Auténticos ‘kokóshniks’ rusos: un regalo por el que muchas mujeres matarían

Johann Nikadimus
¿Pensando en un regalo perfecto para un ser querido? Bueno, si estás dispuesto a gastar dinero, por qué no comprar a tu esposa o novia una tiara rusa tradicional hecha a mano con perlas y bordados. Te hará ganar algunos puntos con ella

El artista ruso Johann Nikadimus recrea las tradicionales tiaras kokóshnik rusas. Nacido en la ciudad de Kazán, se graduó con un diploma en interpretación, pero luego se mudó a Moscú, donde encontró un trabajo en el comercio minorista.

Tras 10 años, Nikadimus persiguió otro empleó: junto a la dirección de un estudio de diseño en la capital rusa, también comenzó a crear impresionantes réplicas de las tradicionales tiaras rusas decoradas con perlas y bordados.

Tiara de la gubérniya de Arjangelgórod, el distrito de Pinezh.

"Creé mi primer trabajo, una diadema de la región de Arcángel, a fines de 2014. Fue un intento de aprender cómo se hacian los kokóshniks de las ilustraciones rusas de cuento de hadas de Bilibin y las pinturas de Vasnetsov y Makovski. Estos kokóshniks son conocidos en todo el mundo, pero rara vez se ven en la vida real", contó el artista a Russia Beyond.

Johann Nikadimus.

En un esfuerzo por descubrir cómo se hicieron, Nikadimus recurrió a Irina Nikoláieva, una artista rusa de orfebrería (bordado), que le enseñó a hacer sus propios kokóshniks. Luego dio un paso más y comenzó a replicar algunos de los tocados rusos más lujosos y caros jamás hechos.

Tiara de la gubérniya de Arjangelgórod, el uyezd de Kemsk.

"Todos mis kokóshniks son copias de exhibiciones de museo que datan de los siglos XVIII y XIX. Recopilo fotos antiguas de publicaciones y museos, a veces me ayudan coleccionistas privados", explicó. "Analizo los ornamentos y los materiales y luego comienzo a recrearlos. Trato de transmitir una sensación de los viejos tiempos, como si se hubiesen hecho hace 100 o 200 años, o incluso antes".

Kokoshnik 'kabluchok' de Tver.

En su trabajo, Nikadimus usa materiales antiguos que encuentra en Internet y en mercados de viejo. Algunas veces usa materiales modernos y los hace parecer tener más tiempo usando distintas técnicas.

Lleva alrededor de un mes el crear una tiara única, sin tener en cuenta el tiempo necesario para encontrar los materiales adecuados y hacer el diagrama de costura.

"Los materiales que uso –perlas, nácar, etc.– son exigentes a su manera. Parece extraño guardarlos en recipientes de plástico, así que utilizo cajas de madera o frascos de vidrio para guardarlos. Al mismo tiempo, no puedo trabajar sin una computadora, para analizar las referencias y crear diagramas", explicó el artista.

Kokoshnik de la ciudad Kashin de la gubérniya de Tver.

Sus creaciones no son baratas: espere pagar 2.500 dólares o más. Son hermosos regalos que tienen el potencial de convertirse en reliquias familiares. También se pueden usar como tocado para bodas.

Según pasa el tiempo, los kokóshniks se han convertido en símbolos rusos casi tan reconocibles como el caviar, los osos o los sombreros con orejeras de piel.

Koruna de la gubérniya de Vólogda.

Un puñado de entusiastas de la tiara también se esfuerzan por mantener viva esta tradición en gran parte perdida, pero encontrar una manera de promover su trabajo entre el público puede ser difícil. "Por el momento no hay un acuerdo en qué tipo de aproximación al 'estilo ruso' es bueno o malo. Estamos comenzando a evaluarlo", agregó Nikadimus.

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