitaba Hollywood? Un submarino ruso, sin especificar modelo

¿Cómo nos dieron gato por liebre? La Marina de Estados Unidos se negó a alquilar a la productora uno de sus submarinos, por los que el estudio tuvo que usar un submarino de metirijilla, que ya se había usado un año antes en la película Morituri (1965), para dar vida al Sprut.

4. ‘Rusos’ (Rick Rosenthal, 1987)

¿Qué necesitaba Hollywood? A juzgar por la característica torre del submarino, un sumergible del proyecto 671RTM Shchuka (designación OTAN: clase Victor)

Submarino soviético K-324 de la clase Victor, 1983.

¿Cómo nos dieron gato por liebre? Como dirían en la película de Monty Python Los Caballeros de la mesa cuadrada… ¡Es una maqueta!

5. ‘Phantom’ (2013)

¿Qué necesitaba Hollywood? Como el guion fue inspirado en el hundimiento en 1968 del submarino soviético K-129, lo que buscaban los productores de la pelicula era un sumergible del proyecto 629A (designación OTAN: clase Golf II)

Submarino soviético de la clase Golf II, 1985.

¿Cómo nos dieron gato por liebre? Como en el caso de K-19: The Widowmaker, los estadounidenses tuvieron acceso a un verdadero submarino soviético que también pasó antes por manos finlandesas, el B-39 (pero de la clase Foxtrot), un museo flotante que puede visitarse en Museo Marítimo de San Diego, California (EE UU).

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